VAZ 111 1.5i Stawra Wagon LE 16v · 94 CV (2000-2004)

1999
Gasolina
FWD
Manual 5v
VAZ Stawra - Vista 1
VAZ Stawra - Vista 2
VAZ Stawra - Vista 3
VAZ Stawra - Vista 4

Especificaciones y análisis del VAZ Stawra

Potencia

94CV

Par

130Nm

Consumo

7.4l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

13s

Vel. Máx.

180km/h

Peso

1155kg

Precio

10,682

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

450 L

Depósito

43 L

Potencia

69 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima94 CV / 69 kW
Par máximo130 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito43 L
Maletero450 L

Análisis detallado del VAZ 111 1.5i Stawra Wagon LE 16v · 94 CV (2000-2004)

Descripción general

El VAZ Stawra Wagon de 1999, con su motor 1.5i de 94 CV, se presenta como una opción práctica y económica para quienes buscan un vehículo familiar sin grandes pretensiones. Este modelo, con su carrocería familiar, ofrece un espacio interior generoso y una funcionalidad que lo convierte en un compañero fiel para el día a día, especialmente para aquellos que valoran la sencillez y la robustez por encima de las últimas innovaciones.

Experiencia de conducción

Al volante del VAZ Stawra Wagon, la experiencia es directa y sin filtros. La dirección, aunque carece de la precisión de modelos más modernos, transmite una conexión genuina con la carretera. El motor de 94 CV, si bien no es un derroche de potencia, cumple con su cometido, ofreciendo una respuesta adecuada para la conducción urbana y trayectos interurbanos. La suspensión, diseñada para absorber las irregularidades del camino, prioriza el confort, aunque en curvas pronunciadas se percibe un balanceo característico de su segmento. Es un coche que invita a una conducción relajada, sin prisas, disfrutando del viaje con una perspectiva más tradicional.

Diseño y estética

El diseño del VAZ Stawra Wagon de 1999 es un reflejo de su época: funcional y sin artificios. Sus líneas rectas y su silueta de familiar clásico priorizan el espacio y la habitabilidad. La estética es sencilla, con una parrilla frontal discreta y faros de tamaño generoso que cumplen su función. En el interior, la disposición de los elementos es clara y ergonómica, con materiales que, aunque no destacan por su lujo, son duraderos y fáciles de mantener. Es un diseño que, lejos de buscar la sofisticación, se centra en la utilidad y la resistencia al paso del tiempo.

Tecnología y características

En el VAZ Stawra Wagon de 1999, la tecnología se enfoca en lo esencial. Su motor de gasolina de 1.5 litros y 94 CV, con inyección indirecta, es un ejemplo de mecánica probada y fiable. La transmisión manual de cinco velocidades ofrece un control directo sobre la potencia. En cuanto a equipamiento, se priorizan los elementos básicos de confort y seguridad, sin grandes alardes electrónicos. Es un coche que confía en la ingeniería mecánica sólida y en la simplicidad para ofrecer una experiencia de conducción sin complicaciones, donde el conductor es el protagonista y no la tecnología.

Competencia

En su segmento y época, el VAZ Stawra Wagon se enfrentaba a rivales como el Skoda Felicia Combi o el Dacia Logan MCV, vehículos que también apostaban por la funcionalidad y el precio ajustado. Frente a ellos, el Stawra ofrecía una propuesta similar, destacando por su robustez y su enfoque práctico. Si bien otros modelos podían ofrecer un diseño más moderno o un equipamiento ligeramente superior, el Stawra se posicionaba como una alternativa honesta y sin pretensiones, ideal para quienes buscaban un coche familiar asequible y fiable.

Conclusión

El VAZ Stawra Wagon de 1999 es un coche que, a pesar de los años, mantiene su encanto para un público específico. Es un vehículo que no busca impresionar con lujos o prestaciones deportivas, sino que se centra en ofrecer un transporte fiable, espacioso y económico. Su sencillez mecánica y su diseño funcional lo convierten en una opción interesante para quienes valoran la durabilidad y la practicidad por encima de todo. Es un coche con alma, que evoca una época donde la conducción era más pura y menos asistida, un compañero leal para la vida cotidiana.