Especificaciones y análisis del Toyota Land Cruiser
Potencia
173CV
Par
410Nm
Consumo
8.1l/100
Emisiones
214g/km
0-100 km/h
11.7s
Vel. Máx.
175km/h
Peso
-kg
Precio
68,000€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
AWD
7 / 5 puertas
553 L
87 L
127 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Toyota Land Cruiser 5p D-4D 173 CV Limited Aut. (2010)
Descripción general
El Toyota Land Cruiser de 2010, en su versión de 5 puertas D-4D 173 CV Limited Aut., es un auténtico icono de la robustez y la aventura. Este todoterreno, con su motor diésel de 3.0 litros y 173 CV, combinado con una transmisión automática de 5 velocidades y tracción integral, se presenta como un compañero infalible para cualquier desafío, ya sea en la jungla urbana o en los terrenos más inhóspitos. Su precio de 68.000 euros en su lanzamiento reflejaba su posicionamiento premium y su promesa de durabilidad y capacidad.
Experiencia de conducción
Al volante del Land Cruiser, la sensación de seguridad y control es abrumadora. Su suspensión, con paralelogramo deformable delante y eje rígido detrás, absorbe las irregularidades del terreno con una solvencia admirable, ofreciendo un confort de marcha sorprendente para un vehículo de sus características. La dirección de cremallera, aunque no es la más directa, transmite confianza, y los frenos de disco ventilados en ambos ejes garantizan una detención eficaz. A pesar de su tamaño y peso, el motor diésel de 173 CV mueve el conjunto con una dignidad notable, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 11.7 segundos y una velocidad máxima de 175 km/h. Es un coche que invita a la aventura, a explorar sin límites, pero también a disfrutar de la carretera con una sensación de dominio.
Diseño y estética
El diseño del Land Cruiser de 2010 es una declaración de intenciones. Sus líneas robustas y musculosas, con una longitud de 4760 mm y una anchura de 1885 mm, proyectan una imagen de fuerza y resistencia. La carrocería de 5 puertas ofrece una gran versatilidad y un acceso cómodo a un interior espacioso, con capacidad para 7 ocupantes. Los detalles exteriores, como las llantas de 18 pulgadas con neumáticos 265/60 R18, refuerzan su carácter todoterreno. En el interior, la funcionalidad se une a la calidad, con materiales duraderos y un diseño pensado para soportar el paso del tiempo y el uso exigente. Es un diseño que no busca la sofisticación efímera, sino la atemporalidad de lo bien hecho.
Tecnología y características
Aunque el Land Cruiser de 2010 no destacaba por la profusión de sistemas de asistencia a la conducción que encontramos hoy en día, su tecnología se centraba en la fiabilidad y la capacidad todoterreno. El motor diésel D-4D de 2982 cc, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era una muestra de ingeniería robusta y eficiente para su época. La tracción integral permanente, combinada con una caja de cambios automática de 5 velocidades, aseguraba una tracción óptima en cualquier superficie. La suspensión, aunque tradicional en su concepción, estaba diseñada para ofrecer el máximo rendimiento fuera del asfalto, con estabilizadoras delanteras y traseras que contribuían a un comportamiento dinámico equilibrado. Su tecnología era la de un todoterreno puro, enfocada en la durabilidad y la capacidad de superar obstáculos.
Competencia
En su segmento, el Toyota Land Cruiser de 2010 se enfrentaba a duros competidores como el Mitsubishi Montero, el Nissan Pathfinder o el Land Rover Discovery. Cada uno con sus propias virtudes, pero el Land Cruiser siempre se ha distinguido por su legendaria fiabilidad y su capacidad para combinar el confort en carretera con unas aptitudes todoterreno excepcionales. Su reputación de 'indestructible' le otorgaba una ventaja competitiva en un mercado donde la durabilidad era un factor clave para los compradores de este tipo de vehículos.
Conclusión
El Toyota Land Cruiser de 2010 es mucho más que un simple todoterreno; es una leyenda sobre ruedas. Su combinación de robustez, fiabilidad, capacidad todoterreno y un confort de marcha sorprendente lo convierten en un vehículo excepcional para aquellos que buscan un compañero incansable para sus aventuras. Con un consumo combinado de 8.1 l/100km y unas emisiones de CO2 de 214 g/km, ofrecía un equilibrio razonable para su tamaño y prestaciones. Es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una referencia en su categoría, un testamento de la ingeniería japonesa y un vehículo que promete seguir rodando por muchos años más.




