Especificaciones y análisis del Toyota Avensis
Potencia
150CV
Par
340Nm
Consumo
6.2l/100
Emisiones
165g/km
0-100 km/h
9.5s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1590kg
Precio
29,490€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 4 puertas
509 L
60 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Toyota Avensis Sedán 150D Executive AutoDrive · 150 CV (2011-2012)
Descripción general
El Toyota Avensis Sedán de 2012, en su versión 2.2 D-CAT 150 Executive AutoDrive, se presenta como una berlina que busca ofrecer un equilibrio entre confort, eficiencia y un toque de distinción. Con un motor diésel de 150 CV y una transmisión automática de 6 velocidades, este modelo se posiciona como una opción interesante para quienes buscan un vehículo fiable y práctico para el día a día y los viajes largos.
Experiencia de conducción
Al volante del Avensis, la sensación predominante es de suavidad y aplomo. El motor diésel de 150 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega su fuerza de manera lineal y suficiente para la mayoría de las situaciones, apoyado por un par motor de 340 Nm que se siente desde bajas revoluciones. La transmisión automática de 6 velocidades, con convertidor de par, contribuye a una conducción relajada y sin sobresaltos, ideal para trayectos urbanos y autopista. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto, ofreciendo un confort de marcha notable. La dirección asistida eléctrica, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con precisión. En general, el Avensis transmite una sensación de solidez y seguridad, invitando a disfrutar de cada kilómetro con tranquilidad.
Diseño y estética
El diseño del Toyota Avensis Sedán de 2012 es sobrio y elegante, sin caer en estridencias. Sus líneas fluidas y proporciones equilibradas le otorgan una presencia discreta pero distinguida. Los faros delanteros, con un diseño afilado, se integran armoniosamente con la parrilla, mientras que la zaga, con sus pilotos bien definidos, refuerza la sensación de anchura y estabilidad. Las llantas de 18 pulgadas, con neumáticos 225/45 R18, añaden un toque de deportividad sin comprometer el confort. En el interior, la disposición de los elementos es lógica y funcional, con materiales de buena calidad y ajustes precisos. El habitáculo es espacioso, especialmente en las plazas traseras, y el maletero de 509 litros ofrece una capacidad generosa para el equipaje. Es un diseño que busca la atemporalidad y la practicidad, sin renunciar a una estética agradable.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Avensis de 2012 incorpora elementos que, si bien no eran vanguardistas para la época, sí ofrecían un buen nivel de equipamiento. El motor diésel de 2.2 litros con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de la ingeniería de Toyota para lograr eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 6 velocidades con convertidor de par asegura cambios suaves y una gestión óptima de la potencia. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados de 320 mm delante y discos de 290 mm detrás, garantizando una buena capacidad de detención. La dirección asistida eléctrica contribuye a una conducción más cómoda y eficiente. Aunque no se detallan sistemas de infoentretenimiento avanzados, es de esperar que incluyera las funcionalidades básicas de conectividad y audio de la época. La fiabilidad mecánica es, sin duda, uno de sus pilares tecnológicos.
Competencia
En el segmento de las berlinas medias, el Toyota Avensis Sedán de 2012 se enfrentaba a competidores de peso como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo, el Opel Insignia o el Mazda 6. Frente a ellos, el Avensis destacaba por su reputación de fiabilidad y su confort de marcha. Si bien algunos rivales podían ofrecer una dinámica de conducción más deportiva o un diseño más atrevido, el Avensis se posicionaba como una opción más racional y equilibrada, ideal para quienes priorizaban la durabilidad y la tranquilidad. Su motor diésel, aunque no el más potente, ofrecía un buen compromiso entre prestaciones y consumo, y su transmisión automática contribuía a una experiencia de conducción relajada.
Conclusión
El Toyota Avensis Sedán 2.2 D-CAT 150 Executive AutoDrive de 2012 es una berlina que cumple con creces su cometido. Es un coche que no busca impresionar con cifras espectaculares, sino convencer con una propuesta sólida de confort, fiabilidad y practicidad. Su diseño atemporal, su motor diésel eficiente y su transmisión automática suave lo convierten en un compañero ideal para el día a día y los viajes largos. Es un vehículo que transmite confianza y que, a pesar de los años, sigue siendo una opción muy válida para quienes valoran la durabilidad y la tranquilidad que ofrece la marca Toyota. Un coche honesto y bien construido que, sin duda, dejará una huella positiva en sus propietarios.




