Especificaciones y análisis del Volkswagen Golf
Potencia
110CV
Par
235Nm
Consumo
4.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.6s
Vel. Máx.
193km/h
Peso
1212kg
Precio
19,863€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
330 L
55 L
81 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Golf Highline 1.9 TDI 110 CV 3p (1997-2000)
Descripción general
El Volkswagen Golf Highline 1.9 TDI de 110 CV, un modelo de 1997, representa la quintaesencia de la ingeniería alemana de finales de los 90. Este compacto de tres puertas, con su motor diésel de inyección directa, turbo e intercooler, se posicionó como una opción robusta y eficiente para quienes buscaban un coche fiable y con un toque de distinción en su segmento.
Experiencia de conducción
Al volante, el Golf 1.9 TDI de 110 CV ofrecía una experiencia de conducción equilibrada. Su motor, con 235 Nm de par a solo 1900 rpm, proporcionaba una respuesta contundente desde bajas revoluciones, ideal para adelantamientos y recuperaciones. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.6 segundos y una velocidad máxima de 193 km/h eran cifras respetables para la época. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, junto con las barras estabilizadoras, aseguraba un buen compromiso entre confort y estabilidad, transmitiendo seguridad en cada curva. La dirección, aunque no se especifica su tipo, contribuía a una sensación de control y precisión, haciendo que cada viaje fuera predecible y agradable.
Diseño y estética
El diseño del Golf de 1997, en su versión de tres puertas, mantenía las líneas sobrias y funcionales que caracterizan a Volkswagen. Con una longitud de 4149 mm, una anchura de 1735 mm y una altura de 1444 mm, sus proporciones eran compactas y bien definidas. La estética Highline, aunque no se detalla, solía incluir elementos que realzaban su presencia sin caer en estridencias, como llantas de aleación específicas o detalles cromados. El interior, con capacidad para cinco ocupantes, ofrecía un maletero de 330 litros, práctico para el día a día. Su diseño atemporal ha permitido que este modelo envejezca con dignidad, manteniendo su atractivo a lo largo de los años.
Tecnología y características
En el corazón de este Golf latía un motor diésel de 1.9 litros con inyección directa, turbo e intercooler, una configuración avanzada para su tiempo que optimizaba la combustión y el rendimiento. Con 110 CV de potencia y un consumo combinado de 4.9 l/100km, demostraba una eficiencia notable. La transmisión manual de cinco velocidades, robusta y precisa, gestionaba la potencia de manera efectiva hacia las ruedas delanteras. Aunque carecía de las sofisticaciones electrónicas de los coches modernos, su tecnología mecánica era sólida y fiable, sentando las bases para futuras innovaciones en motores diésel.
Competencia
En su segmento, el Volkswagen Golf Highline 1.9 TDI de 110 CV competía con modelos como el Opel Astra, el Ford Focus o el Renault Mégane de la época. Su principal baza frente a ellos era la reputación de calidad de construcción de Volkswagen, la eficiencia de su motor TDI y un valor residual generalmente superior. Aunque otros rivales podían ofrecer diseños más atrevidos o equipamientos específicos, el Golf se distinguía por su equilibrio general y su fiabilidad probada, lo que lo convertía en una opción muy deseada en el mercado.
Conclusión
El Volkswagen Golf Highline 1.9 TDI de 110 CV de 1997 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo un referente de su época. Su combinación de un motor diésel potente y eficiente, un diseño funcional y una calidad de construcción sólida lo convirtieron en un éxito de ventas. Es un vehículo que evoca nostalgia por una era donde la ingeniería mecánica era la protagonista, ofreciendo una experiencia de conducción gratificante y un coste de uso contenido. Un clásico moderno que aún hoy puede ofrecer muchas satisfacciones a sus propietarios.




