Volkswagen Beetle Beetlemanía 1.6 TDI 105 CV (2012)

2012
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Volkswagen Beetle - Vista 1
Volkswagen Beetle - Vista 2
Volkswagen Beetle - Vista 3
Volkswagen Beetle - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen Beetle

Potencia

105CV

Par

250Nm

Consumo

4.5l/100

Emisiones

119g/km

0-100 km/h

11.5s

Vel. Máx.

180km/h

Peso

1361kg

Precio

20,750

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 3 puertas

Maletero

310 L

Depósito

55 L

Potencia

77 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima105 CV / 77 kW
Par máximo250 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero310 L

Análisis detallado del Volkswagen Beetle Beetlemanía 1.6 TDI 105 CV (2012)

Descripción general

El Volkswagen Beetle de 2012, en su versión Beetlemanía 1.6 TDI de 105 CV, es una reinterpretación moderna de un icono. Este coupé de tres puertas y cuatro plazas, con su motor diésel de 105 CV y cambio manual de cinco velocidades, promete una experiencia de conducción que combina la nostalgia con la eficiencia contemporánea. Su precio de 20.750 € en su lanzamiento lo posicionaba como una opción atractiva para quienes buscaban un coche con personalidad y un toque retro.

Experiencia de conducción

Al volante del Beetle 1.6 TDI de 105 CV, la sensación es de agilidad y confort. El motor diésel, con sus 250 Nm de par desde las 1500 rpm, ofrece una respuesta enérgica en la mayoría de las situaciones, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 11.5 segundos y una velocidad máxima de 180 km/h. La dirección asistida eléctrica, sensible a la velocidad, proporciona una buena conexión con la carretera, mientras que la suspensión, tipo McPherson delante y eje rígido detrás, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto. El consumo combinado de 4.5 l/100km es un punto fuerte, haciendo de este Beetle un compañero de viaje económico y agradable.

Diseño y estética

El diseño del Volkswagen Beetle de 2012 es, sin duda, su carta de presentación. Mantiene la silueta inconfundible del 'Escarabajo' original, pero con líneas más modernas y musculosas. Sus 4278 mm de longitud, 1808 mm de anchura y 1486 mm de altura le otorgan una presencia robusta y compacta. Los detalles como los faros redondos y la curvatura del techo evocan la esencia del modelo clásico, mientras que el interior, aunque con un diseño más contemporáneo, conserva ciertos guiños retro que lo hacen único. Es un coche que gira cabezas y que, a pesar de los años, sigue siendo un referente estético.

Tecnología y características

Aunque el Beetle de 2012 no es un prodigio de la tecnología de vanguardia actual, incorpora elementos que lo hacen funcional y seguro. Su motor 1.6 TDI de inyección directa por conducto común, turbo con geometría variable e intercooler, es un ejemplo de eficiencia diésel de su época. La dirección asistida eléctrica y los frenos de disco en ambos ejes (ventilados delante) garantizan un control adecuado. En cuanto a conectividad y entretenimiento, ofrecía lo esperable para un coche de su segmento y año, centrado en la funcionalidad y la facilidad de uso.

Competencia

En el mercado de los coches con estilo retro y personalidad, el Volkswagen Beetle 1.6 TDI de 105 CV se enfrentaba a competidores como el MINI Cooper D, que ofrecía una experiencia de conducción más deportiva, o el Fiat 500, con un enfoque más urbano y chic. Otros rivales podrían incluir modelos compactos con un diseño distintivo, como el Citroën DS3 o incluso algunas versiones del Audi A1, aunque el Beetle siempre se ha distinguido por su herencia y su carisma inigualable.

Conclusión

El Volkswagen Beetle de 2012 en su versión 1.6 TDI de 105 CV es más que un simple medio de transporte; es una declaración de intenciones. Combina un diseño icónico y atemporal con la eficiencia y la fiabilidad de la ingeniería alemana. Es un coche que evoca emociones, que te hace sonreír al verlo y al conducirlo. Su consumo contenido y su motor diésel lo hacen práctico para el día a día, mientras que su estética lo convierte en un objeto de deseo. Es una opción ideal para quienes buscan un coche con carácter, que se desmarque de lo convencional y que ofrezca una experiencia de conducción placentera y económica.