Especificaciones y análisis del Toyota Land Cruiser
Potencia
190CV
Par
420Nm
Consumo
8.1l/100
Emisiones
213g/km
0-100 km/h
11.7s
Vel. Máx.
175km/h
Peso
2285kg
Precio
61,950€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
AWD
7 / 5 puertas
553 L
87 L
140 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Toyota Land Cruiser 5p D-4D 190 CV VXL Aut. (2012)
Descripción general
El Toyota Land Cruiser de 2010, en su versión de 5 puertas D-4D 190 CV VXL Aut., es un auténtico icono de la automoción. Este vehículo no es solo un medio de transporte, sino una declaración de intenciones, diseñado para aquellos que buscan la máxima robustez y fiabilidad sin renunciar a un confort notable. Con un precio de 61.950 € en su momento, se posicionaba como una opción premium para la aventura y el uso diario, combinando la legendaria capacidad todoterreno de Toyota con un equipamiento de lujo.
Experiencia de conducción
Conducir el Land Cruiser de 2010 es una experiencia que evoca una sensación de invencibilidad. Su motor diésel de 190 CV, aunque no es un derroche de potencia bruta, entrega un par motor de 420 Nm desde bajas revoluciones, lo que se traduce en una capacidad de arrastre y una respuesta contundente en cualquier situación. La transmisión automática de 5 velocidades, con convertidor de par, suaviza la marcha y facilita la conducción, tanto en carretera como fuera de ella. La suspensión, con paralelogramo deformable delante y eje rígido detrás, absorbe las irregularidades del terreno con una solvencia asombrosa, transmitiendo una sensación de solidez y seguridad. A pesar de su tamaño y peso, la dirección asistida hidráulicamente y sensible a la velocidad ofrece un control preciso, haciendo que maniobrar este gigante sea más sencillo de lo que parece. En definitiva, es un coche que te hace sentir seguro, capaz y conectado con la carretera, o con el camino, que tienes por delante.
Diseño y estética
El diseño del Toyota Land Cruiser de 2010 es una mezcla de funcionalidad y presencia imponente. Sus líneas robustas y musculosas, con una altura de 1845 mm y una anchura de 1885 mm, proyectan una imagen de fuerza y durabilidad. Los faros grandes y la parrilla prominente le otorgan una personalidad inconfundible. A pesar de su enfoque todoterreno, el interior no escatima en detalles de confort y calidad. Los materiales, aunque pensados para resistir el paso del tiempo y el uso exigente, ofrecen un tacto agradable. La disposición de los mandos es intuitiva y ergonómica, y la amplitud del habitáculo, con capacidad para 7 plazas, garantiza que todos los ocupantes viajen con comodidad. Es un diseño que, sin ser ostentoso, comunica una fiabilidad y una capacidad inigualables.
Tecnología y características
En el corazón tecnológico del Land Cruiser de 2010 encontramos un motor diésel de 2982 cc con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, que entrega 190 CV. Este propulsor, fabricado con bloque de hierro y culata de aluminio, es un ejemplo de ingeniería robusta y eficiente. La tracción total permanente (AWD) se combina con una transmisión automática de 5 velocidades, diseñada para optimizar el rendimiento tanto en asfalto como en terrenos difíciles. Aunque no incorpora las últimas innovaciones en conectividad o asistentes a la conducción que vemos hoy en día, su tecnología se centra en la durabilidad y la capacidad todoterreno. Los frenos de disco ventilados en ambos ejes, con 338 mm delante y 312 mm detrás, garantizan una frenada potente y segura. Su consumo combinado de 8.1 l/100km y emisiones de 213 g/km de CO2 lo sitúan en la normativa Euro 5, con etiqueta ambiental B.
Competencia
En el segmento de los todoterrenos puros, el Toyota Land Cruiser de 2010 se enfrentaba a rivales de la talla del Mitsubishi Montero, el Nissan Patrol o incluso el Land Rover Discovery. Cada uno con sus propias fortalezas, pero el Land Cruiser siempre ha destacado por su legendaria fiabilidad y su capacidad para afrontar los terrenos más exigentes. Frente a ellos, el Toyota ofrecía un equilibrio excepcional entre robustez mecánica, confort interior y una reputación intachable en cuanto a durabilidad, lo que lo convertía en una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un vehículo para toda la vida y para cualquier aventura.
Conclusión
El Toyota Land Cruiser de 2010 es mucho más que un simple todoterreno; es un compañero de aventuras, un vehículo familiar y una herramienta de trabajo, todo en uno. Su combinación de un motor diésel potente y fiable, una transmisión automática suave, un diseño robusto y un interior confortable lo convierten en una opción excepcional para aquellos que valoran la durabilidad y la capacidad por encima de todo. Es un coche que te invita a explorar, a salir de los caminos trillados y a confiar en su inquebrantable espíritu. Un verdadero clásico moderno que sigue demostrando su valía con el paso del tiempo.




