Especificaciones y análisis del Volkswagen Beetle
Potencia
105CV
Par
175Nm
Consumo
5.5l/100
Emisiones
128g/km
0-100 km/h
10.9s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1316kg
Precio
22,790€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
FWD
4 / 3 puertas
310 L
55 L
77 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Beetle Design 1.2 TSI BMT 105 CV (2014-2015)
Descripción general
El Volkswagen Beetle de 2012, en su versión coupé Design 1.2 TSI BMT de 105 CV, es una reinterpretación moderna de un icono. Con un precio de 22.790 €, este modelo busca evocar la nostalgia del "Escarabajo" original, pero adaptado a las exigencias y gustos del siglo XXI. Es un coche que, desde el primer vistazo, te invita a un viaje en el tiempo, combinando la esencia de su legado con un toque de frescura y dinamismo.
Experiencia de conducción
Conducir el Beetle de 2012 es una experiencia que mezcla la diversión con la practicidad. Su motor 1.2 TSI de 105 CV, aunque no es un derroche de potencia, ofrece una respuesta ágil y suficiente para el día a día, especialmente en entornos urbanos y carreteras secundarias. La dirección asistida eléctrica y sensible a la velocidad proporciona una sensación de control y ligereza, haciendo que cada giro sea un placer. La suspensión, tipo McPherson delante y eje rígido detrás, logra un buen equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del camino sin sacrificar la conexión con la carretera. Es un coche que te hace sonreír, que te invita a disfrutar del trayecto, más allá de la velocidad.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Beetle de 2012 es, sin duda, su carta de presentación más fuerte. Mantiene las líneas inconfundibles que lo hicieron famoso, pero con una silueta más deportiva y musculosa. Sus 4278 mm de largo, 1808 mm de ancho y 1486 mm de alto le otorgan una presencia robusta y atractiva. Los faros redondos, el capó abombado y la característica curva del techo se combinan con detalles modernos para crear una estética atemporal. El interior, aunque con un diseño más convencional que el exterior, sigue la línea de la marca, ofreciendo un habitáculo funcional y bien acabado. Es un coche que no pasa desapercibido, que atrae miradas y que, a pesar de su modernidad, sigue siendo reconocible al instante como un Beetle.
Tecnología y características
A pesar de su estética retro, el Beetle de 2012 incorpora tecnología moderna para mejorar la experiencia de conducción y la seguridad. El motor 1.2 TSI cuenta con inyección directa, turbo e intercooler, lo que optimiza el rendimiento y la eficiencia. La tecnología Stop&Start contribuye a reducir el consumo de combustible y las emisiones en ciudad. La transmisión manual de 6 velocidades permite un control preciso y una conducción más dinámica. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, así como estabilizadores en ambos ejes para una mayor estabilidad. Aunque no es un coche cargado de las últimas innovaciones, ofrece lo necesario para una conducción cómoda y segura.
Competencia
En el segmento de los compactos con un toque retro y distintivo, el Volkswagen Beetle de 2012 se enfrenta a rivales como el MINI Cooper, que ofrece una experiencia de conducción más deportiva y un diseño igualmente icónico, o el Fiat 500, que apuesta por un tamaño más compacto y un estilo más desenfadado. También podría considerarse rivales a modelos como el Citroën DS3, que busca diferenciarse por su diseño y personalización. Cada uno de ellos ofrece una propuesta única, pero el Beetle se distingue por su herencia, su equilibrio entre confort y dinamismo, y su inconfundible personalidad.
Conclusión
El Volkswagen Beetle de 2012 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Es un vehículo que apela a la emoción, a la nostalgia, pero sin renunciar a la funcionalidad y la tecnología moderna. Su diseño icónico, su conducción agradable y su eficiencia lo convierten en una opción atractiva para aquellos que buscan un coche con personalidad, que se salga de lo convencional. Es un coche para disfrutar, para sentir la carretera y para recordar que, a veces, el pasado puede ser el mejor camino hacia el futuro.




