Especificaciones y análisis del Volkswagen Golf
Potencia
101CV
Par
145Nm
Consumo
8.5l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13.7s
Vel. Máx.
185km/h
Peso
1210kg
Precio
16,624€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
460 L
55 L
74 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Golf Variant 1.6 Conceptline Aut. · 101 CV (1999-2000)
Descripción general
El Volkswagen Golf Variant 1.6 Conceptline Aut. de 1997 es un vehículo que, a pesar de los años, sigue evocando la esencia de una época donde la funcionalidad y la fiabilidad eran pilares fundamentales. Este modelo, con su carrocería familiar, ofrecía un equilibrio entre espacio interior y un tamaño manejable, ideal para familias o aquellos que necesitaban un extra de capacidad de carga sin renunciar a la versatilidad de un compacto. Su motor de gasolina de 1.6 litros y 101 CV, combinado con una transmisión automática, prometía una conducción suave y sin complicaciones, aunque no exenta de un consumo de combustible a considerar para los estándares actuales.
Experiencia de conducción
Al volante del Golf Variant 1.6 Conceptline Aut., la sensación predominante es de solidez y confort. La suspensión, tipo McPherson en la parte delantera y de rueda tirada con elemento torsional en la trasera, absorbía bien las irregularidades del camino, proporcionando un viaje agradable. La dirección, aunque carecía de la inmediatez de modelos más modernos, ofrecía una respuesta predecible y segura. El motor de 101 CV, si bien no destacaba por su explosividad, entregaba la potencia de manera lineal, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 13.7 segundos y una velocidad máxima de 185 km/h. La transmisión automática contribuía a una experiencia de conducción relajada, especialmente en entornos urbanos, aunque su consumo combinado de 8.5 l/100km en ciclo NEDC recordaba que no era el vehículo más eficiente de su tiempo. Los frenos de disco en ambos ejes garantizaban una detención eficaz y segura.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Golf Variant de 1997 es un reflejo de la sobriedad y la funcionalidad que caracterizaban a la marca en esa década. Sus líneas son limpias y atemporales, sin grandes estridencias, lo que le ha permitido envejecer con dignidad. La carrocería familiar, o Variant, se integraba armoniosamente con el frontal del Golf, ofreciendo una silueta equilibrada. Las dimensiones, con 4397 mm de largo, 1735 mm de ancho y 1485 mm de alto, junto con una distancia entre ejes de 2515 mm, proporcionaban un habitáculo espacioso y un maletero generoso de 460 litros, ideal para las necesidades de una familia. Las llantas de 15 pulgadas con neumáticos 195/65 R15 completaban un conjunto que priorizaba la practicidad sobre la ostentación.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Golf Variant 1.6 Conceptline Aut. de 1997 se situaba en la media de su época. Su motor de gasolina de 1.6 litros, con inyección indirecta y 4 cilindros, ofrecía una potencia de 101 CV y un par motor de 145 Nm. La culata de aluminio y el bloque de hierro eran una combinación robusta y probada. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no tan sofisticada como las actuales, cumplía su función de manera eficiente. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco en ambos ejes y barras estabilizadoras tanto delanteras como traseras, lo que contribuía a una buena estabilidad en carretera. Sin embargo, carecía de muchas de las ayudas a la conducción y sistemas de infoentretenimiento que hoy consideramos estándar, reflejando su origen en una era anterior a la digitalización masiva del automóvil.
Competencia
En su momento, el Volkswagen Golf Variant 1.6 Conceptline Aut. se enfrentaba a una competencia sólida en el segmento de los compactos familiares. Entre sus principales rivales se encontraban modelos como el Opel Astra Caravan, el Ford Escort Turnier, el Renault Mégane Break o el Peugeot 306 Break. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes en términos de espacio, equipamiento y dinámica de conducción. El Golf Variant se distinguía por su reputación de fiabilidad, la calidad de sus acabados y una imagen de marca consolidada, lo que le permitía mantener una posición fuerte en el mercado a pesar de la feroz competencia.
Conclusión
El Volkswagen Golf Variant 1.6 Conceptline Aut. de 1997 es un testimonio de la ingeniería alemana de finales del siglo XX. Un coche que, sin ser un prodigio de la velocidad o la eficiencia, ofrecía un paquete completo de funcionalidad, confort y fiabilidad. Su diseño atemporal y su espacioso interior lo convertían en una opción práctica para el día a día y los viajes familiares. Aunque su consumo de combustible y la ausencia de tecnologías modernas pueden ser un hándicap hoy en día, su robustez mecánica y la calidad de construcción siguen siendo puntos a su favor. Es un vehículo que, para muchos, representa la esencia de lo que un coche familiar debe ser: un compañero leal y capaz.




