Volkswagen Bora Highline 1.9 TDI 115 CV Tiptronic (2000-2001)

1999
Gasóleo
FWD
Automático 5v
Volkswagen Bora - Vista 1
Volkswagen Bora - Vista 2
Volkswagen Bora - Vista 3
Volkswagen Bora - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen Bora

Potencia

116CV

Par

285Nm

Consumo

6.3l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11.5s

Vel. Máx.

192km/h

Peso

1333kg

Precio

25,110

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

455 L

Depósito

55 L

Potencia

85 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima116 CV / 85 kW
Par máximo285 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero455 L

Análisis detallado del Volkswagen Bora Highline 1.9 TDI 115 CV Tiptronic (2000-2001)

Descripción general

El Volkswagen Bora Highline 1.9 TDI de 115 CV con transmisión Tiptronic, lanzado en 1999, representa la esencia de la ingeniería alemana de finales de siglo. Este sedán de 4 puertas, con su motor diésel de inyección directa y turbo, prometía una combinación de eficiencia y rendimiento que lo hacía destacar en su segmento. Con un precio de 25.110 euros en su momento, se posicionaba como una opción sólida para quienes buscaban fiabilidad y un toque de sofisticación en un coche familiar.

Experiencia de conducción

Al volante del Bora 1.9 TDI, la sensación es de solidez y control. El motor diésel, con sus 115 CV y un par motor de 285 Nm disponible desde las 1900 rpm, ofrece una respuesta contundente y una aceleración de 0 a 100 km/h en 11.5 segundos, más que suficiente para el día a día. La transmisión automática Tiptronic de 5 velocidades añade un extra de confort, permitiendo cambios suaves y la opción de un manejo más dinámico. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, junto con los estabilizadores, proporciona un equilibrio entre comodidad y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del camino sin sacrificar la confianza en curvas. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, transmite una buena conexión con la carretera, haciendo que cada viaje sea predecible y seguro. Es un coche que invita a disfrutar de la carretera con una sensación de aplomo y seguridad.

Diseño y estética

El diseño del Volkswagen Bora de 1999 es un reflejo de la sobriedad y la funcionalidad alemana. Sus líneas son limpias y atemporales, con una estética que, aunque no busca la extravagancia, irradia una elegancia discreta. La carrocería de 4 puertas se integra armoniosamente, ofreciendo una silueta clásica de sedán. Los detalles, como los faros y la parrilla, son característicos de Volkswagen de la época, transmitiendo una imagen de calidad y durabilidad. En el interior, la disposición es ergonómica y los materiales, aunque no lujosos, son de buena calidad y están bien ajustados, creando un ambiente acogedor y funcional. Es un diseño que prioriza la utilidad y la resistencia al paso del tiempo, manteniendo su atractivo incluso años después de su lanzamiento.

Tecnología y características

En el corazón tecnológico del Bora 1.9 TDI se encuentra su motor diésel de inyección directa por bomba inyector, turbo con geometría variable e intercooler. Esta configuración, avanzada para su época, permitía una combustión eficiente y un rendimiento notable, con un consumo combinado de 6.3 l/100km. La transmisión Tiptronic de 5 velocidades era un punto fuerte, ofreciendo la comodidad de un automático con la posibilidad de un control manual. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, asegurando una capacidad de frenado adecuada. Aunque carecía de algunas de las asistencias a la conducción modernas, su tecnología se centraba en la fiabilidad mecánica y la eficiencia, elementos clave para un coche de su segmento y época.

Competencia

En su momento, el Volkswagen Bora Highline 1.9 TDI se enfrentaba a una competencia robusta en el segmento de los sedanes compactos. Sus principales rivales incluían modelos como el Opel Astra Sedán, el Ford Focus Sedán y el Renault Mégane Classic. El Bora se distinguía por su reputación de calidad de construcción, la eficiencia de su motor TDI y la sofisticación de su transmisión Tiptronic, ofreciendo una alternativa más premium y refinada frente a algunos de sus competidores, que a menudo se centraban más en el precio o en un diseño más atrevido. Su propuesta de valor residía en la combinación de un motor diésel potente y económico con un interior bien acabado y una conducción confortable.

Conclusión

El Volkswagen Bora Highline 1.9 TDI 115 CV Tiptronic de 1999 es un testimonio de la ingeniería alemana, ofreciendo una combinación equilibrada de rendimiento, eficiencia y confort. Su diseño atemporal y su mecánica robusta lo convierten en un coche que, incluso hoy, puede ofrecer una experiencia de conducción satisfactoria. Es un vehículo que, aunque no deslumbra por su extravagancia, conquista por su fiabilidad y su capacidad para cumplir con las expectativas de un coche familiar bien construido. Un clásico moderno que sigue siendo una opción sensata para quienes valoran la durabilidad y la eficiencia.