Toyota Yaris 3p 1.0 VVT-i T2 Limited Edition · 68 CV (2002-2003)

1999
Gasolina
FWD
Manual 5v

Especificaciones y análisis del Toyota Yaris

Potencia

68CV

Par

90Nm

Consumo

5.7l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

13.6s

Vel. Máx.

156km/h

Peso

905kg

Precio

10,860

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

205 L

Depósito

45 L

Potencia

50 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima68 CV / 50 kW
Par máximo90 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero205 L

Análisis detallado del Toyota Yaris 3p 1.0 VVT-i T2 Limited Edition · 68 CV (2002-2003)

Descripción general

El Toyota Yaris de 1999, en su versión de 3 puertas 1.0 VVT-i T2 Limited Edition, se presenta como un utilitario compacto y ágil, diseñado para la vida urbana. Con un motor de gasolina de 68 CV y una caja de cambios manual de 5 velocidades, este modelo prometía eficiencia y facilidad de manejo en el día a día. Su precio de 10.860 € en 2003 lo posicionaba como una opción accesible para quienes buscaban un vehículo práctico y fiable.

Experiencia de conducción

Al volante del Yaris de 1999, la sensación predominante es la de agilidad y ligereza. Sus 905 kg de peso y su motor de 68 CV, aunque no prometen grandes emociones, son suficientes para moverse con soltura en el tráfico urbano. La dirección, de cremallera, ofrece una respuesta directa, y la suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto, proporcionando un confort adecuado para su segmento. La aceleración de 0 a 100 km/h en 13.6 segundos y una velocidad máxima de 156 km/h lo hacen apto para trayectos interurbanos, aunque su hábitat natural es la ciudad. El consumo combinado de 5.7 l/100km es un punto a favor para el ahorro.

Diseño y estética

El diseño del Toyota Yaris de 1999 es funcional y compacto, con líneas suaves y una estética que buscaba maximizar el espacio interior en un tamaño reducido. La carrocería de 3 puertas le confiere un aspecto juvenil y dinámico. Sus dimensiones, con 3615 mm de largo, 1660 mm de ancho y 1500 mm de alto, lo hacen extremadamente manejable en entornos urbanos y fácil de aparcar. El maletero, con 205 litros, es suficiente para las compras diarias o pequeñas escapadas. A pesar de su tamaño, el diseño interior estaba pensado para ofrecer una buena habitabilidad, con un salpicadero que priorizaba la ergonomía y la visibilidad.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Toyota Yaris de 1999 incorporaba lo esencial para la época. Su motor 1.0 VVT-i de gasolina, con 4 cilindros y 998 cc, destacaba por su sistema de distribución variable, que optimizaba la entrega de potencia y el consumo. La inyección indirecta y la relación de compresión de 10:1 eran características estándar. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y de tambor traseros, y estabilizadoras en ambos ejes para mejorar la estabilidad. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrecía una respuesta predecible. Era un coche que priorizaba la sencillez y la eficacia en su mecánica.

Competencia

En su segmento, el Toyota Yaris de 1999 competía con modelos como el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta, el Opel Corsa o el Renault Clio. Frente a ellos, el Yaris destacaba por su reputación de fiabilidad, su diseño interior inteligente y su eficiencia de consumo. Aunque quizás no ofrecía la misma sofisticación en acabados que algunos de sus rivales europeos, su propuesta de valor se centraba en la durabilidad y la practicidad, convirtiéndolo en una opción muy atractiva para un público que buscaba un coche sin complicaciones y económico de mantener.

Conclusión

El Toyota Yaris de 1999, en su versión 1.0 VVT-i T2 Limited Edition, fue un coche que supo ganarse un lugar en el mercado de los utilitarios. Su combinación de tamaño compacto, eficiencia de combustible, fiabilidad mecánica y un diseño interior sorprendentemente espacioso lo convirtieron en una opción muy sensata para la vida urbana. Aunque no era un coche de grandes prestaciones, su agilidad y facilidad de manejo lo hacían muy agradable en el día a día. Un vehículo que, a pesar de los años, sigue siendo un testimonio de la ingeniería práctica y duradera de Toyota.