Especificaciones y análisis del Toyota Yaris
Potencia
86CV
Par
124Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.1s
Vel. Máx.
175km/h
Peso
955kg
Precio
11,495€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
205 L
45 L
63 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Toyota Yaris 3p 1.3 VVT-i Luna · 86 CV (2000-2003)
Descripción general
El Toyota Yaris de 1999, en su versión de 3 puertas 1.3 VVT-i Luna, irrumpió en el mercado como una propuesta fresca y audaz en el segmento de los utilitarios. Con un diseño compacto y una filosofía orientada a la eficiencia y la practicidad, este modelo se ganó rápidamente el corazón de muchos conductores que buscaban un coche ágil para la ciudad sin renunciar a la fiabilidad característica de la marca japonesa. Su llegada marcó un antes y un después, ofreciendo una alternativa vibrante y funcional en un segmento muy competitivo.
Experiencia de conducción
Al volante del Yaris de 1999, la sensación predominante es la de agilidad y facilidad de manejo. Su motor 1.3 VVT-i de 86 CV, aunque no es un derroche de potencia, se muestra voluntarioso y suficiente para el día a día urbano y alguna escapada por carretera. La dirección es ligera y precisa, facilitando las maniobras en espacios reducidos. La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, ofrece un buen equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la sensación de control. Es un coche que invita a la conducción relajada, pero que responde con solvencia cuando se le exige un poco más, transmitiendo una agradable sensación de confianza y seguridad.
Diseño y estética
El diseño del Toyota Yaris de 1999 es, sin duda, uno de sus puntos fuertes. Con sus 3.615 mm de longitud, 1.660 mm de anchura y 1.500 mm de altura, presenta unas proporciones compactas y armoniosas. La carrocería de 3 puertas le confiere un aspecto juvenil y dinámico. Sus líneas redondeadas y su frontal amigable, con faros grandes y expresivos, le otorgan una personalidad distintiva que lo diferencia de sus competidores. El interior, aunque sencillo, es funcional y está bien aprovechado, con un salpicadero de diseño original y una instrumentación digital central que fue toda una novedad en su momento. A pesar de su tamaño exterior, el habitáculo ofrece una sorprendente sensación de amplitud, especialmente en las plazas delanteras.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Toyota Yaris de 1999 destacaba por su motor 1.3 VVT-i, una joya de la ingeniería de la época. Este propulsor de gasolina de 4 cilindros, con 1.299 cc y 16 válvulas, incorporaba la distribución variable VVT-i (Variable Valve Timing intelligent), una tecnología avanzada que optimizaba la apertura y cierre de las válvulas para mejorar la eficiencia y el rendimiento. Con 86 CV de potencia a 6.000 rpm y un par motor de 124 Nm a 4.400 rpm, ofrecía una respuesta suave y progresiva. La inyección indirecta y el bloque y culata de aluminio contribuían a su ligereza y fiabilidad. La transmisión manual de 5 velocidades, de tacto preciso, complementaba un conjunto mecánico robusto y eficiente. En cuanto a seguridad, incorporaba elementos como los frenos de disco ventilados delanteros y tambor traseros, y barras estabilizadoras en ambos ejes, que contribuían a una conducción segura y estable.
Competencia
En el competitivo segmento de los utilitarios de finales de los 90, el Toyota Yaris de 1999 se enfrentaba a duros rivales. Modelos como el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta, el Renault Clio o el Opel Corsa eran sus principales contendientes. Frente a ellos, el Yaris se desmarcaba por su diseño más atrevido y juvenil, su innovador interior con instrumentación digital y, sobre todo, por la reputación de fiabilidad y durabilidad de Toyota. Aunque algunos rivales podían ofrecer un tacto de conducción más deportivo o un mayor equipamiento en ciertas versiones, el Yaris se posicionaba como una opción inteligente para aquellos que valoraban la practicidad, la eficiencia y la tranquilidad de saber que conducían un coche robusto y bien construido.
Conclusión
El Toyota Yaris de 1999, en su versión 3 puertas 1.3 VVT-i Luna, fue un coche que dejó una huella imborrable en el segmento de los utilitarios. Su combinación de diseño fresco, interior espacioso y funcional, motor eficiente y la legendaria fiabilidad de Toyota lo convirtieron en un éxito de ventas y en un referente para su categoría. Fue un vehículo que supo adaptarse a las necesidades de la vida urbana, ofreciendo agilidad, economía y una experiencia de conducción agradable. A día de hoy, sigue siendo un coche muy valorado en el mercado de segunda mano, testimonio de su calidad y durabilidad. Un pequeño gran coche que marcó una época y que sigue siendo un compañero fiel para muchos.
