Especificaciones y análisis del Toyota Avensis
Potencia
163CV
Par
230Nm
Consumo
9.5l/100
Emisiones
227g/km
0-100 km/h
9.1s
Vel. Máx.
220km/h
Peso
1450kg
Precio
28,105€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
5 / 4 puertas
520 L
60 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Toyota Avensis Sedán 2.4 VVT-i Executive Aut. · 163 CV (2003-2006)
Descripción general
El Toyota Avensis Sedán 2.4 VVT-i Executive Aut. de 2003 se presenta como una berlina que busca la comodidad y la fiabilidad, características intrínsecas de la marca japonesa. Con un motor de gasolina de 163 CV y una transmisión automática, este modelo se posiciona como una opción sensata para quienes valoran la tranquilidad en la conducción y un equipamiento completo para la época.
Experiencia de conducción
Al volante del Avensis, la sensación predominante es de suavidad y confort. El motor 2.4 VVT-i, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 163 CV de forma lineal y progresiva, ideal para viajes largos y una conducción relajada. La caja de cambios automática de 5 velocidades contribuye a esta placidez, realizando transiciones sin brusquedades. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, ofreciendo un rodar aplomado y confortable. No es un coche para emociones fuertes, sino para disfrutar del trayecto con serenidad. La dirección, de cremallera, ofrece una asistencia adecuada para maniobrar en ciudad y una buena estabilidad en carretera, aunque sin transmitir un feedback excesivamente deportivo. El consumo combinado de 9.5 l/100km es razonable para un motor de esta cilindrada y potencia en su época, aunque hoy en día podría parecer elevado.
Diseño y estética
El diseño del Toyota Avensis de 2003 es sobrio y funcional, sin grandes alardes estéticos pero con una elegancia atemporal. Sus líneas son fluidas y equilibradas, con una carrocería sedán de cuatro puertas que proyecta una imagen de coche serio y familiar. Las dimensiones, con 4630 mm de largo y 1760 mm de ancho, le otorgan una presencia discreta pero robusta. El interior, aunque no destaca por su originalidad, está bien resuelto, con materiales de calidad y un ensamblaje que denota durabilidad. La ergonomía es buena, con todos los mandos al alcance del conductor y una instrumentación clara y legible. El maletero de 520 litros es generoso, lo que lo convierte en un compañero ideal para viajes y el día a día.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Avensis de 2003, en su acabado Executive, ofrecía un equipamiento bastante completo para su tiempo. Contaba con inyección directa y admisión variable en su motor VVT-i, lo que contribuía a una mejor eficiencia y respuesta. La transmisión automática de convertidor de par de 5 velocidades era un avance en confort. En cuanto a seguridad, incorporaba frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, junto con un chasis bien equilibrado. Aunque no disponía de las ayudas a la conducción que conocemos hoy en día, su enfoque en la fiabilidad mecánica y la seguridad pasiva era una prioridad para Toyota. La ausencia de Stop&Start y la etiqueta C de la DGT reflejan su concepción de principios de los 2000.
Competencia
En el segmento de las berlinas medias, el Toyota Avensis Sedán 2.4 VVT-i Executive Aut. competía con modelos como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo, el Opel Vectra o el Peugeot 406. Frente a ellos, el Avensis destacaba por su reputación de fiabilidad mecánica, su suavidad de marcha y un equipamiento de serie generoso. Si bien algunos rivales podían ofrecer una dinámica de conducción más deportiva o un diseño más atrevido, el Avensis se posicionaba como la opción más racional y duradera, un coche para quienes buscaban un compañero de viaje sin complicaciones.
Conclusión
El Toyota Avensis Sedán 2.4 VVT-i Executive Aut. de 2003 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan una berlina fiable, cómoda y bien equipada. Su motor de gasolina ofrece una respuesta suave y su transmisión automática contribuye a una experiencia de conducción relajada. Es un coche que no busca la espectacularidad, sino la eficiencia y la durabilidad, valores que Toyota ha sabido inculcar en sus modelos. Su diseño atemporal y su amplio maletero lo convierten en un vehículo práctico para el día a día y los viajes familiares. En definitiva, un coche honesto que cumple con creces su cometido.




