Volkswagen Golf 3p Conceptline 1.9 SDI · 68 CV (2000-2003)

1997
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Volkswagen Golf - Vista 1
Volkswagen Golf - Vista 2
Volkswagen Golf - Vista 3
Volkswagen Golf - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen Golf

Potencia

68CV

Par

133Nm

Consumo

5.1l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

17.2s

Vel. Máx.

160km/h

Peso

1164kg

Precio

16,900

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

330 L

Depósito

55 L

Potencia

50 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima68 CV / 50 kW
Par máximo133 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero330 L

Análisis detallado del Volkswagen Golf 3p Conceptline 1.9 SDI · 68 CV (2000-2003)

Descripción general

El Volkswagen Golf de 1997, en su versión 3 puertas Conceptline 1.9 SDI, es un coche que evoca la esencia de una época. Con su motor diésel de 68 CV, este Golf se presentaba como una opción práctica y económica para el día a día, manteniendo la robustez y la calidad de construcción que siempre han caracterizado a la marca alemana. Era un vehículo pensado para quienes buscaban fiabilidad y un consumo contenido, sin grandes alardes pero con la seguridad de un buen compañero de viaje.

Experiencia de conducción

Al volante de este Golf, las sensaciones son de solidez y control. No esperes una aceleración fulgurante, con un 0 a 100 km/h en 17.2 segundos, pero sí una respuesta honesta y predecible. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrece una conexión directa con la carretera. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra las irregularidades del asfalto con eficacia, proporcionando un confort de marcha adecuado para su segmento. Es un coche que transmite confianza, ideal para trayectos urbanos y alguna escapada por carretera, donde su consumo combinado de 5.1 l/100km se convierte en su mejor aliado.

Diseño y estética

El diseño del Golf de 1997 es un reflejo de la sobriedad y funcionalidad alemana. Sus líneas son limpias y atemporales, sin estridencias, lo que le ha permitido envejecer con dignidad. La carrocería de 3 puertas le confiere un aspecto más juvenil y deportivo, aunque sin sacrificar la habitabilidad para sus cinco ocupantes. Con una longitud de 4149 mm y una anchura de 1735 mm, sus proporciones son equilibradas, y su maletero de 330 litros, aunque no es el más grande, resulta suficiente para el uso diario. Es un diseño que prioriza la ergonomía y la visibilidad, con un interior bien organizado y materiales que, aunque sencillos, son duraderos.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Golf 1.9 SDI de 1997 se centra en lo esencial y probado. Su motor diésel de inyección directa, con 1896 cc y 68 CV, es un ejemplo de eficiencia mecánica. La transmisión manual de 5 velocidades es precisa y robusta, contribuyendo a la fiabilidad general del conjunto. Aunque carece de las sofisticaciones electrónicas de los coches modernos, su tecnología se basa en la ingeniería sólida y en componentes bien dimensionados. Los frenos de disco ventilados delanteros y de disco traseros garantizan una frenada segura, y la presencia de barras estabilizadoras en ambos ejes mejora el comportamiento dinámico. Es una tecnología pensada para durar y para ser fácil de mantener.

Competencia

En su época, el Volkswagen Golf 1.9 SDI se enfrentaba a una dura competencia en el segmento de los compactos diésel. Sus principales rivales incluían modelos como el Opel Astra, el Ford Focus, el Renault Mégane y el Peugeot 306. Frente a ellos, el Golf destacaba por su reputación de calidad de construcción, su valor residual y la solidez de su mecánica diésel. Aunque algunos rivales podían ofrecer un diseño más atrevido o un equipamiento más abundante, el Golf siempre se mantuvo como la opción preferida por aquellos que buscaban un coche fiable, práctico y con un toque de distinción.

Conclusión

El Volkswagen Golf 3p Conceptline 1.9 SDI de 1997 es más que un coche; es un icono de la automoción que representa la esencia de la fiabilidad y la funcionalidad. Su motor diésel, aunque modesto en potencia, es un ejemplo de eficiencia y durabilidad. Su diseño atemporal y su interior práctico lo convierten en un compañero ideal para el día a día. Es un coche que, a pesar de los años, sigue ofreciendo una experiencia de conducción honesta y satisfactoria, un verdadero testamento de la ingeniería alemana. Para quienes valoran la sencillez, la robustez y un consumo ajustado, este Golf sigue siendo una opción con mucho encanto.