Especificaciones y análisis del Volkswagen Passat
Potencia
140CV
Par
320Nm
Consumo
5.2l/100
Emisiones
135g/km
0-100 km/h
9.8s
Vel. Máx.
211km/h
Peso
1560kg
Precio
36,065€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 4 puertas
565 L
70 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Passat R-Line 2.0 TDI 140 CV DSG6 BlueMotion Technology (2012-2014)
Descripción general
El Volkswagen Passat R-Line 2.0 TDI de 140 CV con cambio DSG6, lanzado entre 2012 y 2014, representa la perfecta fusión entre la elegancia de una berlina y un toque deportivo distintivo. Este modelo, con su motor diésel eficiente y su transmisión automática de doble embrague, se posicionó como una opción muy atractiva para quienes buscaban un coche versátil, capaz de ofrecer confort en largos viajes y una respuesta ágil en el día a día. Su estética R-Line le otorgaba una presencia más dinámica y sofisticada, diferenciándolo de otras versiones del Passat.
Experiencia de conducción
Al volante del Passat R-Line, la sensación es de solidez y control. El motor 2.0 TDI de 140 CV, aunque no es un propulsor de altas prestaciones, ofrece una entrega de potencia suave y constante, ideal para una conducción relajada pero con suficiente empuje cuando se necesita. La transmisión DSG de 6 velocidades es una maravilla de la ingeniería, con cambios de marcha casi imperceptibles que contribuyen a una experiencia de conducción fluida y sin sobresaltos. La suspensión, aunque firme por el paquete R-Line, sigue siendo confortable, absorbiendo bien las irregularidades del asfalto. La dirección asistida eléctrica es precisa y sensible a la velocidad, lo que facilita tanto las maniobras en ciudad como la estabilidad en carretera. Es un coche que invita a devorar kilómetros con una sensación de seguridad y bienestar.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Passat R-Line de 2011 es un equilibrio magistral entre la sobriedad característica de la marca y un toque de deportividad que lo hace destacar. La carrocería berlina se realza con los elementos específicos del paquete R-Line, como los paragolpes más agresivos, las taloneras laterales y las llantas de aleación de 17 pulgadas con neumáticos 235/45 R17, que le confieren una postura más ancha y atlética. La parrilla frontal, con sus líneas horizontales cromadas, se integra perfectamente con los faros, creando una imagen frontal imponente. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados es palpable, con un diseño funcional y ergonómico que prioriza la comodidad y la facilidad de uso. Los asientos deportivos y los detalles en aluminio o cromo refuerzan esa atmósfera de exclusividad y dinamismo.
Tecnología y características
A pesar de ser un modelo de 2011, el Passat R-Line incorporaba tecnología avanzada para su época. El motor 2.0 TDI con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, junto con la tecnología BlueMotion, optimizaba el consumo y las emisiones. La transmisión DSG de doble embrague era un referente en suavidad y eficiencia. En cuanto a la seguridad, contaba con un completo equipamiento que incluía múltiples airbags, control de estabilidad (ESP) y frenos de disco en las cuatro ruedas, ventilados en el eje delantero. El sistema de infoentretenimiento, aunque no tan sofisticado como los actuales, ofrecía las funcionalidades necesarias para la conectividad y el entretenimiento a bordo, con una interfaz intuitiva y fácil de manejar.
Competencia
En su segmento, el Volkswagen Passat R-Line se enfrentaba a duros competidores como el BMW Serie 3, el Audi A4, el Mercedes-Benz Clase C, el Ford Mondeo y el Opel Insignia. Frente a ellos, el Passat ofrecía un equilibrio muy logrado entre confort, calidad de rodadura, eficiencia y un diseño elegante pero con un toque deportivo. Su amplitud interior y la capacidad de su maletero (565 litros) eran puntos fuertes que lo hacían muy práctico para familias o para quienes necesitaban espacio. La fiabilidad mecánica de Volkswagen y la reputación de su cambio DSG también eran argumentos de peso frente a sus rivales.
Conclusión
El Volkswagen Passat R-Line 2.0 TDI de 140 CV DSG6 BlueMotion Technology es un coche que, incluso hoy, mantiene su atractivo. Es una berlina que combina a la perfección la elegancia y la funcionalidad con un toque deportivo que lo hace más emocionante. Su motor diésel es eficiente y su cambio automático, una delicia. Ofrece un confort de marcha excepcional, una calidad de acabados superior y un espacio interior generoso. Es un coche ideal para viajes largos, para el uso diario en ciudad o para aquellos que buscan un vehículo con una imagen distinguida y un comportamiento dinámico sin renunciar a la practicidad. Un clásico moderno que sigue siendo una excelente opción en el mercado de segunda mano.




