Especificaciones y análisis del Volkswagen Passat
Potencia
211CV
Par
280Nm
Consumo
7.7l/100
Emisiones
180g/km
0-100 km/h
7.6s
Vel. Máx.
236km/h
Peso
1544kg
Precio
39,165€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
5 / 4 puertas
565 L
70 L
155 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Passat R-Line 2.0 TSI 211 CV DSG6 (2012-2014)
Descripción general
El Volkswagen Passat R-Line 2.0 TSI de 211 CV con cambio DSG6, lanzado en 2011, representa la perfecta fusión entre la elegancia de una berlina y el espíritu deportivo. Este modelo, con su motor de gasolina de 1984 cc y 211 CV, ofrece una experiencia de conducción dinámica y refinada, ideal para quienes buscan prestaciones sin renunciar al confort y la sofisticación que caracterizan a la marca Volkswagen.
Experiencia de conducción
Al volante del Passat R-Line, la sensación es de control absoluto y potencia contenida. El motor 2.0 TSI responde con inmediatez, entregando sus 211 CV de forma lineal y contundente, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 7.6 segundos. El cambio automático DSG de 6 velocidades es una maravilla de suavidad y rapidez, haciendo que cada cambio de marcha sea casi imperceptible. La dirección asistida eléctrica, sensible a la velocidad, proporciona una precisión exquisita, mientras que la suspensión, aunque firme por su carácter deportivo, filtra las irregularidades del asfalto con maestría, garantizando un viaje placentero tanto en ciudad como en carretera. Es un coche que invita a disfrutar de cada kilómetro, con una pisada sólida y un aplomo que transmite gran seguridad.
Diseño y estética
El diseño del Passat R-Line de 2011 es una declaración de intenciones. Su carrocería berlina de 4 puertas se realza con los elementos distintivos de la línea R-Line, que le confieren un aspecto más atlético y agresivo. Las líneas fluidas y elegantes se combinan con detalles deportivos como los paragolpes específicos, las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 235/45 R17 y los distintivos R-Line, que acentúan su carácter dinámico. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados es sobresaliente, con un diseño sobrio pero funcional, donde cada elemento está pensado para el confort y la ergonomía del conductor y los pasajeros. Los asientos deportivos y el volante multifunción, a menudo con detalles R-Line, completan un habitáculo que invita a largos viajes.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Passat R-Line de 2011 incorpora soluciones avanzadas para su época. El motor 2.0 TSI con inyección directa, turbo e intercooler es un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La transmisión DSG de doble embrague es una joya de la ingeniería, ofreciendo la comodidad de un automático y la deportividad de un manual. Aunque no cuenta con las últimas innovaciones en conectividad de los modelos actuales, su equipamiento de serie incluye elementos como el control de crucero, climatizador automático y un sistema de infoentretenimiento que, aunque básico para los estándares actuales, cumple su función. La dirección asistida eléctrica y los sistemas de seguridad activa y pasiva contribuyen a una experiencia de conducción segura y controlada.
Competencia
En su segmento, el Volkswagen Passat R-Line 2.0 TSI de 211 CV se enfrentaba a duros competidores. Modelos como el Audi A4, el BMW Serie 3 o el Mercedes-Benz Clase C eran sus principales rivales premium, ofreciendo un nivel similar de prestaciones y lujo. Sin embargo, el Passat R-Line se distinguía por su equilibrio entre deportividad, confort y un precio más accesible, sin sacrificar la calidad y la fiabilidad que caracterizan a Volkswagen. También competía con otras berlinas generalistas de alta gama como el Opel Insignia o el Ford Mondeo, a los que superaba en refinamiento y prestaciones.
Conclusión
El Volkswagen Passat R-Line 2.0 TSI de 211 CV DSG6 es un coche que, incluso hoy, sigue siendo una opción muy interesante para aquellos que buscan una berlina con un toque deportivo. Su combinación de un motor potente y eficiente, una transmisión excepcional, un diseño atractivo y un interior de alta calidad lo convierten en un vehículo muy completo. Es un coche que ofrece una experiencia de conducción gratificante, ideal tanto para el día a día como para largos viajes, manteniendo la esencia de la ingeniería alemana en cada detalle. Un clásico moderno que sigue enamorando.




