Volkswagen Bora Trendline 2.0 · 116 CV (2000-2005)

1999
Gasolina
FWD
Manual 5v
Volkswagen Bora - Vista 1
Volkswagen Bora - Vista 2
Volkswagen Bora - Vista 3
Volkswagen Bora - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen Bora

Potencia

116CV

Par

170Nm

Consumo

8l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11s

Vel. Máx.

195km/h

Peso

1238kg

Precio

23,290

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

455 L

Depósito

55 L

Potencia

85 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima116 CV / 85 kW
Par máximo170 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero455 L

Análisis detallado del Volkswagen Bora Trendline 2.0 · 116 CV (2000-2005)

Descripción general

El Volkswagen Bora de 1999, en su versión Trendline 2.0, se presenta como una berlina compacta que, aunque comparte plataforma con el Golf, busca ofrecer un toque de distinción y madurez. Con un motor de gasolina de 116 CV y una caja de cambios manual de cinco velocidades, este modelo se posiciona como una opción equilibrada para quienes buscan fiabilidad y un comportamiento predecible en la carretera, sin grandes alardes pero con la solidez característica de la marca alemana.

Experiencia de conducción

Al volante del Bora, la sensación predominante es de aplomo y seguridad. Su motor de 2.0 litros y 116 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega su fuerza de manera lineal y suficiente para el día a día, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 11 segundos y una velocidad máxima de 195 km/h. La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto, ofreciendo un confort de marcha notable. La dirección, de cremallera, es precisa y transmite confianza, mientras que los frenos de disco ventilados en el eje delantero y discos en el trasero aseguran una detención eficaz. El consumo combinado de 8 l/100km es razonable para la época y el tipo de motor.

Diseño y estética

El diseño del Volkswagen Bora de 1999 es sobrio y atemporal, con líneas que evocan robustez y funcionalidad. Sus cuatro puertas y su carrocería de berlina le otorgan una presencia más formal que la de su hermano Golf. Con una longitud de 4376 mm, una anchura de 1735 mm y una altura de 1446 mm, ofrece un habitáculo espacioso y un maletero generoso de 455 litros, ideal para viajes en familia o para el transporte de equipaje. Las llantas de 15 pulgadas con neumáticos 195/65 R15 V complementan su estética discreta pero elegante.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Bora Trendline 2.0 de 1999 incorpora soluciones probadas y fiables. Su motor de gasolina de 1984 cc cuenta con inyección indirecta y una relación de compresión de 10.5, lo que contribuye a su eficiencia y durabilidad. La transmisión manual de cinco velocidades es un clásico en la marca, conocida por su suavidad y precisión. Aunque carece de las innovaciones electrónicas de los vehículos actuales, su tecnología se centra en la mecánica robusta y en la optimización de los componentes para ofrecer un rendimiento consistente y una experiencia de conducción sin complicaciones.

Competencia

En su segmento, el Volkswagen Bora competía con modelos como el Opel Astra Sedán, el Ford Focus Sedán o el Renault Mégane Classic. Frente a ellos, el Bora destacaba por la calidad de sus acabados, la solidez de su construcción y la reputación de fiabilidad de la marca Volkswagen. Aunque quizás no ofrecía el dinamismo de algunos de sus rivales, su equilibrio general y su confort de marcha lo convertían en una opción muy atractiva para un público que valoraba la durabilidad y la practicidad por encima de todo.

Conclusión

El Volkswagen Bora Trendline 2.0 de 1999 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un vehículo fiable, cómodo y con un buen espacio interior. Su motor de 116 CV ofrece un rendimiento adecuado para la mayoría de las situaciones, y su diseño atemporal le permite envejecer con dignidad. Es un coche honesto, sin pretensiones, que cumple con creces su función de transporte, ofreciendo una experiencia de conducción segura y predecible. Un clásico moderno que aún tiene mucho que ofrecer.