Especificaciones y análisis del Volkswagen Golf
Potencia
116CV
Par
155Nm
Consumo
6.7l/100
Emisiones
161g/km
0-100 km/h
10.8s
Vel. Máx.
192km/h
Peso
1220kg
Precio
21,685€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
350 L
55 L
85 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Golf 5p Highline 1.6 FSI 115 CV 6 vel. (2003-2007)
Descripción general
El Volkswagen Golf 5p Highline 1.6 FSI de 115 CV, lanzado en 2004, representa la quinta generación de un icono automovilístico. Este modelo, con su motor de gasolina de inyección directa y una caja de cambios manual de seis velocidades, prometía una combinación de eficiencia y dinamismo. Con un precio de 21.685 euros en su momento, se posicionaba como una opción atractiva para quienes buscaban la calidad y el prestigio de Volkswagen en un formato compacto y versátil.
Experiencia de conducción
Al volante de este Golf, la sensación es de solidez y control. El motor 1.6 FSI, aunque no es un derroche de potencia, ofrece una respuesta adecuada para el día a día, con 116 CV que se gestionan bien gracias a la caja de cambios de seis velocidades. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.8 segundos y una velocidad máxima de 192 km/h lo hacen competente en carretera. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con la dirección asistida eléctrica, proporciona un equilibrio entre confort y agilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la estabilidad. Es un coche que transmite confianza y seguridad en cada trayecto.
Diseño y estética
El diseño del Golf de quinta generación, aunque continuista, aportó una evolución significativa respecto a sus predecesores. Sus líneas son limpias y funcionales, con una estética que, sin ser revolucionaria, proyecta una imagen de robustez y atemporalidad. Las dimensiones de 4204 mm de largo, 1759 mm de ancho y 1485 mm de alto, junto con una distancia entre ejes de 2578 mm, le otorgan una presencia equilibrada. El interior, fiel a la filosofía Volkswagen, es ergonómico y bien acabado, con materiales de calidad que resisten bien el paso del tiempo. La versión Highline, además, añadía detalles que realzaban su atractivo, como las llantas de 15 pulgadas con neumáticos 195/65 R15.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Golf 1.6 FSI de 2004 incorporaba soluciones avanzadas para su época. El motor 1.6 FSI con inyección directa de gasolina era un punto clave, buscando optimizar el consumo y las emisiones. La transmisión manual de seis velocidades permitía un mejor aprovechamiento de la potencia y contribuía a una conducción más eficiente. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros de 280 mm y discos traseros de 255 mm, garantizando una frenada eficaz. La dirección asistida eléctrica, sensible a la velocidad, mejoraba la maniobrabilidad y la precisión en la conducción. Aunque no disponía de las pantallas táctiles y asistentes de conducción actuales, su tecnología estaba orientada a la funcionalidad y la fiabilidad.
Competencia
En el competitivo segmento de los compactos, el Volkswagen Golf 1.6 FSI se enfrentaba a duros rivales. Modelos como el Opel Astra, el Ford Focus, el Renault Mégane o el Peugeot 307 eran sus principales competidores. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el Golf se distinguía por su reputación de calidad de construcción, su valor residual y una experiencia de conducción equilibrada. Aunque algunos rivales podían ofrecer diseños más atrevidos o equipamientos más llamativos, el Golf siempre ha sido la referencia en cuanto a solidez y fiabilidad, lo que le permitía mantener una posición privilegiada en el mercado.
Conclusión
El Volkswagen Golf 5p Highline 1.6 FSI de 2004 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo un referente de su segmento. Su combinación de un motor eficiente, un diseño atemporal y una calidad de construcción superior lo convierten en una opción muy interesante. Es un vehículo que cumple con creces las expectativas de quienes buscan un compacto fiable, cómodo y con un toque de distinción. Su consumo combinado de 6.7 l/100km y sus emisiones de 161 g/km de CO2 lo situaban en un buen lugar para su época, y su etiqueta DGT 'C' le permite seguir circulando sin restricciones en muchas ciudades. Un coche que, sin duda, ha dejado huella en la historia del automóvil.




