Volkswagen Passat R-Line 2.0 TDI 140 CV BlueMotion Technology (2012-2014)

2011
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Volkswagen Passat - Vista 1
Volkswagen Passat - Vista 2
Volkswagen Passat - Vista 3
Volkswagen Passat - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen Passat

Potencia

140CV

Par

320Nm

Consumo

4.6l/100

Emisiones

119g/km

0-100 km/h

9.8s

Vel. Máx.

211km/h

Peso

1532kg

Precio

32,330

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

565 L

Depósito

70 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero565 L

Análisis detallado del Volkswagen Passat R-Line 2.0 TDI 140 CV BlueMotion Technology (2012-2014)

Descripción general

El Volkswagen Passat R-Line 2.0 TDI de 140 CV BlueMotion Technology, lanzado entre 2012 y 2014, representa la perfecta fusión entre la elegancia sobria de Volkswagen y un toque deportivo distintivo. Este sedán, con su motor diésel eficiente y su acabado R-Line, prometía una experiencia de conducción equilibrada y un consumo contenido, ideal para quienes buscaban un coche familiar con un extra de carácter.

Experiencia de conducción

Al volante, el Passat R-Line ofrecía una sensación de solidez y aplomo en carretera. Su motor 2.0 TDI de 140 CV, aunque no era un derroche de potencia, entregaba el par de forma lineal y suficiente para la mayoría de las situaciones, permitiendo adelantamientos seguros y una conducción relajada en autopista. La caja de cambios manual de 6 velocidades era precisa y agradable de usar. La suspensión, ligeramente más firme por el acabado R-Line, proporcionaba un buen compromiso entre confort y dinamismo, transmitiendo confianza en curvas sin sacrificar excesivamente la comodidad en viajes largos. La dirección asistida eléctrica, sensible a la velocidad, ofrecía una buena retroalimentación, haciendo que cada trayecto fuera predecible y placentero.

Diseño y estética

El diseño del Passat R-Line de 2011 se distinguía por su elegancia atemporal, realzada por los detalles deportivos del paquete R-Line. Las líneas limpias y horizontales le conferían una presencia imponente y sofisticada. El frontal, con su parrilla distintiva y faros afilados, proyectaba una imagen de seriedad y calidad. Los faldones laterales, el paragolpes trasero específico y las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 235/45 R17, le daban un aire más dinámico y atlético sin caer en la ostentación. En el interior, la calidad de los materiales y los ajustes eran ejemplares, creando un ambiente sobrio pero muy bien acabado, con asientos cómodos y un salpicadero ergonómico.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Passat R-Line incorporaba soluciones que buscaban la eficiencia y el confort. El motor 2.0 TDI con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, junto con la tecnología BlueMotion, que incluía el sistema Stop&Start, contribuía a un consumo de combustible muy bajo para su segmento, con solo 4.6 l/100km en ciclo combinado. Aunque no era un coche cargado de las últimas innovaciones de conectividad de hoy en día, ofrecía lo esencial para la época, como un buen sistema de sonido y climatizador. La dirección asistida eléctrica y los frenos de disco ventilados delanteros y macizos traseros aseguraban una conducción segura y eficaz.

Competencia

En su momento, el Volkswagen Passat R-Line competía en un segmento muy disputado con modelos como el BMW Serie 3, el Audi A4, el Mercedes-Benz Clase C, el Ford Mondeo y el Opel Insignia. Frente a ellos, el Passat ofrecía un equilibrio excepcional entre calidad de construcción, espacio interior, eficiencia y un diseño que, si bien no era el más atrevido, sí era universalmente apreciado por su elegancia y discreción. Su motor diésel era uno de los referentes en consumo y fiabilidad, lo que le daba una ventaja competitiva importante.

Conclusión

El Volkswagen Passat R-Line 2.0 TDI de 140 CV BlueMotion Technology fue un coche que supo combinar a la perfección la funcionalidad de una berlina familiar con un toque de deportividad y una eficiencia sobresaliente. Su diseño atemporal, la calidad de sus acabados y su comportamiento dinámico lo convirtieron en una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un vehículo versátil, cómodo para el día a día y los viajes largos, y con un consumo de combustible realmente bajo. Un coche que, incluso años después, sigue siendo una opción sensata y agradable de conducir.