Especificaciones y análisis del Volkswagen Golf
Potencia
110CV
Par
235Nm
Consumo
6.3l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.9s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1277kg
Precio
21,763€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 4v
FWD
5 / 5 puertas
330 L
55 L
81 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Golf Highline 1.9 TDI 110 CV Aut. 5p (1997-2000)
Descripción general
El Volkswagen Golf Highline 1.9 TDI de 1997, con su motor de 110 CV y transmisión automática de 4 velocidades, representa una era dorada para el diésel. Este modelo de 5 puertas, con un precio de 21.763 €, ofrecía una combinación de eficiencia y comodidad que lo hizo muy popular en su momento. Su diseño atemporal y su mecánica robusta lo convirtieron en un referente en el segmento de los compactos.
Experiencia de conducción
Al volante, el Golf 1.9 TDI de 110 CV ofrecía una experiencia de conducción equilibrada. El motor diésel, con su generoso par de 235 Nm a 1900 rpm, proporcionaba una respuesta contundente desde bajas revoluciones, ideal para adelantamientos y recuperaciones. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque no tan refinada como las actuales, aportaba comodidad en el tráfico urbano. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, ofrecía un buen compromiso entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno con solvencia. La dirección, aunque carecía de la precisión de modelos más deportivos, era adecuada para el uso diario. En general, transmitía una sensación de solidez y seguridad, características distintivas de Volkswagen.
Diseño y estética
El diseño del Golf de 1997 es un clásico atemporal. Sus líneas limpias y funcionales, sin estridencias, le otorgan una elegancia discreta que ha envejecido muy bien. La carrocería de 5 puertas maximizaba la practicidad, mientras que los detalles del acabado Highline, aunque sutiles, le daban un toque de distinción. Las dimensiones compactas (4149 mm de largo, 1735 mm de ancho y 1444 mm de alto) lo hacían ágil en ciudad, sin comprometer un interior sorprendentemente espacioso para su categoría. La estética general reflejaba la filosofía de Volkswagen: calidad, sobriedad y funcionalidad.
Tecnología y características
En 1997, el Golf 1.9 TDI de 110 CV destacaba por su avanzada tecnología diésel. El motor de inyección directa con turbo e intercooler era un referente en eficiencia y rendimiento. Con 110 CV y un consumo combinado de 6.3 l/100km, ofrecía una autonomía considerable gracias a su depósito de 55 litros. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque hoy pueda parecer limitada, era una opción de confort muy valorada en su época. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y estabilizadoras en ambos ejes, lo que contribuía a un comportamiento dinámico seguro. La dirección asistida, aunque no se especifica el tipo, era un elemento clave para la comodidad de conducción.
Competencia
En su segmento, el Volkswagen Golf Highline 1.9 TDI de 1997 se enfrentaba a duros competidores como el Opel Astra, el Ford Focus, el Renault Mégane y el Peugeot 306. Frente a ellos, el Golf se distinguía por su reputación de calidad de construcción, la eficiencia de su motor TDI y un valor residual superior. Aunque algunos rivales podían ofrecer un diseño más atrevido o un equipamiento ligeramente superior en ciertos aspectos, el Golf mantenía su posición como el compacto de referencia, gracias a su equilibrio general y su imagen de marca consolidada.
Conclusión
El Volkswagen Golf Highline 1.9 TDI de 1997 fue un coche que marcó una época. Su combinación de un motor diésel potente y eficiente, un diseño atemporal y una calidad de construcción sólida lo convirtieron en un éxito de ventas y en un referente en su categoría. Ofrecía una experiencia de conducción cómoda y segura, ideal para el día a día y para largos viajes. A pesar del paso del tiempo, su legado perdura, siendo un testimonio de la ingeniería alemana y de la visión de Volkswagen de crear vehículos duraderos y fiables. Un coche que, sin duda, dejó una huella imborrable en la historia del automóvil.




