Toyota Avensis Sedán 2.0 D4D Sol · 116 CV (2003)

2003
Gasóleo
FWD
Manual 5v
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Especificaciones y análisis del Toyota Avensis

Potencia

116CV

Par

280Nm

Consumo

5.8l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11.2s

Vel. Máx.

195km/h

Peso

1380kg

Precio

23,150

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

520 L

Depósito

60 L

Potencia

85 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima116 CV / 85 kW
Par máximo280 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero520 L

Análisis detallado del Toyota Avensis Sedán 2.0 D4D Sol · 116 CV (2003)

Descripción general

El Toyota Avensis Sedán 2.0 D4D Sol de 2003 se presenta como una berlina sobria y funcional, diseñada para aquellos que buscan un compañero de viaje fiable y sin estridencias. Con su motor diésel de 116 CV, promete eficiencia y un rendimiento adecuado para el día a día, sin grandes aspiraciones deportivas pero con la solidez que caracteriza a la marca japonesa.

Experiencia de conducción

Al volante del Avensis, la sensación predominante es de calma y control. Su motor diésel, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 116 CV de forma lineal y predecible, ideal para una conducción relajada. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto, ofreciendo un confort de marcha notable. La dirección, de cremallera, responde con precisión, aunque sin la agilidad de modelos más deportivos. En general, es un coche que invita a los viajes largos, donde su bajo consumo y su habitabilidad se convierten en sus mejores aliados. No esperes emociones fuertes, sino una experiencia de conducción serena y segura.

Diseño y estética

El diseño del Toyota Avensis de 2003 es un reflejo de su filosofía: práctico y atemporal. Sus líneas son limpias y discretas, sin excesos ni ornamentaciones innecesarias. La carrocería sedán de cuatro puertas ofrece una silueta elegante y equilibrada. En el interior, la funcionalidad es la clave, con un salpicadero bien organizado y materiales que, sin ser lujosos, transmiten durabilidad. Los asientos son cómodos y el espacio interior es generoso, tanto para los ocupantes delanteros como para los traseros. El maletero, con 520 litros, es uno de sus puntos fuertes, ofreciendo una gran capacidad de carga para el equipaje familiar.

Tecnología y características

En 2003, el Toyota Avensis incorporaba una tecnología sólida y probada. Su motor 2.0 D4D, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y fiabilidad dentro de su segmento. La transmisión manual de cinco velocidades, aunque no es la más moderna, cumple su función con suavidad. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delante y discos macizos detrás, garantizando una buena capacidad de detención. Aunque no disponía de las últimas innovaciones en conectividad o asistentes a la conducción que vemos hoy, su equipamiento era completo para la época, centrado en la comodidad y la seguridad de los ocupantes.

Competencia

En su momento, el Toyota Avensis se enfrentaba a duros competidores en el segmento de las berlinas medias. Modelos como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo, el Opel Vectra o el Peugeot 406 eran sus principales rivales. Frente a ellos, el Avensis destacaba por su reputación de fiabilidad, su confort de marcha y su amplio espacio interior, especialmente en el maletero. Aunque quizás no ofrecía la misma deportividad que algunos de sus competidores europeos, su enfoque en la durabilidad y la practicidad lo convertían en una opción muy atractiva para un público que valoraba la tranquilidad y la eficiencia.

Conclusión

El Toyota Avensis Sedán 2.0 D4D Sol de 2003 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción sensata para quienes buscan una berlina fiable, cómoda y económica de mantener. No es un coche que te enamore por su diseño vanguardista o sus prestaciones de infarto, pero sí te conquistará por su honestidad y su capacidad para cumplir con su cometido sin rechistar. Es un compañero de viaje leal, perfecto para el día a día y para esos viajes familiares donde la tranquilidad y el espacio son prioritarios. Un verdadero ejemplo de la ingeniería japonesa al servicio de la funcionalidad.