Especificaciones y análisis del Volkswagen Passat
Potencia
125CV
Par
170Nm
Consumo
8.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.1s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
1339kg
Precio
22,394€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
495 L
62 L
92 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Passat Variant Comfortline 1.8 · 125 CV (1997-2000)
Descripción general
El Volkswagen Passat Variant Comfortline 1.8 de 1996 es un coche que evoca una época de solidez y funcionalidad. Con su carrocería familiar, este Passat se presentaba como la opción ideal para quienes buscaban espacio, confort y la reconocida calidad de Volkswagen, todo ello envuelto en un diseño discreto pero elegante que ha sabido envejecer con dignidad.
Experiencia de conducción
Al volante de este Passat, la sensación predominante es de aplomo y seguridad. Su motor 1.8 de 125 CV, aunque no es un derroche de potencia, ofrece una respuesta suficiente para el día a día y viajes largos, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 11.1 segundos. La transmisión manual de 5 velocidades permite un control preciso, y la suspensión, con paralelogramo deformable delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje confortable. La dirección, aunque carece de la inmediatez de modelos más modernos, cumple su función con solvencia, transmitiendo confianza en cada curva. Es un coche que invita a la calma, a disfrutar del trayecto sin prisas, pero con la certeza de llegar a destino con comodidad.
Diseño y estética
El diseño del Passat Variant de 1996 es un claro ejemplo de la filosofía de Volkswagen: líneas limpias, funcionales y atemporales. Su silueta familiar, con 4669 mm de largo, 1740 mm de ancho y 1496 mm de alto, maximiza el espacio interior y la capacidad de carga, ofreciendo un maletero de 495 litros. Los detalles son sobrios, sin estridencias, buscando la practicidad por encima de todo. El interior, aunque con materiales que hoy podrían parecer sencillos, destaca por su ergonomía y la calidad de sus ajustes, pensados para durar. Es un diseño que no busca impresionar, sino convencer por su funcionalidad y su discreta elegancia, un coche que se integra en el paisaje sin llamar la atención, pero que siempre se reconoce como un Volkswagen.
Tecnología y características
En 1996, la tecnología del Passat Variant Comfortline 1.8 se centraba en la fiabilidad y la eficiencia. Su motor de gasolina de 1781 cc, con 4 cilindros y 5 válvulas por cilindro, utilizaba inyección indirecta para optimizar el consumo y las prestaciones. La potencia de 125 CV a 6000 rpm y un par motor de 170 Nm a 4200 rpm garantizaban un rendimiento adecuado para la época. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y estabilizadores en ambos ejes para mejorar la estabilidad. Aunque carecía de las ayudas electrónicas a la conducción que hoy consideramos estándar, su ingeniería mecánica estaba diseñada para ofrecer un comportamiento predecible y seguro. La sencillez de su tecnología es, en retrospectiva, una de sus mayores virtudes, ya que contribuye a su robustez y facilidad de mantenimiento.
Competencia
En su segmento, el Volkswagen Passat Variant Comfortline 1.8 se enfrentaba a duros competidores como el Opel Vectra Caravan, el Ford Mondeo Wagon o el Renault Laguna Grandtour. Todos ellos ofrecían propuestas similares en cuanto a espacio y funcionalidad, pero el Passat se distinguía por su reputación de calidad de construcción, la solidez de sus acabados y una imagen de marca que transmitía confianza y durabilidad. Si bien otros podían ofrecer un diseño más atrevido o un equipamiento más abundante, el Passat apostaba por la fiabilidad y la sobriedad, valores muy apreciados por su público objetivo.
Conclusión
El Volkswagen Passat Variant Comfortline 1.8 de 1996 es un coche que representa la esencia de la ingeniería alemana: robustez, funcionalidad y fiabilidad. Aunque sus prestaciones no son las más emocionantes, su confort de marcha, su amplio espacio interior y su probada durabilidad lo convierten en una opción muy interesante para quienes buscan un clásico práctico y con un mantenimiento razonable. Es un coche que, a pesar de los años, sigue ofreciendo una experiencia de conducción agradable y segura, un compañero fiel para el día a día y las aventuras familiares. Un verdadero icono de su tiempo que aún hoy tiene mucho que ofrecer.




