Especificaciones y análisis del Toyota Yaris
Potencia
69CV
Par
93Nm
Consumo
5l/100
Emisiones
118g/km
0-100 km/h
15.7s
Vel. Máx.
155km/h
Peso
-kg
Precio
9,450€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
272 L
42 L
51 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Toyota Yaris 5p 1.0 VVT-i Live · 69 CV (2010)
Descripción general
El Toyota Yaris 5p 1.0 VVT-i Live de 2010 es un utilitario que, a pesar de su tamaño compacto, ofrece una propuesta interesante para la ciudad. Con un motor de gasolina de 69 CV, se presenta como una opción económica y práctica para el día a día, destacando por su eficiencia y la reconocida fiabilidad de la marca japonesa. Es un coche que busca la funcionalidad por encima de las grandes pretensiones, pero que no renuncia a un toque de encanto en su segmento.
Experiencia de conducción
Al volante del Yaris 1.0 VVT-i, la sensación predominante es la de agilidad y facilidad de manejo. Sus 69 CV, aunque modestos, son suficientes para moverse con soltura en el entorno urbano, donde su tamaño compacto facilita las maniobras y el aparcamiento. En carretera, la respuesta es más contenida, invitando a una conducción relajada. La dirección asistida eléctrica contribuye a una experiencia de conducción ligera y cómoda, ideal para el trajín diario. El motor de tres cilindros, aunque audible en aceleraciones, ofrece un funcionamiento suave y una buena eficiencia de consumo, lo que se traduce en una sensación de economía en cada trayecto.
Diseño y estética
El diseño del Toyota Yaris de 2010, en su versión de 5 puertas, es funcional y discreto, con líneas que buscan la practicidad sin estridencias. Su estética es compacta y equilibrada, con una parrilla frontal que integra el logo de Toyota y faros que se extienden hacia los laterales, aportando un toque de modernidad. Las cinco puertas facilitan el acceso al habitáculo, y su tamaño contenido lo hace ideal para la vida urbana. En el interior, el diseño es sencillo pero bien organizado, con un salpicadero que prioriza la ergonomía y la facilidad de uso de los controles. Los materiales, aunque no son de lujo, transmiten una sensación de durabilidad y buen ajuste, lo que refuerza la percepción de un coche bien construido.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Toyota Yaris 1.0 VVT-i Live de 2010 se centra en lo esencial y funcional. Su motor de gasolina de 1.0 litros con tecnología VVT-i (distribución variable inteligente) es un ejemplo de ingeniería eficiente, buscando optimizar el rendimiento y el consumo. La inyección indirecta y el bloque de aluminio son características que contribuyen a su ligereza y fiabilidad. En cuanto a la transmisión, cuenta con una caja manual de 5 velocidades, que ofrece un manejo preciso y contribuye a la eficiencia. Aunque no incorpora las últimas innovaciones en conectividad o asistentes a la conducción que vemos hoy en día, su tecnología se enfoca en ofrecer una experiencia de conducción sencilla y sin complicaciones, con un sistema de frenos de disco ventilado delante y tambor detrás, y una dirección asistida eléctrica que facilita la maniobrabilidad.
Competencia
En el segmento de los utilitarios, el Toyota Yaris 1.0 VVT-i Live de 2010 se enfrentaba a competidores como el Renault Clio, el Ford Fiesta, el Volkswagen Polo o el Opel Corsa. Frente a ellos, el Yaris destacaba por su reputación de fiabilidad, su eficiencia de consumo y su practicidad en el entorno urbano. Aunque quizás no ofrecía el mismo dinamismo de conducción que algunos de sus rivales europeos, o un diseño tan atrevido, su propuesta se centraba en la durabilidad y la economía de uso, lo que lo convertía en una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un coche sin complicaciones y con un mantenimiento predecible.
Conclusión
El Toyota Yaris 5p 1.0 VVT-i Live de 2010 es un coche que cumple con creces su propósito: ser un utilitario fiable, económico y práctico para el día a día. Su motor de 69 CV, aunque no es un derroche de potencia, es más que suficiente para la ciudad y ofrece un consumo muy ajustado. Su diseño funcional y su interior bien aprovechado lo convierten en un compañero ideal para la rutina. Es un coche que no busca impresionar con grandes lujos o prestaciones deportivas, sino que se gana el corazón de sus propietarios por su honestidad, su durabilidad y la tranquilidad que ofrece la marca Toyota. Una elección inteligente para quienes valoran la eficiencia y la fiabilidad por encima de todo.
