Especificaciones y análisis del Toyota RAV4
Potencia
116CV
Par
250Nm
Consumo
7.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.1s
Vel. Máx.
170km/h
Peso
1310kg
Precio
29,700€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
AWD
5 / 3 puertas
150 L
57 L
85 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Toyota RAV4 3p D4D Sol · 116 CV (2003-2006)
Descripción general
El Toyota RAV4 de 2004, en su versión de 3 puertas y acabado Sol, se presenta como un SUV compacto que combina la versatilidad de un todoterreno ligero con la agilidad de un turismo. Con su motor diésel de 116 CV y tracción integral, este RAV4 prometía una experiencia de conducción equilibrada tanto en la ciudad como en escapadas fuera del asfalto. Su diseño juvenil y sus dimensiones contenidas lo convertían en una opción atractiva para quienes buscaban un vehículo práctico y con cierto espíritu aventurero.
Experiencia de conducción
Al volante del RAV4 3p D4D Sol, la sensación es de control y robustez. El motor diésel de 116 CV, aunque no es un derroche de potencia, ofrece un par motor de 250 Nm a 1800 rpm que se traduce en una respuesta enérgica desde bajas revoluciones, ideal para el día a día y para afrontar pendientes. La caja de cambios manual de 5 velocidades es precisa y contribuye a una conducción ágil. La suspensión tipo McPherson en el eje delantero proporciona un buen equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la sensación de aplomo. La tracción AWD añade un plus de seguridad y capacidad en superficies deslizantes, transmitiendo confianza al conductor. A pesar de su tamaño compacto, el habitáculo ofrece una buena visibilidad y una posición de conducción elevada que agrada a muchos.
Diseño y estética
El diseño del Toyota RAV4 de 2004 en su variante de 3 puertas es inconfundiblemente juvenil y dinámico. Sus líneas redondeadas y su tamaño compacto le otorgan una apariencia ágil y moderna para su época. La carrocería de 3 puertas acentúa su carácter deportivo y urbano, diferenciándolo de las versiones de 5 puertas más orientadas a la familia. Los pasos de rueda marcados y la rueda de repuesto montada en el portón trasero son elementos distintivos que refuerzan su imagen de SUV. En el interior, el diseño es funcional y ergonómico, con materiales que, aunque no son lujosos, transmiten durabilidad y están bien ensamblados. La disposición de los mandos es intuitiva, y el espacio, aunque limitado por las tres puertas, está bien aprovechado.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el RAV4 3p D4D Sol de 2004 incorporaba soluciones prácticas y eficientes para su tiempo. El motor diésel de 1995 cc con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de la ingeniería de Toyota para ofrecer un buen rendimiento con un consumo contenido. La tracción integral permanente (AWD) garantizaba una buena adherencia en diversas condiciones. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, proporcionando una frenada eficaz. La dirección de cremallera ofrecía una respuesta directa y precisa. Aunque no disponía de las avanzadas ayudas a la conducción de los vehículos actuales, su equipamiento era competitivo para la época, centrado en la fiabilidad y la funcionalidad.
Competencia
En el segmento de los SUV compactos de 3 puertas, el Toyota RAV4 de 2004 se enfrentaba a competidores como el Suzuki Grand Vitara, que ofrecía una mayor capacidad todoterreno, o el Honda CR-V, que destacaba por su espacio interior y confort. Otros rivales indirectos podrían ser el Land Rover Freelander o el Nissan X-Trail, aunque estos solían tener un enfoque ligeramente diferente o un tamaño mayor. El RAV4 se posicionaba como una opción equilibrada, con la reconocida fiabilidad de Toyota y un diseño atractivo que lo hacía destacar en el entorno urbano y en escapadas de fin de semana.
Conclusión
El Toyota RAV4 3p D4D Sol de 2004 es un vehículo que, a pesar del paso del tiempo, mantiene su atractivo para quienes buscan un SUV compacto, fiable y con un toque de aventura. Su motor diésel ofrece un buen equilibrio entre prestaciones y consumo, y su tracción integral le confiere una versatilidad que va más allá del asfalto. Es un coche que invita a la exploración sin renunciar a la comodidad en el día a día. Su diseño atemporal y la reputación de durabilidad de Toyota lo convierten en una opción interesante en el mercado de segunda mano, prometiendo aún muchas satisfacciones a sus propietarios.




