Especificaciones y análisis del Volkswagen Golf
Potencia
150CV
Par
205Nm
Consumo
9.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.7s
Vel. Máx.
212km/h
Peso
1310kg
Precio
23,133€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 5 puertas
330 L
55 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Golf Highline 2.3 V5 5p Aut. · 150 CV (1997-2000)
Descripción general
El Volkswagen Golf Highline 2.3 V5 de 1997 es un coche que evoca una época de solidez y aspiraciones. Con su motor de cinco cilindros y 150 CV, no era solo un medio de transporte, sino una declaración de intenciones, un vehículo que prometía una experiencia de conducción más allá de lo convencional en su segmento. Representa la quintaesencia del Golf, pero con un toque de distinción y un corazón mecánico que lo hacía especial.
Experiencia de conducción
Al volante de este Golf, la sensación es de aplomo y confianza. El motor 2.3 V5, con su sonido característico y su entrega de potencia lineal, invita a disfrutar de cada trayecto. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque no es la más rápida de hoy, ofrece una suavidad que contribuye a un viaje relajado. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades, manteniendo un buen equilibrio entre confort y dinamismo. Es un coche que te hace sentir seguro y conectado con la carretera, sin estridencias, pero con una eficacia que se agradece en el día a día y en viajes largos.
Diseño y estética
El diseño del Golf de 1997 es un clásico atemporal. Sus líneas son limpias, funcionales y reconocibles al instante. La versión Highline, con sus detalles específicos, realza esa elegancia discreta. No busca llamar la atención con excentricidades, sino que apuesta por una estética que perdura en el tiempo, con proporciones equilibradas y una presencia que transmite calidad y robustez. Es un diseño que, incluso hoy, sigue siendo agradable a la vista y funcional en su concepción de cinco puertas.
Tecnología y características
En 1997, el Golf Highline 2.3 V5 incorporaba una tecnología que, para su época, era avanzada y bien resuelta. El motor de cinco cilindros en V, con inyección indirecta, era una muestra de ingeniería que buscaba un equilibrio entre rendimiento y suavidad. La transmisión automática de cuatro marchas, aunque hoy pueda parecer limitada, ofrecía una comodidad de uso muy valorada. Los frenos de disco ventilados delanteros y de disco traseros aseguraban una capacidad de frenado adecuada. Aunque carece de las ayudas a la conducción modernas, su tecnología se centraba en la fiabilidad mecánica y en ofrecer una experiencia de conducción refinada para su segmento.
Competencia
En su momento, el Volkswagen Golf Highline 2.3 V5 se enfrentaba a rivales de peso en el segmento de los compactos premium. Modelos como el Opel Astra, el Ford Focus o el Renault Mégane eran competidores directos. Sin embargo, el Golf, especialmente en esta versión V5, se desmarcaba por su motorización más exclusiva y su reputación de calidad y solidez, ofreciendo una alternativa más refinada y potente que muchos de sus contemporáneos.
Conclusión
El Volkswagen Golf Highline 2.3 V5 de 1997 es más que un coche; es un pedazo de historia automotriz que sigue ofreciendo una experiencia de conducción gratificante. Su combinación de un motor distintivo, un diseño atemporal y una calidad de construcción sólida lo convierten en un clásico moderno. Es un coche para quienes aprecian la ingeniería bien hecha y la sensación de conducir un vehículo con carácter, un Golf que supo ser diferente y especial en su generación.




