Especificaciones y análisis del Volkswagen Beetle
Potencia
110CV
Par
250Nm
Consumo
4.3l/100
Emisiones
112g/km
0-100 km/h
11s
Vel. Máx.
182km/h
Peso
1380kg
Precio
23,000€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
4 / 3 puertas
310 L
55 L
81 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Beetle Beetlemanía 2.0 TDI BMT 110 CV (2014-2015)
Descripción general
El Volkswagen Beetle Beetlemanía 2.0 TDI BMT de 110 CV, lanzado en 2012, es una reinterpretación moderna de un icono. Este coupé diésel, con su inconfundible silueta, busca evocar la nostalgia del Escarabajo original, pero adaptado a las exigencias y tecnologías del siglo XXI. Es un coche que, a primera vista, promete una experiencia de conducción diferente, combinando el encanto retro con la eficiencia y el rendimiento contemporáneos.
Experiencia de conducción
Al volante, el Beetlemanía 2.0 TDI BMT ofrece una experiencia de conducción equilibrada. Sus 110 CV, gestionados por una caja de cambios manual de 5 velocidades, proporcionan una respuesta adecuada para el día a día, con un par motor de 250 Nm que se siente desde bajas revoluciones. La aceleración de 0 a 100 km/h en 11 segundos y una velocidad máxima de 182 km/h no lo convierten en un deportivo, pero sí en un coche ágil y capaz de desenvolverse con soltura. La suspensión, tipo McPherson delante y eje rígido detrás, junto con la dirección asistida eléctrica sensible a la velocidad, contribuyen a una conducción cómoda y predecible, ideal para trayectos urbanos y escapadas por carretera. El consumo combinado de 4.3 l/100km es un punto fuerte, haciendo de este Beetle una opción económica en el uso diario.
Diseño y estética
El diseño es, sin duda, el punto más distintivo del Beetlemanía. Mantiene la esencia del Escarabajo clásico, con sus líneas curvas y su perfil inconfundible, pero lo moderniza con un toque más robusto y deportivo. Las dimensiones de 4278 mm de largo, 1808 mm de ancho y 1486 mm de alto le otorgan una presencia sólida en la carretera. El interior, aunque con un aire retro, está bien resuelto y ofrece cuatro plazas. El maletero de 310 litros es suficiente para el uso diario, aunque no destaca por su amplitud. La estética es su carta de presentación, un coche que gira cabezas y que apela directamente a la emoción y al recuerdo de un coche legendario.
Tecnología y características
A pesar de su estética retro, el Beetlemanía incorpora tecnología moderna para mejorar la experiencia de conducción y la eficiencia. El motor 2.0 TDI con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de ingeniería diésel eficiente. La función Stop&Start contribuye a reducir el consumo y las emisiones. En cuanto a la seguridad y el confort, cuenta con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, así como una dirección asistida eléctrica. Aunque no es un coche cargado de las últimas innovaciones tecnológicas de infoentretenimiento, cumple con lo esperado para su época y segmento, priorizando la fiabilidad y la funcionalidad.
Competencia
En el mercado, el Volkswagen Beetlemanía compite con otros vehículos que buscan combinar un diseño distintivo con una conducción práctica. Sus principales rivales podrían ser el MINI Cooper, por su enfoque en el estilo y la diversión al volante, o el Fiat 500, por su reinterpretación de un clásico. También podría enfrentarse a compactos premium como el Audi A3 o el BMW Serie 1, aunque el Beetle se distingue por su carácter más emocional y su diseño icónico. Su motor diésel de 110 CV lo posiciona como una opción eficiente frente a alternativas de gasolina.
Conclusión
El Volkswagen Beetlemanía 2.0 TDI BMT de 110 CV es más que un simple coche; es una declaración de intenciones. Combina el encanto atemporal de un icono con la eficiencia y la tecnología de un vehículo moderno. Es un coche para aquellos que buscan diferenciarse, que valoran el diseño y la historia, pero que no quieren renunciar a un consumo contenido y a una conducción agradable. Su fiabilidad mecánica, característica de Volkswagen, y su estética inconfundible lo convierten en una opción atractiva para un público que busca un coche con personalidad y un toque de nostalgia.




