Volkswagen Passat Comfortline 1.8T · 150 CV (1996-2000)

1996
Gasolina
FWD
Manual 5v
Volkswagen Passat - Vista 1
Volkswagen Passat - Vista 2
Volkswagen Passat - Vista 3
Volkswagen Passat - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen Passat

Potencia

150CV

Par

210Nm

Consumo

8.1l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

8.9s

Vel. Máx.

223km/h

Peso

1330kg

Precio

22,838

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

475 L

Depósito

62 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo210 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero475 L

Análisis detallado del Volkswagen Passat Comfortline 1.8T · 150 CV (1996-2000)

Descripción general

El Volkswagen Passat Comfortline 1.8T de 1996 es un vehículo que marcó una época, ofreciendo una combinación de elegancia, rendimiento y la fiabilidad característica de la marca alemana. Con su motor turboalimentado, se posicionó como una opción atractiva para quienes buscaban un sedán con un toque deportivo y un confort superior.

Experiencia de conducción

Al volante, el Passat 1.8T de 1996 transmite una sensación de solidez y aplomo. Su motor de 150 CV, con turbo e intercooler, ofrece una respuesta enérgica desde bajas revoluciones, haciendo que los adelantamientos sean seguros y la conducción en carretera, placentera. La suspensión, con paralelogramo deformable delante y rueda tirada detrás, proporciona un equilibrio notable entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la conexión con la carretera. La dirección, aunque no es la más directa, cumple su función con precisión, y los frenos de disco en ambos ejes garantizan una detención eficaz. Es un coche que invita a viajar, con un habitáculo bien insonorizado que permite disfrutar de cada trayecto.

Diseño y estética

El diseño del Passat de 1996 es un reflejo de la sobriedad y la funcionalidad alemana. Sus líneas son limpias y atemporales, con una silueta que denota elegancia sin estridencias. La berlina de cuatro puertas ofrece una presencia distinguida, con una parrilla frontal que integra el logo de Volkswagen de forma discreta y unos faros que, aunque de la época, mantienen una estética coherente. El interior, aunque no destaca por lujos excesivos, está diseñado con una ergonomía pensada para el conductor y los pasajeros, con materiales de buena calidad y un ensamblaje que resiste bien el paso del tiempo.

Tecnología y características

En 1996, el Passat 1.8T incorporaba tecnología avanzada para su segmento. Su motor de gasolina de 1.781 cc con inyección indirecta, turbo e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La transmisión manual de cinco velocidades permitía aprovechar al máximo la potencia del motor. Aunque carecía de las sofisticaciones electrónicas de los coches actuales, su tecnología se centraba en la mecánica robusta y en ofrecer una experiencia de conducción fiable y gratificante. La presencia de frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, junto con estabilizadoras en ambos ejes, contribuía a una seguridad activa destacable para su tiempo.

Competencia

En su momento, el Volkswagen Passat Comfortline 1.8T compitió con modelos como el Opel Vectra, el Ford Mondeo, el Peugeot 406 y el Renault Laguna. Frente a ellos, el Passat se distinguía por su motor turboalimentado, que ofrecía un rendimiento superior, y por la percepción de calidad y robustez inherente a la marca Volkswagen. Su diseño sobrio y su buen comportamiento dinámico lo convertían en una opción muy atractiva para quienes buscaban un sedán de tamaño medio con aspiraciones premium.

Conclusión

El Volkswagen Passat Comfortline 1.8T de 1996 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo un testimonio de la ingeniería alemana. Ofrece un equilibrio excepcional entre rendimiento, confort y fiabilidad, con un diseño que ha envejecido con dignidad. Es un vehículo ideal para quienes valoran la solidez y la experiencia de conducción de un sedán clásico, con un motor que aún hoy puede sorprender por su empuje. Un coche que, sin duda, dejó una huella importante en su segmento.