Toyota Yaris 3p 1.0 Luna · 68 CV (1999-2000)

1999
Gasolina
FWD
Manual 5v

Especificaciones y análisis del Toyota Yaris

Potencia

68CV

Par

90Nm

Consumo

5.6l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

13.6s

Vel. Máx.

155km/h

Peso

905kg

Precio

10,295

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

205 L

Depósito

45 L

Potencia

50 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima68 CV / 50 kW
Par máximo90 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero205 L

Análisis detallado del Toyota Yaris 3p 1.0 Luna · 68 CV (1999-2000)

Descripción general

El Toyota Yaris de 1999, en su versión de 3 puertas y acabado Luna, se presentó como una propuesta fresca y compacta en el segmento urbano. Con un motor de gasolina de 1.0 litros y 68 CV, este modelo buscaba conquistar a aquellos que valoraban la eficiencia y la agilidad en la ciudad. Su diseño, aunque modesto, prometía funcionalidad y un toque de modernidad para la época, marcando el inicio de una saga exitosa para Toyota en el mercado europeo.

Experiencia de conducción

Al volante del Yaris de 1999, la sensación predominante es la de un coche ágil y fácil de manejar. Su motor de 68 CV, aunque no es un derroche de potencia, se muestra suficiente para el entorno urbano, permitiendo moverse con soltura entre el tráfico. La dirección es ligera y precisa, facilitando las maniobras de aparcamiento. En carretera, su comportamiento es predecible y seguro, aunque las recuperaciones pueden ser algo lentas. La suspensión, bien equilibrada, absorbe las irregularidades del asfalto sin sacrificar excesivamente la comodidad de los ocupantes. Es un coche que transmite confianza y una agradable sensación de control, ideal para el día a día.

Diseño y estética

El diseño del Toyota Yaris de 1999 se caracteriza por sus líneas suaves y redondeadas, que le otorgan una apariencia amigable y moderna para su tiempo. La versión de 3 puertas acentúa su carácter compacto y juvenil. En el interior, la disposición de los elementos es funcional y ergonómica, con un salpicadero que, aunque sencillo, resulta intuitivo. Los materiales, sin ser lujosos, son duraderos y bien ajustados, transmitiendo una sensación de solidez. A pesar de sus dimensiones contenidas, el habitáculo ofrece un espacio sorprendentemente bueno para sus ocupantes, especialmente en las plazas delanteras, y un maletero adecuado para las necesidades urbanas.

Tecnología y características

En 1999, el Toyota Yaris incorporaba una tecnología que, aunque básica para los estándares actuales, era competitiva en su segmento. Su motor de gasolina de 1.0 litros con inyección indirecta y 4 válvulas por cilindro ofrecía una buena relación entre rendimiento y consumo. La transmisión manual de 5 velocidades contribuía a una conducción eficiente. En cuanto a seguridad, contaba con elementos esenciales para la época. Su diseño inteligente del habitáculo y la disposición de los mandos buscaban optimizar la experiencia del conductor, haciendo de la tecnología una herramienta al servicio de la funcionalidad y la comodidad.

Competencia

En el competitivo segmento de los utilitarios de finales de los 90, el Toyota Yaris se enfrentaba a duros rivales como el Renault Clio, el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta y el Opel Corsa. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el Yaris destacaba por su fiabilidad, su diseño interior innovador y su eficiencia. Su propuesta de valor se centraba en la calidad de construcción y una experiencia de conducción agradable, diferenciándose de sus competidores por su enfoque en la durabilidad y la practicidad.

Conclusión

El Toyota Yaris de 1999, en su configuración de 3 puertas y acabado Luna, fue un coche que supo ganarse un lugar en el corazón de muchos conductores. Su combinación de un diseño simpático, una conducción ágil y una fiabilidad contrastada lo convirtieron en una opción muy atractiva para la ciudad. Aunque no era el más potente ni el más lujoso, supo ofrecer un equilibrio perfecto entre funcionalidad, economía y durabilidad, sentando las bases para el éxito continuado del modelo en las décadas siguientes. Es un coche que, aún hoy, evoca una sensación de practicidad y confianza.