Volkswagen Beetle Sport 1.4 TSI 160 CV DSG 7 vel. (2012-2014)

2012
Gasolina
FWD
Automático 7v
Volkswagen Beetle - Vista 1
Volkswagen Beetle - Vista 2
Volkswagen Beetle - Vista 3
Volkswagen Beetle - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen Beetle

Potencia

160CV

Par

240Nm

Consumo

6.2l/100

Emisiones

143g/km

0-100 km/h

8.3s

Vel. Máx.

207km/h

Peso

1373kg

Precio

27,850

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 3 puertas

Maletero

310 L

Depósito

55 L

Potencia

118 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima160 CV / 118 kW
Par máximo240 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero310 L

Análisis detallado del Volkswagen Beetle Sport 1.4 TSI 160 CV DSG 7 vel. (2012-2014)

Descripción general

El Volkswagen Beetle Sport 1.4 TSI de 160 CV con cambio DSG de 7 velocidades, lanzado en 2012, es una reinterpretación moderna de un icono. Este coupé no solo evoca la nostalgia del escarabajo original, sino que lo fusiona con la ingeniería alemana contemporánea, ofreciendo una experiencia de conducción distintiva y un estilo inconfundible. Es un coche que busca enamorar tanto por su estética como por su rendimiento.

Experiencia de conducción

Al volante de este Beetle, la sensación es de agilidad y diversión. El motor 1.4 TSI, a pesar de su tamaño, entrega 160 CV con una respuesta enérgica gracias a la combinación de turbo y compresor, que elimina el retardo. La caja de cambios DSG de 7 velocidades es una maravilla de suavidad y rapidez, permitiendo una conducción dinámica y eficiente. La suspensión, tipo McPherson delante y eje rígido detrás, ofrece un buen equilibrio entre confort y estabilidad, aunque en carreteras muy bacheadas puede resultar algo firme. La dirección asistida eléctrica es precisa y sensible a la velocidad, lo que contribuye a una experiencia de manejo gratificante. Es un coche que invita a disfrutar de cada trayecto, con un toque deportivo que sorprende.

Diseño y estética

El diseño del Beetle Sport es, sin duda, su carta de presentación. Mantiene la silueta inconfundible del escarabajo, pero con líneas más musculosas y modernas. Sus 4278 mm de longitud, 1808 mm de anchura y 1486 mm de altura le confieren una presencia robusta y atractiva. Los detalles como las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 215/55 R17 realzan su carácter deportivo. El interior, aunque fiel al espíritu retro, incorpora elementos contemporáneos y una buena calidad de acabados. Es un diseño que no pasa desapercibido y que genera una conexión emocional con el conductor y los pasajeros.

Tecnología y características

Bajo su piel retro, el Beetle Sport esconde tecnología moderna. El motor 1.4 TSI es un ejemplo de eficiencia y rendimiento, con inyección directa, turbo y compresor. La transmisión DSG de doble embrague es una referencia en el segmento por su rapidez y suavidad. Aunque no cuenta con las últimas innovaciones en conectividad o asistentes a la conducción que vemos hoy en día, para su época ofrecía un equipamiento completo y funcional. La dirección asistida eléctrica y los frenos de disco ventilados delanteros (312 mm) y traseros (272 mm) garantizan un control y una seguridad adecuados.

Competencia

En su segmento, el Volkswagen Beetle Sport se enfrentaba a rivales como el MINI Cooper S, que ofrecía una experiencia de conducción más radical, o el Fiat 500 Abarth, con un enfoque más desenfadado. También competía con coupés compactos como el Audi TT o el Peugeot RCZ, aunque el Beetle se distinguía por su diseño icónico y su personalidad única. Su propuesta era la de un coche con carácter, que combinaba el encanto retro con la fiabilidad y la tecnología de Volkswagen.

Conclusión

El Volkswagen Beetle Sport 1.4 TSI 160 CV DSG es un coche que va más allá de ser un simple medio de transporte; es una declaración de estilo y una experiencia emocional. Su diseño atemporal, combinado con un motor enérgico y una transmisión eficiente, lo convierten en una opción atractiva para quienes buscan un coche con personalidad y un toque de diversión. Aunque su espacio interior y su maletero de 310 litros no son los más generosos, su encanto y su rendimiento compensan estas limitaciones. Es un coche para disfrutar, para sentir la carretera y para girar cabezas a su paso.