Especificaciones y análisis del Toyota MR2
Potencia
140CV
Par
170Nm
Consumo
7.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
8s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
990kg
Precio
29,645€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
2 / 2 puertas
90 L
48 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Toyota MR2 1.8 VVT-i · 140 CV (2003-2005)
Descripción general
El Toyota MR2 1.8 VVT-i de 2003 es un roadster que encarna la esencia de la conducción pura. Con su motor central y tracción trasera, este coche fue diseñado para ofrecer una experiencia de manejo emocionante y directa, alejada de las complejidades de los vehículos modernos. Es un deportivo compacto que, a pesar de sus dimensiones contenidas, promete grandes dosis de diversión al volante.
Experiencia de conducción
Conducir el MR2 es una experiencia visceral. Su motor 1.8 VVT-i de 140 CV, situado justo detrás de los asientos, emite un sonido embriagador que te conecta directamente con la mecánica. La dirección es precisa y comunicativa, permitiéndote sentir cada matiz del asfalto. La suspensión, tipo McPherson en ambos ejes, es firme pero no incómoda, garantizando un agarre excepcional en curvas. La aceleración de 0 a 100 km/h en 8 segundos y una velocidad máxima de 210 km/h, combinadas con su bajo peso de 990 kg, hacen que cada trayecto sea una aventura. Es un coche que te invita a explorar sus límites, ofreciendo una agilidad y un equilibrio que pocos vehículos de su categoría pueden igualar.
Diseño y estética
El diseño del Toyota MR2 de 2003 es atemporal y funcional. Sus líneas limpias y su silueta compacta, con una longitud de 3895 mm y una altura de 1240 mm, le otorgan una presencia deportiva inconfundible. Los faros afilados y la parrilla discreta se integran armoniosamente en el frontal, mientras que la zaga, con sus pilotos redondos, refuerza su carácter juguetón. Es un coche que, a pesar de los años, sigue girando cabezas, demostrando que la simplicidad bien ejecutada nunca pasa de moda. El interior, aunque espartano, está diseñado pensando en el conductor, con todos los controles al alcance de la mano y una posición de conducción baja que acentúa la sensación de deportividad.
Tecnología y características
Aunque el MR2 de 2003 no destaca por una profusión de tecnología moderna, lo que ofrece está enfocado en la experiencia de conducción. Su motor 1.8 VVT-i de 140 CV es una joya de la ingeniería, con distribución variable que optimiza la entrega de potencia y el consumo. La transmisión manual de 6 velocidades es precisa y robusta, permitiendo un control total sobre el motor. Los frenos de disco ventilados en ambos ejes, con 255 mm delante y 263 mm detrás, garantizan una capacidad de frenado excelente. La suspensión independiente en las cuatro ruedas, junto con las barras estabilizadoras, contribuye a su excepcional comportamiento dinámico. Es una tecnología pensada para el disfrute al volante, sin distracciones innecesarias.
Competencia
En su época, el Toyota MR2 se enfrentaba a rivales de la talla del Mazda MX-5, el Honda S2000 y el Porsche Boxster. Frente al MX-5, el MR2 ofrecía una configuración de motor central que le otorgaba un equilibrio superior y una sensación de conducción más exótica. Aunque el S2000 podía presumir de un motor más potente y revolucionario, el MR2 era más accesible y ofrecía una experiencia igualmente gratificante. Comparado con el Boxster, el MR2 era una alternativa mucho más económica, manteniendo gran parte de la diversión y el prestigio de un deportivo de motor central. Cada uno tenía su encanto, pero el MR2 se destacaba por su pureza y su enfoque en la diversión al volante a un precio contenido.
Conclusión
El Toyota MR2 1.8 VVT-i de 2003 es un coche que te roba el corazón. Es un deportivo sin pretensiones, diseñado para aquellos que valoran la conexión entre el conductor y la máquina por encima de todo. Su motor central, su tracción trasera y su ligereza lo convierten en un juguete perfecto para carreteras reviradas, ofreciendo una agilidad y una respuesta que pocos coches modernos pueden igualar. Es un coche que te hace sonreír, que te invita a conducir por el simple placer de hacerlo. Si buscas un roadster puro, divertido y con un diseño que resiste el paso del tiempo, el MR2 es una elección excepcional que te proporcionará innumerables momentos de alegría al volante.




