Especificaciones y análisis del Toyota Yaris
Potencia
87CV
Par
121Nm
Consumo
5.8l/100
Emisiones
136g/km
0-100 km/h
13.1s
Vel. Máx.
170km/h
Peso
1010kg
Precio
13,450€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
5 / 3 puertas
272 L
42 L
64 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Toyota Yaris 3p 1.3 VVT-i Luna M/M · 87 CV (2005-2007)
Descripción general
El Toyota Yaris de 2006, en su versión de 3 puertas 1.3 VVT-i Luna M/M, se presenta como una opción compacta y eficiente, ideal para la vida urbana. Con un precio de 13.450 €, este modelo ofrecía una propuesta de valor interesante en su segmento, combinando la fiabilidad característica de Toyota con un tamaño manejable y un consumo contenido. Su motor de gasolina de 87 CV, asociado a una transmisión automática de 5 velocidades, prometía una conducción suave y sin complicaciones, perfecta para el día a día.
Experiencia de conducción
Al volante del Yaris de 2006, la sensación predominante es de agilidad y facilidad. Sus 87 CV, aunque no buscan la deportividad, son suficientes para mover con soltura sus 1010 kg de peso, especialmente en entornos urbanos. La transmisión automática de 5 velocidades contribuye a una experiencia de conducción relajada, sin la necesidad de estar constantemente cambiando de marcha. La dirección asistida eléctrica facilita las maniobras en espacios reducidos, haciendo que aparcar sea una tarea sencilla. En carretera, su comportamiento es predecible y seguro, aunque no invita a una conducción dinámica. El confort de marcha es adecuado para su segmento, absorbiendo bien las irregularidades del asfalto.
Diseño y estética
El diseño del Toyota Yaris de 2006, en su variante de 3 puertas, se caracteriza por sus líneas redondeadas y una estética funcional. Con una longitud de 3750 mm, una anchura de 1695 mm y una altura de 1530 mm, sus proporciones son compactas, lo que facilita su movilidad en la ciudad. El frontal presenta unos faros de tamaño generoso y una parrilla discreta, mientras que la zaga mantiene la coherencia con el diseño general. El interior, aunque sencillo, está bien resuelto, con un salpicadero que prioriza la ergonomía y la visibilidad. Los materiales, sin ser lujosos, son duraderos y están bien ajustados, transmitiendo una sensación de solidez.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Yaris de 2006 incorporaba lo esencial para su época. Su motor 1.3 VVT-i de gasolina, con 4 cilindros y 1296 cc, destacaba por su sistema de distribución variable, que optimizaba la entrega de potencia y el consumo. La inyección indirecta y la construcción en aluminio del bloque y la culata eran soluciones técnicas probadas que garantizaban la eficiencia y la durabilidad. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no era la más avanzada del mercado, ofrecía comodidad en la conducción. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en el eje delantero y tambores en el trasero, una configuración estándar para vehículos de su categoría. La dirección asistida eléctrica era un punto a favor para la maniobrabilidad.
Competencia
En el competitivo segmento de los utilitarios, el Toyota Yaris de 2006 se enfrentaba a duros rivales como el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta, el Renault Clio y el Opel Corsa. Frente a ellos, el Yaris destacaba por su reputación de fiabilidad, su bajo consumo de combustible (5.8 l/100km combinado) y su facilidad de conducción, especialmente con la opción de transmisión automática. Si bien algunos competidores podían ofrecer un diseño más atrevido o un equipamiento más completo en ciertas versiones, el Yaris se posicionaba como una opción sensata y duradera, ideal para quienes buscaban un coche práctico y sin complicaciones para el día a día.
Conclusión
El Toyota Yaris 3p 1.3 VVT-i Luna M/M de 2006 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción muy válida para aquellos que buscan un vehículo urbano fiable, económico y fácil de conducir. Su tamaño compacto, su motor eficiente y su transmisión automática lo convierten en un compañero ideal para la ciudad. Aunque no es un coche que despierte pasiones por su diseño o prestaciones, su practicidad y la tranquilidad que ofrece la marca Toyota son argumentos de peso. Es un coche que cumple con creces su función, ofreciendo una experiencia de conducción sin sobresaltos y un mantenimiento predecible.




