Especificaciones y análisis del Volkswagen Golf
Potencia
90CV
Par
210Nm
Consumo
5l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13.1s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1313kg
Precio
19,500€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
460 L
55 L
66 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Golf Variant 1.9 TDI 90 CV Conceptline (2000-2002)
Descripción general
El Volkswagen Golf Variant 1.9 TDI de 90 CV, en su versión Conceptline de 1997, se presenta como una opción familiar robusta y eficiente. Este modelo, con su carrocería Variant, ofrecía una combinación de practicidad y la reconocida calidad de construcción de Volkswagen, convirtiéndose en un compañero ideal para el día a día y los viajes largos. Su motor diésel, famoso por su fiabilidad y bajo consumo, lo posicionaba como una elección inteligente para quienes buscaban economía sin renunciar a un buen rendimiento.
Experiencia de conducción
Al volante del Golf Variant 1.9 TDI, la sensación predominante es de solidez y control. El motor de 90 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega su par de 210 Nm a bajas revoluciones (1900 rpm), lo que se traduce en una respuesta enérgica y una capacidad de recuperación sorprendente para su segmento. La dirección, precisa y comunicativa, junto con una suspensión bien equilibrada (McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás), proporciona una conducción cómoda y segura, absorbiendo las irregularidades del camino con aplomo. En carretera, se muestra estable y predecible, infundiendo confianza al conductor. La caja de cambios manual de 5 velocidades, con un tacto firme y preciso, complementa la experiencia de conducción, haciendo que cada cambio sea una operación satisfactoria. Es un coche que invita a devorar kilómetros sin fatiga, gracias a su confort acústico y la ergonomía de su habitáculo.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Golf Variant de 1997 es un reflejo de la filosofía de la marca: funcional, atemporal y sin estridencias. Sus líneas limpias y proporciones equilibradas le otorgan una presencia discreta pero elegante. La carrocería Variant, con sus 4397 mm de longitud, se integra armoniosamente con el frontal característico del Golf, ofreciendo una silueta alargada que maximiza el espacio interior. Los faros, de diseño sencillo pero efectivo, y la parrilla frontal, con el emblema de Volkswagen en el centro, contribuyen a una imagen reconocible y sobria. En el interior, la funcionalidad prima sobre el artificio, con un salpicadero bien organizado y materiales de buena calidad que resisten el paso del tiempo. La estética general es de un coche pensado para durar y para ser práctico, sin renunciar a un cierto aire de distinción.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Golf Variant 1.9 TDI de 1997 se centraba en la eficiencia y la durabilidad. Su motor 1.9 TDI de 90 CV es el corazón de su propuesta, destacando por su inyección directa, turbo e intercooler, una combinación que en su momento representaba la vanguardia en motores diésel, ofreciendo un equilibrio excepcional entre prestaciones y consumo. Con un consumo combinado de 5 l/100km, era un referente en eficiencia. La transmisión manual de 5 velocidades, robusta y fiable, aseguraba una entrega de potencia suave y controlada. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, garantizando una frenada eficaz. Aunque carecía de las ayudas a la conducción modernas, su chasis bien puesto a punto y la calidad de sus componentes mecánicos ofrecían una base sólida para una conducción segura.
Competencia
En su época, el Volkswagen Golf Variant 1.9 TDI de 90 CV se enfrentaba a una competencia feroz en el segmento de los compactos familiares. Sus principales rivales incluían modelos como el Opel Astra Caravan, el Ford Focus Wagon, el Peugeot 306 Break y el Renault Mégane Scénic (aunque este último con un enfoque más monovolumen). El Golf Variant destacaba frente a ellos por su reputación de fiabilidad, la calidad de sus acabados interiores y la eficiencia de su motor TDI, que a menudo superaba a sus competidores en consumo y durabilidad. Si bien algunos rivales podían ofrecer un diseño más atrevido o un equipamiento ligeramente superior en ciertas versiones, el Golf Variant se mantenía como la opción preferida para aquellos que valoraban la solidez, la economía de uso y un valor de reventa consistente.
Conclusión
El Volkswagen Golf Variant 1.9 TDI de 90 CV Conceptline de 1997 es un testimonio de la ingeniería alemana aplicada a la practicidad familiar. Es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción muy válida para quienes buscan un vehículo robusto, económico de mantener y con un espacio interior generoso. Su motor TDI es una joya de la eficiencia y la durabilidad, capaz de recorrer cientos de miles de kilómetros sin inmutarse. Ofrece una experiencia de conducción honesta y satisfactoria, sin grandes lujos pero con todo lo necesario para el día a día y los viajes. Es un coche que cumple lo que promete, y lo hace con una fiabilidad que pocos pueden igualar. Un clásico moderno que sigue demostrando su valía en la carretera.




