Volkswagen Bora Highline 2.3 V5 · 170 CV (2000-2004)

1999
Gasolina
FWD
Manual 5v
Volkswagen Bora - Vista 1
Volkswagen Bora - Vista 2
Volkswagen Bora - Vista 3
Volkswagen Bora - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen Bora

Potencia

170CV

Par

220Nm

Consumo

8.7l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

8.5s

Vel. Máx.

224km/h

Peso

1302kg

Precio

27,070

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

455 L

Depósito

55 L

Potencia

125 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima170 CV / 125 kW
Par máximo220 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero455 L

Análisis detallado del Volkswagen Bora Highline 2.3 V5 · 170 CV (2000-2004)

Descripción general

El Volkswagen Bora Highline 2.3 V5 de 1999 es una berlina que, a primera vista, destila la sobriedad y la calidad de construcción que siempre ha caracterizado a la marca alemana. Con su motor de cinco cilindros, prometía una experiencia de conducción distintiva y un toque de exclusividad en un segmento muy competido. Era un coche pensado para quienes buscaban algo más que un simple medio de transporte, un vehículo con personalidad propia y un rendimiento equilibrado.

Experiencia de conducción

Al volante, el Bora Highline 2.3 V5 ofrecía una experiencia de conducción refinada y potente. El motor V5, con sus 170 CV, entregaba la potencia de forma lineal y con un sonido característico que deleitaba a los amantes de la mecánica. La aceleración de 0 a 100 km/h en 8.5 segundos y una velocidad máxima de 224 km/h eran cifras respetables para la época, permitiendo adelantamientos seguros y viajes largos sin fatiga. La suspensión, de tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, proporcionaba un buen equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del asfalto con solvencia. La dirección, de cremallera, ofrecía una buena precisión, aunque sin la inmediatez de modelos más deportivos. En general, la sensación era de solidez y control, transmitiendo confianza al conductor en todo momento.

Diseño y estética

El diseño del Volkswagen Bora de 1999 es un ejemplo de la filosofía de la marca: líneas limpias, funcionales y atemporales. Su carrocería de 4 puertas presentaba una estética discreta pero elegante, sin estridencias, que envejecía con dignidad. Los faros delanteros y traseros, de formas sencillas, se integraban armoniosamente en el conjunto. El interior, fiel al estilo Volkswagen, destacaba por su ergonomía y la calidad de los materiales, con un salpicadero bien organizado y mandos intuitivos. A pesar de su tamaño compacto, ofrecía un habitáculo espacioso para cuatro ocupantes y un maletero generoso de 455 litros, ideal para viajes familiares o el día a día.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Bora Highline 2.3 V5 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. El motor 2.3 V5, con 2324 cc y 4 válvulas por cilindro, era una joya de la ingeniería, ofreciendo una combinación de potencia y suavidad. La inyección indirecta garantizaba una combustión eficiente. La transmisión manual de 5 velocidades, precisa y bien escalonada, permitía aprovechar al máximo el potencial del motor. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 312 mm delante y discos de 256 mm detrás, asegurando una frenada potente y segura. Aunque no se especifican sistemas de asistencia a la conducción modernos, para su época, el Bora ofrecía un equipamiento completo en términos de seguridad pasiva y activa.

Competencia

En su segmento, el Volkswagen Bora Highline 2.3 V5 competía con modelos como el Audi A4, el BMW Serie 3, el Mercedes-Benz Clase C, el Opel Vectra y el Ford Mondeo. Frente a ellos, el Bora se posicionaba como una alternativa más discreta pero igualmente sólida y fiable, con un motor V5 que le otorgaba un carácter distintivo. Su relación calidad-precio y la reputación de Volkswagen en cuanto a durabilidad eran sus principales bazas.

Conclusión

El Volkswagen Bora Highline 2.3 V5 de 1999 fue un coche que supo combinar la sobriedad y la calidad de Volkswagen con un toque de distinción gracias a su motor V5. Ofrecía una experiencia de conducción placentera, un diseño atemporal y un interior bien acabado. Era una opción ideal para quienes buscaban una berlina compacta con un motor potente y un comportamiento dinámico equilibrado, sin renunciar a la fiabilidad y el confort. Un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un referente de la ingeniería alemana.