Especificaciones y análisis del Toyota RAV4
Potencia
150CV
Par
340Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
159g/km
0-100 km/h
10.2s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1665kg
Precio
26,200€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
AWD
5 / 5 puertas
366 L
60 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Toyota RAV4 150D Active 4x4 · 150 CV (2012)
Descripción general
El Toyota RAV4 150D Active 4x4 de 2010 es un SUV que combina la robustez de un todoterreno con la comodidad de un turismo. Con su motor diésel de 150 CV y tracción integral, se presenta como una opción versátil para quienes buscan aventura sin renunciar a la practicidad diaria. Este modelo, con su diseño atemporal y su enfoque en la fiabilidad, ha sabido ganarse un lugar en el corazón de muchos conductores.
Experiencia de conducción
Al volante del RAV4, la sensación es de control y seguridad. El motor diésel de 150 CV, aunque no es un derroche de potencia, ofrece un empuje constante y suficiente para la mayoría de las situaciones, con un par motor de 340 Nm que se siente desde bajas revoluciones. La caja de cambios manual de seis velocidades permite un manejo preciso y una buena gestión del consumo. La tracción 4x4 proporciona una confianza extra en terrenos complicados o condiciones climáticas adversas, mientras que la suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del camino, ofreciendo un confort de marcha notable. La dirección asistida eléctrica, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con suavidad. En general, es un coche que invita a viajar, a explorar, sin preocupaciones.
Diseño y estética
El diseño del Toyota RAV4 de 2010 es un equilibrio entre funcionalidad y estética. Sus líneas son robustas y musculosas, transmitiendo una imagen de solidez y capacidad. Los faros delanteros, de buen tamaño, se integran armoniosamente con la parrilla, mientras que la zaga, con su portón de apertura lateral y la rueda de repuesto exterior (en algunas versiones), le confiere un toque aventurero. Las dimensiones, con 4445 mm de largo y 1815 mm de ancho, lo hacen manejable en ciudad sin sacrificar espacio interior. El habitáculo, aunque no es un derroche de lujo, está bien resuelto, con materiales duraderos y un diseño ergonómico que prioriza la facilidad de uso. Es un diseño que, a pesar de los años, sigue siendo atractivo y funcional.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el RAV4 de 2010, aunque no cuenta con las últimas innovaciones de hoy en día, ofrecía lo necesario para su época. Su motor diésel de 2.2 litros incorpora inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, tecnologías que optimizan el rendimiento y la eficiencia. La tracción integral permanente, con la posibilidad de bloqueo del diferencial central, es un punto clave para sus capacidades off-road. En el interior, aunque la instrumentación es analógica, es clara y legible. Los sistemas de seguridad activa y pasiva, como el ABS y los airbags, están presentes para garantizar la protección de los ocupantes. Es una tecnología probada y fiable, pensada para durar.
Competencia
En su segmento, el Toyota RAV4 150D Active 4x4 se enfrentaba a competidores de peso como el Honda CR-V, el Nissan Qashqai, el Volkswagen Tiguan o el Ford Kuga. Cada uno con sus propias fortalezas, el RAV4 destacaba por su reputación de fiabilidad, su capacidad todoterreno superior a muchos de sus rivales y su equilibrio general. Mientras que algunos ofrecían un diseño más vanguardista o un interior más lujoso, el RAV4 se mantenía fiel a su esencia de SUV práctico y robusto, una elección sensata para quienes valoraban la durabilidad y la versatilidad por encima de todo.
Conclusión
El Toyota RAV4 150D Active 4x4 de 2010 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción muy interesante en el mercado de segunda mano. Su combinación de un motor diésel eficiente, tracción integral, un diseño funcional y una fiabilidad legendaria lo convierten en un compañero ideal para el día a día y para las escapadas de fin de semana. Es un vehículo que no busca impresionar con lujos superfluos, sino convencer con su solidez y su capacidad para cumplir con lo prometido. Un coche para quienes aprecian la ingeniería japonesa y la tranquilidad de saber que tienen un vehículo en el que pueden confiar.




