Especificaciones y análisis del Volkswagen Passat CC
Potencia
200CV
Par
280Nm
Consumo
7.9l/100
Emisiones
184g/km
0-100 km/h
7.7s
Vel. Máx.
235km/h
Peso
1533kg
Precio
41,150€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
4 / 4 puertas
455 L
70 L
147 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Passat CC R-Line 2.0 TSI 200 CV DSG (2010)
Descripción general
El Volkswagen Passat CC R-Line 2.0 TSI 200 CV DSG de 2008 es una propuesta audaz de Volkswagen, que buscaba combinar la elegancia de un coupé con la funcionalidad de una berlina. Este modelo, en su versión R-Line, añade un toque deportivo que lo distingue aún más. Con un motor de gasolina de 200 CV y una transmisión automática DSG de 6 velocidades, promete una experiencia de conducción dinámica y refinada. Su diseño, que rompe con la sobriedad tradicional de la marca, lo convierte en un coche con una personalidad única en su segmento.
Experiencia de conducción
Al volante del Passat CC R-Line, la sensación es de control y agilidad. El motor 2.0 TSI de 200 CV responde con contundencia desde bajas revoluciones, entregando una aceleración suave pero enérgica que te pega al asiento. La transmisión DSG de doble embrague es una maravilla, con cambios de marcha casi imperceptibles que contribuyen a una conducción fluida y deportiva. La suspensión, aunque firme, absorbe bien las irregularidades del terreno, ofreciendo un equilibrio perfecto entre confort y dinamismo. En curvas, el coche se muestra aplomado y preciso, transmitiendo confianza al conductor. Es un coche que invita a disfrutar de cada trayecto, ya sea en un viaje largo por autopista o en una carretera de montaña.
Diseño y estética
El diseño del Passat CC R-Line es, sin duda, uno de sus puntos más fuertes. Su silueta coupé de cuatro puertas, con una línea de techo descendente y unas ventanillas sin marco, le confiere una elegancia y una deportividad innegables. La versión R-Line acentúa aún más este carácter con detalles específicos como paragolpes más deportivos, faldones laterales y llantas de 18 pulgadas que le otorgan una presencia imponente. El frontal, con la parrilla cromada y los faros afilados, proyecta una imagen de sofisticación. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados es excelente, con un salpicadero bien organizado y asientos deportivos que recogen el cuerpo a la perfección. Es un coche que no pasa desapercibido y que sigue luciendo moderno a pesar de los años.
Tecnología y características
A pesar de ser un modelo de 2008, el Passat CC R-Line incorporaba tecnología avanzada para su época. El motor 2.0 TSI con inyección directa, turbo e intercooler ofrecía un rendimiento excepcional y una eficiencia notable para su potencia. La transmisión DSG de 6 velocidades, una de las primeras en popularizarse, era un referente en suavidad y rapidez. En cuanto a seguridad, contaba con un completo equipamiento que incluía múltiples airbags, control de estabilidad y tracción. Aunque no disponía de las últimas ayudas a la conducción actuales, su tecnología estaba a la altura de los mejores de su segmento en aquel momento, ofreciendo una experiencia de conducción segura y placentera.
Competencia
En su lanzamiento, el Volkswagen Passat CC R-Line se enfrentaba a rivales de la talla del Mercedes-Benz CLS, el Audi A5 Sportback o el BMW Serie 4 Gran Coupé. Aunque estos últimos se posicionaban en un segmento premium superior, el Passat CC ofrecía una alternativa más accesible con un diseño igualmente atractivo y un rendimiento comparable. También competía con berlinas de corte más deportivo como el Opel Insignia o el Ford Mondeo, a los que superaba en exclusividad y refinamiento. Su propuesta de coupé de cuatro puertas lo situaba en un nicho de mercado muy específico, donde su relación calidad-precio y su diseño diferenciador eran sus principales bazas.
Conclusión
El Volkswagen Passat CC R-Line 2.0 TSI 200 CV DSG de 2008 es un coche que enamora por su diseño, su rendimiento y su calidad. Es una berlina con alma de coupé que ofrece una experiencia de conducción emocionante y confortable a partes iguales. Su motor potente y su cambio DSG lo convierten en un coche divertido de conducir, mientras que su interior bien acabado y su equipamiento tecnológico lo hacen práctico para el día a día. Es una opción ideal para aquellos que buscan un coche con personalidad, que combine la elegancia con la deportividad y que ofrezca un toque de distinción en la carretera. Un clásico moderno que sigue siendo una excelente elección.




