Volkswagen Passat CC R-Line 2.0 TDI 170 CV DPF DSG6 BMT (2010-2012)

2008
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Volkswagen Passat CC - Vista 1
Volkswagen Passat CC - Vista 2
Volkswagen Passat CC - Vista 3
Volkswagen Passat CC - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen Passat CC

Potencia

170CV

Par

350Nm

Consumo

5.5l/100

Emisiones

144g/km

0-100 km/h

8.6s

Vel. Máx.

224km/h

Peso

1581kg

Precio

41,620

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 4 puertas

Maletero

455 L

Depósito

70 L

Potencia

125 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima170 CV / 125 kW
Par máximo350 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero455 L

Análisis detallado del Volkswagen Passat CC R-Line 2.0 TDI 170 CV DPF DSG6 BMT (2010-2012)

Descripción general

El Volkswagen Passat CC R-Line 2.0 TDI de 170 CV, con su caja de cambios DSG de 6 velocidades y tecnología BlueMotion, representa una propuesta audaz y elegante dentro del segmento de las berlinas coupé. Lanzado en 2008, este modelo buscaba combinar la practicidad de un Passat con la estética deportiva y sofisticada de un coupé, ofreciendo una alternativa distintiva para aquellos que deseaban algo más que una berlina convencional. Su diseño, sus prestaciones y su equipamiento lo posicionaron como un vehículo con un atractivo especial, capaz de seducir tanto por su imagen como por su rendimiento.

Experiencia de conducción

Al volante del Passat CC R-Line, la sensación es de control y aplomo. El motor 2.0 TDI de 170 CV, con sus 350 Nm de par motor disponibles desde bajas revoluciones, ofrece una respuesta enérgica y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8.6 segundos que, si bien no es fulgurante, es más que suficiente para la mayoría de las situaciones. La caja de cambios DSG de 6 velocidades es una maravilla de suavidad y rapidez, permitiendo transiciones casi imperceptibles que contribuyen a una experiencia de conducción fluida y placentera. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con los neumáticos 235/40 R18, proporciona un equilibrio notable entre confort y dinamismo, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la estabilidad en curvas. La dirección asistida eléctrica, sensible a la velocidad, ofrece una precisión encomiable, transmitiendo confianza al conductor. En general, el Passat CC R-Line se siente como un coche bien plantado en la carretera, capaz de ofrecer viajes largos con un alto grado de confort y una dosis de diversión cuando se le exige.

Diseño y estética

El diseño es, sin duda, uno de los puntos fuertes del Passat CC. Su silueta coupé, con una línea de techo descendente y unas ventanillas sin marco, le confiere una elegancia y una deportividad que lo distinguen claramente del Passat convencional. La versión R-Line acentúa aún más este carácter con detalles específicos que realzan su imagen atlética. Los faros delanteros, afilados y expresivos, se integran a la perfección con la parrilla frontal, mientras que la zaga, con sus pilotos LED, completa un conjunto armonioso y moderno. Las llantas de 18 pulgadas, con su diseño exclusivo, añaden un toque de sofisticación. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados es excelente, con un salpicadero bien organizado y una ergonomía cuidada. Los asientos, diseñados para cuatro ocupantes, ofrecen un buen soporte lateral y un confort notable, aunque el espacio para la cabeza en las plazas traseras puede ser algo limitado debido a la caída del techo. El maletero, con 455 litros de capacidad, es bastante generoso para un coupé, lo que lo convierte en un coche práctico a pesar de su estética deportiva.

Tecnología y características

El Passat CC R-Line de 2008 incorporaba una serie de tecnologías que lo situaban a la vanguardia de su segmento. El motor 2.0 TDI de 170 CV, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, ofrecía un rendimiento eficiente y unas emisiones contenidas, especialmente con la inclusión del filtro de partículas (DPF) y la tecnología BlueMotion, que incluía el sistema Start/Stop para reducir el consumo en ciudad. La transmisión DSG de 6 velocidades, una de las mejores del mercado en su momento, garantizaba cambios de marcha rápidos y suaves. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delante y macizos detrás, control de estabilidad (ESP) y múltiples airbags. La dirección asistida eléctrica, sensible a la velocidad, mejoraba la maniobrabilidad y la precisión en la conducción. Aunque no disponía de las últimas ayudas a la conducción que vemos hoy en día, su equipamiento tecnológico era completo y contribuía a una experiencia de conducción segura y confortable.

Competencia

En su momento, el Volkswagen Passat CC R-Line se enfrentaba a rivales de peso en el segmento de las berlinas premium con aspiraciones deportivas. Entre ellos, destacaban modelos como el Audi A5 Sportback, que ofrecía una propuesta similar de coupé de cuatro puertas con un enfoque más lujoso, o el BMW Serie 3 Coupé, que priorizaba la deportividad y la dinámica de conducción. También competía con el Mercedes-Benz Clase C Coupé, que apostaba por la elegancia y el confort. Otros posibles rivales podrían ser el Opel Insignia o el Ford Mondeo, aunque estos se situaban en un escalón ligeramente inferior en cuanto a posicionamiento y precio. El Passat CC R-Line se diferenciaba de ellos por su equilibrio entre diseño, confort, prestaciones y un precio más accesible que sus competidores premium directos.

Conclusión

El Volkswagen Passat CC R-Line 2.0 TDI de 170 CV es un coche que, incluso hoy, sigue siendo una opción atractiva para aquellos que buscan una berlina con un toque distintivo. Su diseño atemporal, su motor diésel potente y eficiente, y la excelente caja de cambios DSG lo convierten en un compañero de viaje ideal tanto para el día a día como para largos trayectos. Ofrece un equilibrio notable entre deportividad y confort, con un interior bien acabado y un equipamiento tecnológico que, aunque no es el más moderno, sigue siendo funcional. Es un coche que transmite una sensación de calidad y solidez, características inherentes a la marca Volkswagen. Si bien el espacio en las plazas traseras puede ser un punto a considerar para algunos, su estética coupé y su comportamiento dinámico lo compensan con creces, ofreciendo una experiencia de conducción gratificante y un estilo que no pasa desapercibido.