Especificaciones y análisis del Volkswagen Passat
Potencia
150CV
Par
310Nm
Consumo
7.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10s
Vel. Máx.
216km/h
Peso
1622kg
Precio
34,790€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
AWD
5 / 4 puertas
400 L
62 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Passat Highline 2.5 V6 TDI 150 CV 4Motion (2000-2004)
Descripción general
El Volkswagen Passat de 2001, en su versión Highline 2.5 V6 TDI 150 CV 4Motion, se presenta como una berlina que combina la sobriedad alemana con un toque de distinción. Este modelo, con su motor diésel de seis cilindros y tracción integral, prometía un equilibrio entre rendimiento y confort para la época, posicionándose como una opción atractiva para quienes buscaban un vehículo familiar con aspiraciones premium.
Experiencia de conducción
Al volante, el Passat 2.5 V6 TDI 150 CV 4Motion ofrecía una experiencia de conducción sólida y predecible. El motor diésel, con sus 150 CV y 310 Nm de par, entregaba una respuesta contundente desde bajas revoluciones, ideal para adelantamientos y recuperaciones. La tracción 4Motion proporcionaba una excelente estabilidad y seguridad en diversas condiciones de adherencia, transmitiendo una sensación de aplomo en carretera. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtraba eficazmente las irregularidades del asfalto, aunque sin llegar a ofrecer la deportividad de algunos de sus rivales. La dirección, de cremallera, era precisa y comunicativa, contribuyendo a una conducción agradable y sin sobresaltos. En general, la sensación era de un coche bien construido, robusto y fiable, pensado para largos viajes con comodidad.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Passat de 2001 mantenía las líneas clásicas y atemporales de la marca. Su silueta de berlina de cuatro puertas era elegante y funcional, sin estridencias. Los faros delanteros y traseros, aunque no destacaban por su originalidad, se integraban armoniosamente en el conjunto. La versión Highline añadía detalles que realzaban su imagen, como llantas de aleación específicas y acabados interiores de mayor calidad. El interior, sobrio y ergonómico, estaba diseñado para la funcionalidad, con materiales de buena calidad y un ensamblaje que transmitía durabilidad. La habitabilidad era generosa, tanto en las plazas delanteras como en las traseras, y el maletero de 400 litros ofrecía una capacidad adecuada para el equipaje familiar.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Passat de 2001 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. El motor 2.5 V6 TDI destacaba por su inyección directa, turbo de geometría variable e intercooler, elementos que contribuían a su eficiencia y rendimiento. La tracción integral 4Motion era un punto fuerte, distribuyendo la potencia entre las cuatro ruedas para optimizar la tracción. En el interior, aunque no contaba con las pantallas táctiles y la conectividad actual, ofrecía un equipamiento completo para la época, incluyendo climatizador, elevalunas eléctricos y un sistema de sonido de calidad. La seguridad pasiva y activa también estaba bien cubierta, con airbags y sistemas de frenado avanzados para el momento.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas medias-altas, el Volkswagen Passat 2.5 V6 TDI 4Motion se enfrentaba a duros rivales. Entre ellos, destacaban el Audi A4, con el que compartía plataforma y algunos componentes mecánicos, ofreciendo un enfoque más premium. El BMW Serie 3, con su tracción trasera y un carácter más deportivo, era otra alternativa. Mercedes-Benz Clase C, con su elegancia y confort, también competía directamente. Otros contendientes incluían el Opel Vectra, el Ford Mondeo y el Peugeot 406, que ofrecían propuestas interesantes en términos de equipamiento y precio, aunque quizás con un menor prestigio de marca en algunos casos.
Conclusión
El Volkswagen Passat Highline 2.5 V6 TDI 150 CV 4Motion de 2001 fue una berlina muy completa y equilibrada. Su combinación de un potente motor diésel, tracción integral y un interior confortable lo convertían en una opción ideal para viajes largos y para aquellos que valoraban la seguridad y la fiabilidad. Aunque su diseño era conservador, su calidad de construcción y su equipamiento lo situaban como una referencia en su segmento. Un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un ejemplo de la ingeniería alemana, ofreciendo una experiencia de conducción satisfactoria y un confort notable para sus ocupantes.




