Especificaciones y análisis del Toyota MR2
Potencia
140CV
Par
171Nm
Consumo
7.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.2s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
985kg
Precio
30,445€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
RWD
2 / 2 puertas
90 L
48 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Toyota MR2 1.8 VVT-i Roadster SMT · 140 CV (2000-2003)
Descripción general
El Toyota MR2 1.8 VVT-i Roadster SMT del año 2000 es un deportivo biplaza que encarna la filosofía de ligereza y agilidad. Con su motor central y tracción trasera, este modelo fue diseñado para ofrecer una experiencia de conducción pura y emocionante, destacándose en un segmento donde la conexión entre el conductor y la carretera es primordial. Su precio de 30.445 euros en su momento lo posicionaba como una opción atractiva para quienes buscaban un roadster divertido y accesible.
Experiencia de conducción
Conducir el MR2 es una experiencia visceral. Su motor 1.8 VVT-i de 140 CV, situado en posición central, proporciona una distribución de peso casi perfecta, lo que se traduce en un comportamiento dinámico excepcional. La aceleración de 0 a 100 km/h en 9.2 segundos y una velocidad máxima de 210 km/h, aunque no son cifras de superdeportivo, son más que suficientes para sentir la emoción. La suspensión tipo McPherson en ambos ejes, junto con los frenos de disco ventilados, garantizan una respuesta ágil y un control preciso. La dirección, directa y comunicativa, permite sentir cada matiz del asfalto, haciendo que cada curva sea una delicia. Es un coche que te invita a disfrutar de la carretera, a sentir el viento y a conectar con la máquina de una manera que pocos vehículos modernos logran.
Diseño y estética
El diseño del Toyota MR2 Roadster es compacto y atlético, con unas dimensiones que enfatizan su carácter deportivo: 3885 mm de largo, 1695 mm de ancho y 1250 mm de alto. Su silueta de roadster, con el motor central, le otorga una estética equilibrada y funcional. Las llantas de 15 pulgadas, con neumáticos de diferente medida en el eje delantero (185/55 R15 V) y trasero (205/50 R15 V), no solo contribuyen a su agarre, sino que también realzan su postura deportiva. Es un diseño que, a pesar de los años, sigue siendo fresco y atractivo, evocando la esencia de los deportivos ligeros y descapotables.
Tecnología y características
Aunque el MR2 del 2000 no contaba con la plétora de asistentes electrónicos de los coches actuales, su tecnología se centraba en la ingeniería mecánica para maximizar el placer de conducción. El motor 1.8 VVT-i (Variable Valve Timing with intelligence) de 140 CV y 171 Nm de par a 4400 rpm, con bloque y culata de aluminio, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento para su época. La transmisión manual de 5 velocidades, junto con la tracción trasera, ofrecía una conexión directa y pura con la carretera. La suspensión independiente en ambos ejes y los frenos de disco ventilados eran elementos clave para su comportamiento dinámico. Su consumo combinado de 7.4 l/100km era razonable para un deportivo de su categoría.
Competencia
En su época, el Toyota MR2 Roadster competía con otros roadsters ligeros y divertidos como el Mazda MX-5, el MG F/TF y el Porsche Boxster de primera generación. Frente a ellos, el MR2 ofrecía una propuesta única con su configuración de motor central, lo que le otorgaba un equilibrio y una agilidad distintivos. Si bien el MX-5 era conocido por su fiabilidad y diversión, y el Boxster por su prestigio y rendimiento superior, el MR2 se posicionaba como una alternativa emocionante y con un carácter propio, a menudo con una relación calidad-precio muy competitiva.
Conclusión
El Toyota MR2 1.8 VVT-i Roadster SMT es un coche que, a pesar de su edad, sigue siendo un referente para los amantes de la conducción pura. Su combinación de motor central, tracción trasera, ligereza y un diseño atemporal lo convierten en un clásico moderno. Es un vehículo que no busca impresionar con cifras de potencia desorbitadas, sino con sensaciones al volante. Para aquellos que valoran la conexión con la carretera y la emoción de un roadster sin artificios, el MR2 es una elección excepcional que promete sonrisas en cada trayecto. Es un coche para disfrutar, para sentir y para recordar que la verdadera diversión al volante no siempre reside en la potencia bruta, sino en el equilibrio y la agilidad.
