Especificaciones y análisis del Volkswagen Beetle
Potencia
150CV
Par
340Nm
Consumo
5l/100
Emisiones
130g/km
0-100 km/h
9.3s
Vel. Máx.
198km/h
Peso
1529kg
Precio
35,560€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
4 / 2 puertas
225 L
55 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Beetle Cabrio R-Line 2.0 TDI BMT 150 CV DSG 6 vel. (2014-2015)
Descripción general
El Volkswagen Beetle Cabrio R-Line 2.0 TDI BMT de 150 CV con cambio DSG de 6 velocidades, lanzado entre 2014 y 2015, es una propuesta que combina el encanto atemporal del Beetle con la versatilidad de un descapotable y la eficiencia de un motor diésel. Este modelo, con su distintivo diseño R-Line, busca ofrecer una experiencia de conducción emocionante y a la vez práctica, ideal para quienes buscan un coche con personalidad y un toque deportivo.
Experiencia de conducción
Conducir el Beetle Cabrio R-Line es una experiencia que evoca libertad y diversión. El motor 2.0 TDI de 150 CV, combinado con la transmisión DSG de 6 velocidades, ofrece una respuesta ágil y un buen empuje, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 9.3 segundos y una velocidad máxima de 198 km/h. La suspensión, tipo McPherson delante y eje rígido detrás, junto con los neumáticos 235/45 R18, proporciona un buen equilibrio entre confort y estabilidad. La dirección asistida eléctrica y sensible a la velocidad contribuye a una sensación de control precisa. Al descapotar, el viento en el cabello y el sonido del motor diésel, aunque no tan melódico como un gasolina, se mezclan para crear una atmósfera única, perfecta para disfrutar de la carretera.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Beetle Cabrio R-Line es una reinterpretación moderna y deportiva del icónico 'Escarabajo'. Sus líneas fluidas y redondeadas se complementan con los elementos distintivos del paquete R-Line, que le otorgan una apariencia más agresiva y dinámica. La capota de lona, que se pliega de forma elegante, mantiene la silueta clásica del Beetle, mientras que los detalles como las llantas de 18 pulgadas y los paragolpes específicos R-Line realzan su carácter deportivo. El interior, aunque mantiene la esencia retro, incorpora toques modernos y una buena calidad de acabados, creando un ambiente acogedor y funcional.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Beetle Cabrio R-Line de esta generación incorpora elementos que mejoran la experiencia de conducción y el confort. El motor 2.0 TDI BMT (BlueMotion Technology) de 150 CV destaca por su eficiencia, con un consumo combinado de 5.0 l/100km y emisiones de CO2 de 130 g/km, cumpliendo con la normativa Euro 6. La transmisión automática DSG de 6 velocidades, con sus dos embragues multidisco bañados en aceite, ofrece cambios de marcha rápidos y suaves. Además, cuenta con sistema Start/Stop para optimizar el consumo en ciudad. Aunque no es un coche de vanguardia en cuanto a infoentretenimiento, ofrece lo necesario para una conducción placentera y conectada para su época.
Competencia
En el segmento de los descapotables compactos con un toque retro y deportivo, el Volkswagen Beetle Cabrio R-Line compite con modelos como el MINI Cabrio, que ofrece una experiencia de conducción más directa y un diseño igualmente icónico. Otros rivales podrían ser el Audi A3 Cabrio o el BMW Serie 2 Cabrio, aunque estos suelen posicionarse en un escalón superior en cuanto a lujo y precio. El Beetle se distingue por su equilibrio entre estilo, practicidad y un precio más accesible que algunos de sus competidores premium.
Conclusión
El Volkswagen Beetle Cabrio R-Line 2.0 TDI BMT de 150 CV es un coche que enamora por su estética y su capacidad para ofrecer una experiencia de conducción divertida y eficiente. Es una opción ideal para aquellos que buscan un descapotable con personalidad, que combine el encanto del pasado con la tecnología y el rendimiento del presente. Su motor diésel ofrece un buen equilibrio entre potencia y consumo, y la transmisión DSG añade un plus de confort. Es un coche para disfrutar de cada trayecto, ya sea en la ciudad o en carretera abierta, sintiendo el viento y la libertad que solo un cabrio puede ofrecer.




