Especificaciones y análisis del Volkswagen Passat
Potencia
170CV
Par
220Nm
Consumo
9.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.8s
Vel. Máx.
224km/h
Peso
1496kg
Precio
31,480€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
5 / 4 puertas
475 L
62 L
125 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Passat Highline 2.3 V5 170 CV Tiptronic (2000-2004)
Descripción general
El Volkswagen Passat Highline 2.3 V5 de 2001 es una berlina que encarna la esencia de la ingeniería alemana de principios de siglo. Con su motor de cinco cilindros y 170 CV, y una transmisión Tiptronic de cinco velocidades, este Passat prometía un equilibrio entre confort y un toque de distinción. Su precio de 31.480 € en su momento lo posicionaba como una opción atractiva para quienes buscaban calidad y un equipamiento superior en el segmento de las berlinas medias.
Experiencia de conducción
Al volante, el Passat Highline 2.3 V5 ofrecía una experiencia de conducción suave y refinada. El motor V5, con su particular sonido, entregaba la potencia de forma lineal, aunque los 10.8 segundos para alcanzar los 100 km/h no lo convertían en un deportivo. La caja Tiptronic, con sus cinco marchas, contribuía a un viaje relajado, ideal para largos trayectos. La suspensión, de tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, estaba configurada para priorizar el confort, absorbiendo bien las irregularidades del asfalto. La dirección de cremallera, aunque no destacaba por su deportividad, ofrecía la precisión necesaria para un uso diario. En general, la sensación era de solidez y aplomo, transmitiendo confianza al conductor.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Passat de 2001, en su versión berlina, se caracterizaba por líneas sobrias y elegantes, atemporales para la época. Con una longitud de 4703 mm y una anchura de 1746 mm, presentaba una silueta clásica de tres volúmenes. La versión Highline añadía detalles que realzaban su aspecto, como las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/55 R16 W, que le daban una presencia más distinguida. El interior, aunque no revolucionario, destacaba por la calidad de sus materiales y un diseño funcional, con un maletero de 475 litros que ofrecía una buena capacidad para el equipaje. Era un coche que, sin estridencias, proyectaba una imagen de seriedad y buen gusto.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Passat Highline 2.3 V5 de 2001 incorporaba elementos que eran considerados avanzados para su tiempo. El motor V5 de 2.3 litros y 170 CV, con inyección indirecta y culata de aluminio, representaba una opción mecánica interesante. La transmisión automática Tiptronic de 5 velocidades ofrecía la posibilidad de un manejo secuencial, aportando un extra de control al conductor. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 312 mm en el eje delantero y discos de 245 mm en el trasero, garantizando una buena capacidad de frenado. Aunque no se especifican los sistemas de asistencia a la conducción, es de esperar que incluyera los elementos de seguridad pasiva habituales en la categoría.
Competencia
En el mercado de las berlinas medias premium de principios de los 2000, el Volkswagen Passat Highline 2.3 V5 se enfrentaba a competidores de peso. Modelos como el BMW Serie 3, el Mercedes-Benz Clase C o el Audi A4 eran sus principales rivales, ofreciendo cada uno su propia interpretación del lujo y el rendimiento. También competía con opciones más generalistas pero bien equipadas, como el Ford Mondeo o el Opel Vectra, que buscaban ofrecer un valor similar a un precio más ajustado. El Passat se posicionaba como una alternativa equilibrada, con un buen nivel de equipamiento y un motor distintivo, sin llegar a los precios de las marcas premium más exclusivas.
Conclusión
El Volkswagen Passat Highline 2.3 V5 de 2001 fue una berlina que supo combinar la sobriedad y la calidad de construcción de Volkswagen con un motor peculiar y un equipamiento completo. Era un coche pensado para quienes valoraban el confort, la fiabilidad y un cierto estatus, sin caer en la ostentación. Su consumo combinado de 9.8 l/100km y su etiqueta ambiental B reflejan las características de una época donde la eficiencia no era la prioridad absoluta. A día de hoy, sigue siendo un coche que evoca una época de berlinas robustas y bien hechas, con un encanto particular para los amantes de los motores de cilindrada media.




