Volkswagen New Beetle 1.6 Aut. · 102 CV (2001-2005)

1998
Gasolina
FWD
Automático 4v
Volkswagen New Beetle - Vista 1
Volkswagen New Beetle - Vista 2
Volkswagen New Beetle - Vista 3
Volkswagen New Beetle - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen New Beetle

Potencia

102CV

Par

148Nm

Consumo

8.3l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

13.2s

Vel. Máx.

175km/h

Peso

1233kg

Precio

21,170

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 4v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

209 L

Depósito

55 L

Potencia

75 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima102 CV / 75 kW
Par máximo148 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero209 L

Análisis detallado del Volkswagen New Beetle 1.6 Aut. · 102 CV (2001-2005)

Descripción general

El Volkswagen New Beetle 1.6 Aut. de 1998 es un coche que evoca nostalgia y sonrisas. Con su diseño retro que rinde homenaje al icónico Escarabajo, este modelo no solo es un medio de transporte, sino una declaración de estilo. Su motor de gasolina de 102 CV, combinado con una transmisión automática de 4 velocidades, ofrece una experiencia de conducción relajada y sin pretensiones, ideal para quienes buscan disfrutar del camino sin prisas. Es un coche que, a pesar de sus años, sigue capturando miradas y corazones, prometiendo una experiencia de conducción única y llena de encanto.

Experiencia de conducción

Al volante del New Beetle 1.6 Aut., la sensación predominante es de tranquilidad y disfrute. No es un coche para correr, sino para saborear cada trayecto. La dirección es suave y la suspensión, aunque no deportiva, absorbe bien las irregularidades del terreno, proporcionando un confort notable. El motor de 102 CV, aunque no es un derroche de potencia, cumple su función con dignidad, especialmente en entornos urbanos y carreteras secundarias. La transmisión automática facilita la conducción, haciendo que los atascos sean menos tediosos. La visibilidad es buena, y el habitáculo, aunque peculiar en su diseño, es acogedor. Es un coche que te invita a bajar el ritmo, a disfrutar del paisaje y a sonreír mientras conduces.

Diseño y estética

El diseño del Volkswagen New Beetle es, sin duda, su mayor atractivo. Es una reinterpretación moderna y exitosa del clásico Escarabajo, manteniendo sus líneas redondeadas y su silueta inconfundible. Cada detalle, desde los faros redondos hasta el arco del techo, está pensado para evocar una sensación de alegría y nostalgia. El interior, aunque con plásticos de la época, es funcional y tiene detalles que lo hacen único, como el gran salpicadero y el florero en el salpicadero, un guiño encantador a su predecesor. Es un coche que no pasa desapercibido, que genera conversaciones y que, simplemente, te hace sentir bien al verlo.

Tecnología y características

En 1998, la tecnología del New Beetle 1.6 Aut. se centraba en la fiabilidad y la funcionalidad. Su motor de gasolina de 1.6 litros con inyección indirecta y 102 CV es un propulsor probado y robusto. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque no es la más avanzada de hoy en día, ofrece cambios suaves y predecibles. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y una suspensión McPherson delantera y de rueda tirada con elemento torsional trasera, que garantizan un comportamiento estable. Aunque carece de las ayudas a la conducción modernas, su tecnología es suficiente para una experiencia de conducción segura y agradable.

Competencia

En su momento, el Volkswagen New Beetle 1.6 Aut. se enfrentaba a rivales que ofrecían un enfoque más convencional, como el Opel Astra, el Ford Focus o el Renault Mégane. Sin embargo, su principal competidor era el Mini Cooper, que también apostaba por un diseño retro y un carácter distintivo. Otros modelos como el Fiat 500, aunque llegó más tarde, compartían esa filosofía de coche con personalidad. El New Beetle se diferenciaba por su mayor tamaño y su enfoque más relajado, mientras que el Mini ofrecía una experiencia de conducción más deportiva. Su encanto único lo situaba en un nicho especial, atrayendo a aquellos que buscaban algo más que un simple coche.

Conclusión

El Volkswagen New Beetle 1.6 Aut. de 1998 es mucho más que un coche; es una experiencia. Su diseño icónico, su conducción relajada y su innegable encanto lo convierten en un vehículo especial. No es el más rápido, ni el más tecnológico, pero ofrece algo que pocos coches pueden igualar: una conexión emocional. Es perfecto para quienes valoran el estilo, la comodidad y la nostalgia, y para aquellos que buscan un coche que les haga sonreír cada vez que lo vean o lo conduzcan. A pesar de sus años, sigue siendo una opción atractiva para quienes buscan un coche con alma y personalidad.