Especificaciones y análisis del Volkswagen Passat
Potencia
275CV
Par
370Nm
Consumo
12.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
7.2s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1741kg
Precio
50,010€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
AWD
5 / 4 puertas
400 L
80 L
202 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Passat W8 275 CV 4Motion Tiptronic (2001-2005)
Descripción general
El Volkswagen Passat W8 de 2001 no era un Passat cualquiera. Representaba la audacia de Volkswagen por incursionar en un segmento superior, ofreciendo una berlina de lujo con un motor excepcional. Con su potente motor W8 y tracción integral 4Motion, este vehículo buscaba combinar la discreción de un Passat con el rendimiento y la sofisticación de coches de mayor abolengo. Era una declaración de intenciones, un coche que susurraba potencia en lugar de gritarla, ideal para quienes buscaban un lobo con piel de cordero.
Experiencia de conducción
Conducir el Passat W8 era una experiencia singular. El motor W8 de 275 CV, con su peculiar configuración, ofrecía una entrega de potencia suave pero contundente. La aceleración de 0 a 100 km/h en 7.2 segundos y una velocidad máxima de 250 km/h (limitada electrónicamente) eran cifras impresionantes para la época y para una berlina de este tipo. La tracción 4Motion proporcionaba una estabilidad y seguridad excepcionales en cualquier condición, transmitiendo una sensación de aplomo y control. El cambio automático Tiptronic de 5 velocidades, aunque no era el más rápido, contribuía a la suavidad general de la marcha, haciendo de los viajes largos un placer. El sonido del W8 era discreto a bajas revoluciones, pero al pisar el acelerador, emergía un rugido refinado que recordaba su potencial. Era un coche para disfrutar de la carretera con una mezcla de confort y capacidad.
Diseño y estética
Estéticamente, el Passat W8 mantenía la sobriedad y elegancia del Passat B5.5, pero con sutiles detalles que lo diferenciaban. Las llantas de aleación específicas de 17 pulgadas, los escapes dobles y los emblemas W8 eran los únicos indicios externos de la joya mecánica que albergaba bajo el capó. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados eran de primer nivel, con inserciones de madera o aluminio y tapicerías de cuero que elevaban la sensación de lujo. El diseño era funcional y ergonómico, con todos los controles al alcance del conductor, creando un ambiente acogedor y sofisticado, fiel al estilo Volkswagen de la época.
Tecnología y características
El Passat W8 incorporaba tecnología avanzada para su tiempo. El motor W8 de 4.0 litros era una proeza de ingeniería, combinando dos bloques VR4 en una configuración única para lograr un propulsor compacto y potente. La tracción integral permanente 4Motion, basada en un diferencial Torsen, garantizaba una distribución óptima de la potencia entre los ejes. El cambio automático Tiptronic permitía un manejo secuencial de las marchas, ofreciendo un mayor control al conductor. En cuanto a seguridad, contaba con múltiples airbags, ABS y control de estabilidad (ESP), elementos que contribuían a la protección de los ocupantes. El equipamiento de confort incluía climatizador automático, sistema de sonido premium y asientos eléctricos, entre otros, haciendo de cada viaje una experiencia placentera.
Competencia
En su momento, el Volkswagen Passat W8 se enfrentaba a rivales de peso en el segmento de las berlinas de lujo y altas prestaciones. Competía indirectamente con modelos como el BMW Serie 5 (especialmente las versiones 530i o 540i), el Mercedes-Benz Clase E (E320 o E430) y el Audi A6 (A6 4.2 quattro). Aunque el Passat W8 ofrecía una propuesta de valor diferente, con un motor exótico y un precio más contenido que algunos de sus competidores directos de marcas premium, su posicionamiento era un tanto ambiguo, buscando un nicho entre la discreción y el lujo prestacional.
Conclusión
El Volkswagen Passat W8 fue un coche valiente y ambicioso, una demostración de la capacidad de ingeniería de Volkswagen. Ofrecía una combinación única de potencia, lujo discreto y tracción integral, todo ello envuelto en la familiar carrocería del Passat. Aunque no fue un superventas, se ganó el respeto de quienes valoraban la ingeniería y el rendimiento sin ostentación. Hoy en día, es un clásico moderno que representa un capítulo interesante en la historia de Volkswagen, un coche para entusiastas que aprecian la singularidad y la potencia bien disimulada. Es un vehículo que, a pesar de su discreción, deja una huella imborrable en la memoria de quien lo conduce.




