Especificaciones y análisis del Volkswagen Passat
Potencia
150CV
Par
310Nm
Consumo
8.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.2s
Vel. Máx.
211km/h
Peso
1583kg
Precio
32,917€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
AWD
5 / 4 puertas
400 L
62 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Passat Highline 2.5 V6 TDI tiptronic 4Motion · 150 CV (1999-2000)
Descripción general
El Volkswagen Passat Highline 2.5 V6 TDI tiptronic 4Motion de 1999 es un sedán que encarna la esencia de la ingeniería alemana de finales del siglo XX. Con su motor diésel de 150 CV y tracción integral, se posiciona como una opción robusta y fiable para quienes buscan confort y seguridad en sus viajes. Su diseño atemporal y su equipamiento de alta gama lo convierten en un clásico moderno, capaz de ofrecer una experiencia de conducción placentera y eficiente.
Experiencia de conducción
Al volante de este Passat, la sensación de solidez es inmediata. El motor V6 TDI, con sus 150 CV y 310 Nm de par desde bajas revoluciones, ofrece una respuesta contundente y suave, ideal para afrontar largos trayectos con total comodidad. La transmisión Tiptronic de 5 velocidades se encarga de gestionar la potencia de forma eficiente, mientras que la tracción 4Motion proporciona una adherencia excepcional en cualquier condición. La suspensión, con paralelogramo deformable en el eje delantero, filtra las irregularidades del terreno con maestría, brindando un confort de marcha superior. La dirección, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con precisión, y los frenos de disco ventilados delanteros garantizan una detención segura. Es un coche que invita a devorar kilómetros con una sensación de seguridad y aplomo inigualables.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Passat de 1999 es un ejemplo de elegancia discreta y funcionalidad. Sus líneas son limpias y atemporales, sin estridencias, lo que le permite envejecer con dignidad. La carrocería berlina de cuatro puertas ofrece una silueta equilibrada y proporcionada. En el interior, la calidad de los materiales y los ajustes son evidentes, con un salpicadero bien organizado y una ergonomía pensada para el conductor. Los asientos, tapizados con esmero, ofrecen un excelente soporte y confort, incluso en viajes largos. A pesar de los años, su estética sigue siendo atractiva y funcional, un testimonio del buen hacer de Volkswagen en aquella época.
Tecnología y características
En su momento, este Passat incorporaba tecnología avanzada para su segmento. El motor 2.5 V6 TDI con inyección directa, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento diésel. La transmisión automática Tiptronic de 5 velocidades ofrecía la comodidad de un automático con la posibilidad de un control manual secuencial. La tracción integral 4Motion garantizaba una seguridad activa superior, especialmente en condiciones de baja adherencia. Aunque carece de las pantallas táctiles y los sistemas de asistencia a la conducción modernos, su tecnología se centraba en la mecánica y la seguridad, ofreciendo un conjunto robusto y fiable. Los frenos de disco en ambos ejes y la suspensión bien calibrada completaban un paquete tecnológico enfocado en la experiencia de conducción.
Competencia
En su época, el Volkswagen Passat Highline 2.5 V6 TDI tiptronic 4Motion se enfrentaba a duros competidores en el segmento de las berlinas medias-altas. Sus principales rivales incluían modelos como el Audi A4, el BMW Serie 3, el Mercedes-Benz Clase C y el Opel Vectra. Frente a ellos, el Passat destacaba por su equilibrio entre confort, calidad de construcción, eficiencia del motor diésel y la seguridad que aportaba la tracción integral 4Motion. Si bien algunos rivales podían ofrecer una deportividad ligeramente superior o un mayor lujo, el Passat se posicionaba como una opción más racional y versátil, con un excelente compromiso entre prestaciones y costes de mantenimiento.
Conclusión
El Volkswagen Passat Highline 2.5 V6 TDI tiptronic 4Motion de 1999 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción muy interesante para aquellos que valoran la robustez, la fiabilidad y el confort. Su motor diésel V6 ofrece un rendimiento más que suficiente y un consumo contenido para su época, mientras que la tracción integral garantiza una seguridad extra. Es un vehículo que invita a disfrutar de la carretera, con una calidad de rodadura que pocos de sus contemporáneos podían igualar. Un clásico que demuestra que la buena ingeniería perdura.




