Toyota Celica 1.8 VVT-i · 143 CV (1999-2006)

2000
Gasolina
FWD
Manual 6v

Especificaciones y análisis del Toyota Celica

Potencia

143CV

Par

170Nm

Consumo

7.7l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

8.7s

Vel. Máx.

205km/h

Peso

1100kg

Precio

23,440

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

365 L

Depósito

55 L

Potencia

105 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima143 CV / 105 kW
Par máximo170 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero365 L

Análisis detallado del Toyota Celica 1.8 VVT-i · 143 CV (1999-2006)

Descripción general

El Toyota Celica de 2000, en su versión 1.8 VVT-i, es un coupé que encarna la deportividad y la fiabilidad japonesa. Con un diseño que no pasa desapercibido y un motor que promete emociones, este vehículo se posiciona como una opción atractiva para quienes buscan un coche con carácter y un toque de exclusividad. Su precio de 23.440 € en su momento lo situaba en un segmento competitivo, ofreciendo una propuesta de valor interesante.

Experiencia de conducción

Al volante del Celica 1.8 VVT-i, las sensaciones son de agilidad y control. Su motor de 143 CV, aunque no es el más potente de la gama, ofrece una respuesta viva y un sonido que invita a subir de revoluciones. La aceleración de 0 a 100 km/h en 8.7 segundos y una velocidad máxima de 205 km/h son cifras respetables para la época. La caja de cambios manual de 6 velocidades permite exprimir al máximo el propulsor, mientras que la suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con las barras estabilizadoras, aseguran un paso por curva firme y divertido. La dirección de cremallera contribuye a una experiencia de conducción directa y comunicativa, haciendo que cada trayecto sea una aventura.

Diseño y estética

El diseño del Toyota Celica de 2000 es, sin duda, uno de sus puntos fuertes. Sus líneas afiladas y su silueta coupé le otorgan una presencia deportiva y moderna que aún hoy sigue siendo atractiva. Los faros delanteros rasgados y la baja altura de 1315 mm le confieren una imagen agresiva y dinámica. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/50 R16 V complementan su estética deportiva. A pesar de ser un coupé, sus 4335 mm de longitud y 1735 mm de anchura le otorgan una planta sólida y bien proporcionada. Es un coche que, a primera vista, transmite velocidad y pasión.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Celica 1.8 VVT-i de 2000 incorpora un motor de gasolina de 1794 cc con 4 cilindros y 16 válvulas, que utiliza un sistema de inyección indirecta. La tecnología VVT-i (Variable Valve Timing with intelligence) de Toyota optimiza la apertura y cierre de las válvulas para mejorar el rendimiento y la eficiencia. El bloque y la culata de aluminio contribuyen a un peso contenido de 1100 kg, lo que favorece la agilidad. Aunque no cuenta con las últimas innovaciones de conectividad actuales, su mecánica es robusta y probada, ofreciendo una experiencia de conducción pura y sin distracciones electrónicas excesivas. Los frenos de disco ventilados delanteros y de disco traseros garantizan una frenada eficaz.

Competencia

En su segmento, el Toyota Celica 1.8 VVT-i se enfrentaba a rivales como el Honda Civic Coupé, el Opel Astra Coupé o el Ford Puma. Cada uno con sus propias virtudes, el Celica destacaba por su diseño atrevido, su motor VVT-i y la reputación de fiabilidad de Toyota. Aunque algunos rivales podían ofrecer motores más potentes o un interior más espacioso, el Celica se posicionaba como una opción equilibrada entre deportividad, estilo y durabilidad, atrayendo a un público que valoraba la estética y la experiencia de conducción.

Conclusión

El Toyota Celica 1.8 VVT-i de 2000 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, mantiene su encanto. Es un coupé deportivo con un diseño que sigue captando miradas y un motor que, sin ser excesivamente potente, ofrece una experiencia de conducción gratificante y divertida. Su fiabilidad mecánica, característica de Toyota, lo convierte en una opción interesante para quienes buscan un clásico moderno con un mantenimiento razonable. Es un coche para disfrutar en cada curva, para sentir la carretera y para aquellos que aprecian la esencia de la conducción deportiva japonesa.