Volkswagen Golf Highline 1.9 TDI 110 CV Aut. 3p (1997-2000)

1997
Gasóleo
FWD
Automático 4v
Volkswagen Golf - Vista 1
Volkswagen Golf - Vista 2
Volkswagen Golf - Vista 3
Volkswagen Golf - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen Golf

Potencia

110CV

Par

235Nm

Consumo

6.3l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11.9s

Vel. Máx.

190km/h

Peso

1234kg

Precio

21,168

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 4v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

330 L

Depósito

55 L

Potencia

81 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima110 CV / 81 kW
Par máximo235 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero330 L

Análisis detallado del Volkswagen Golf Highline 1.9 TDI 110 CV Aut. 3p (1997-2000)

Descripción general

El Volkswagen Golf Highline 1.9 TDI de 110 CV con transmisión automática de 1997 es un vehículo que marcó una época, ofreciendo una combinación de eficiencia diésel y la comodidad de una caja de cambios automática en un formato compacto de tres puertas. Este modelo, parte de la aclamada saga Golf, se presentaba como una opción robusta y fiable para el día a día, manteniendo la esencia de calidad y practicidad que siempre ha caracterizado a la marca alemana.

Experiencia de conducción

Al volante de este Golf, la sensación es de solidez y control. El motor 1.9 TDI de 110 CV, aunque no es un derroche de potencia, ofrece un empuje constante y suficiente para la mayoría de situaciones, especialmente gracias a su generoso par motor de 235 Nm disponible a bajas revoluciones. La transmisión automática de 4 velocidades, si bien no es la más rápida o sofisticada de hoy en día, proporciona una conducción relajada y sin sobresaltos, ideal para el tráfico urbano y trayectos interurbanos. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto, ofreciendo un buen equilibrio entre confort y estabilidad. La dirección, aunque carece de la precisión de modelos más modernos, cumple su función, transmitiendo confianza al conductor. La aceleración de 0 a 100 km/h en 11.9 segundos y una velocidad máxima de 190 km/h lo sitúan como un coche competente para su época, capaz de mantener ritmos alegres en carretera.

Diseño y estética

El diseño del Volkswagen Golf de 1997 es un reflejo de la sobriedad y funcionalidad alemana. Con su carrocería de tres puertas, presenta líneas limpias y atemporales que han envejecido con dignidad. Sus dimensiones compactas (4149 mm de largo, 1735 mm de ancho y 1444 mm de alto) lo hacen ágil en ciudad, mientras que su distancia entre ejes de 2511 mm contribuye a una habitabilidad razonable para su segmento. El interior, aunque austero, está bien construido con materiales duraderos, y el maletero de 330 litros ofrece una capacidad adecuada para el equipaje diario. Es un diseño que prioriza la ergonomía y la facilidad de uso, sin grandes florituras, pero con una calidad percibida que lo distingue.

Tecnología y características

En 1997, el Golf Highline 1.9 TDI incorporaba tecnología avanzada para su segmento. El motor diésel de inyección directa con turbo e intercooler era un referente en eficiencia y rendimiento, ofreciendo un consumo combinado de 6.3 l/100km. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque básica para los estándares actuales, representaba un avance en comodidad de conducción. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y estabilizadoras en ambos ejes para mejorar el comportamiento dinámico. Aunque carecía de los sistemas de asistencia a la conducción modernos, su chasis bien ajustado y su construcción robusta ofrecían una base sólida de seguridad pasiva.

Competencia

En su época, el Volkswagen Golf Highline 1.9 TDI de 110 CV se enfrentaba a una dura competencia en el segmento de los compactos diésel. Sus principales rivales incluían modelos como el Opel Astra, el Ford Focus, el Renault Mégane y el Peugeot 306. El Golf se distinguía por su reputación de fiabilidad, la calidad de sus acabados y la eficiencia de su motor TDI, que a menudo superaba a sus competidores en prestaciones y consumo. La opción de transmisión automática también era un punto a su favor para aquellos que buscaban mayor comodidad.

Conclusión

El Volkswagen Golf Highline 1.9 TDI de 110 CV automático de 1997 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo un testimonio de la ingeniería alemana. Ofrece una experiencia de conducción equilibrada, con un motor diésel eficiente y una transmisión automática que prioriza la comodidad. Su diseño atemporal y su construcción robusta lo convierten en un clásico moderno, ideal para quienes buscan un vehículo fiable y práctico con un toque de historia automotriz. Es un coche que, sin ser emocionante, cumple con creces su cometido, dejando una huella de durabilidad y eficiencia.