Toyota Avensis Sedán 2.0 VVT-i Sol Aut. · 147 CV (2003-2006)

2003
Gasolina
FWD
Automático 4v
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Toyota Avensis - Vista 4

Especificaciones y análisis del Toyota Avensis

Potencia

147CV

Par

196Nm

Consumo

9.2l/100

Emisiones

221g/km

0-100 km/h

9.9s

Vel. Máx.

205km/h

Peso

1435kg

Precio

24,005

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 4v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

520 L

Depósito

60 L

Potencia

108 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima147 CV / 108 kW
Par máximo196 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero520 L

Análisis detallado del Toyota Avensis Sedán 2.0 VVT-i Sol Aut. · 147 CV (2003-2006)

Descripción general

El Toyota Avensis Sedán 2.0 VVT-i Sol Aut. de 2003 se presenta como una berlina que, aunque discreta en su apariencia, promete una experiencia de conducción equilibrada y confortable, fiel al espíritu de fiabilidad que caracteriza a la marca japonesa. Con un motor de gasolina de 147 CV y una transmisión automática, este modelo buscaba conquistar a aquellos que valoraban la practicidad y la durabilidad por encima de las extravagancias.

Experiencia de conducción

Al volante del Avensis, la sensación predominante es de suavidad y facilidad. El motor 2.0 VVT-i, con sus 147 CV, ofrece una respuesta adecuada para el día a día y viajes largos, sin pretensiones deportivas. La caja de cambios automática de 4 velocidades, aunque no es la más rápida, contribuye a una conducción relajada, ideal para quienes buscan confort. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto, proporcionando un viaje placentero. La dirección asistida eléctrica, sin ser la más comunicativa, cumple su función con precisión. En general, es un coche que invita a la calma y a disfrutar del trayecto sin sobresaltos.

Diseño y estética

El diseño del Toyota Avensis Sedán de 2003 es un ejemplo de sobriedad y funcionalidad. Sus líneas son limpias y conservadoras, sin arriesgar en exceso, lo que le confiere una elegancia atemporal. Con 4630 mm de largo, 1760 mm de ancho y 1480 mm de alto, ofrece una presencia discreta pero sólida en la carretera. El interior, aunque no deslumbra por su originalidad, destaca por la calidad de sus materiales y un ensamblaje robusto, pensado para perdurar. La versión Sol, en particular, añade un toque de equipamiento que mejora la experiencia a bordo.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Avensis de 2003 incorporaba lo que se esperaba de una berlina de su segmento en la época. Su motor 2.0 VVT-i con inyección directa y distribución variable de válvulas era un ejemplo de eficiencia y refinamiento. La transmisión automática de convertidor de par, aunque de solo cuatro marchas, ofrecía una operación suave. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y una dirección asistida eléctrica que facilitaba las maniobras. Si bien no era un escaparate de innovaciones disruptivas, su tecnología estaba orientada a la fiabilidad y el confort de uso.

Competencia

En su momento, el Toyota Avensis Sedán 2.0 VVT-i Sol Aut. competía en un segmento muy reñido con modelos como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo, el Opel Vectra o el Renault Laguna. Frente a ellos, el Avensis se desmarcaba por su reputación de fiabilidad inquebrantable y un confort de marcha notable, aunque quizás ofrecía un diseño menos pasional o una dinámica de conducción menos deportiva que algunos de sus rivales europeos. Su propuesta era la de un coche sensato y duradero.

Conclusión

El Toyota Avensis Sedán 2.0 VVT-i Sol Aut. de 2003 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan una berlina fiable, cómoda y con un mantenimiento predecible. Su motor de 147 CV, combinado con la transmisión automática, ofrece un rendimiento adecuado para la mayoría de situaciones, y su diseño atemporal asegura que no desentone. Es un vehículo que cumple con creces su función de transporte, brindando tranquilidad y un viaje agradable. Un compañero de carretera que no busca ser el centro de atención, sino simplemente hacer bien su trabajo.