Volkswagen Passat Variant Trendline 2.3 V5 4Motion · 150 CV (1999-2000)

1996
Gasolina
AWD
Manual 5v
Volkswagen Passat - Vista 1
Volkswagen Passat - Vista 2
Volkswagen Passat - Vista 3
Volkswagen Passat - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen Passat

Potencia

150CV

Par

210Nm

Consumo

10.3l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

9.9s

Vel. Máx.

212km/h

Peso

-kg

Precio

27,172

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

450 L

Depósito

62 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo210 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero450 L

Análisis detallado del Volkswagen Passat Variant Trendline 2.3 V5 4Motion · 150 CV (1999-2000)

Descripción general

El Volkswagen Passat Variant Trendline 2.3 V5 4Motion de 1996 es un vehículo que, a pesar de los años, sigue evocando una sensación de solidez y fiabilidad. Este modelo, con su carrocería familiar y tracción integral, se presentaba como una opción muy interesante para quienes buscaban espacio, seguridad y un toque de distinción en la época. Su motor de gasolina de 150 CV, combinado con una caja manual de 5 velocidades, prometía un rendimiento adecuado para el día a día y para viajes largos, sin renunciar a la eficiencia que se esperaba de un Volkswagen.

Experiencia de conducción

Al volante de este Passat, la sensación predominante es de aplomo y seguridad. La tracción 4Motion ofrece una confianza extra en condiciones de baja adherencia, mientras que la suspensión, aunque no es la más deportiva, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un confort de marcha notable. El motor de 150 CV, con su inyección indirecta y turbo, entrega la potencia de forma lineal, permitiendo aceleraciones suaves y recuperaciones decentes para su peso y época. No es un coche para emociones fuertes, sino para disfrutar de un viaje tranquilo y seguro, con la certeza de que responde cuando se le exige.

Diseño y estética

El diseño del Passat Variant de 1996 es un claro ejemplo de la sobriedad y funcionalidad alemana. Sus líneas son limpias y atemporales, sin estridencias, lo que le permite envejecer con dignidad. La carrocería familiar, o Variant, maximiza el espacio interior y la capacidad de carga, haciendo de este coche un compañero ideal para familias o para quienes necesitan transportar objetos voluminosos. Los detalles exteriores, como las llantas de 15 pulgadas y los neumáticos 205/60 R15, contribuyen a una estética equilibrada y robusta, sin caer en excesos.

Tecnología y características

En su momento, el Passat Variant Trendline 2.3 V5 4Motion incorporaba tecnología avanzada para la época. Su motor de 1.8 litros con 5 válvulas por cilindro, inyección indirecta y turbo, era un ejemplo de ingeniería para optimizar el rendimiento y la eficiencia. La tracción integral 4Motion, un sistema de tracción a las cuatro ruedas, ofrecía una mejora significativa en la seguridad activa y la capacidad de tracción. Aunque hoy en día sus sistemas de infoentretenimiento y asistencia a la conducción puedan parecer básicos, en 1996 representaba un estándar de calidad y equipamiento muy respetable.

Competencia

En el mercado de 1996, el Volkswagen Passat Variant se enfrentaba a competidores de peso en el segmento de las berlinas familiares. Entre sus principales rivales se encontraban modelos como el Audi A4 Avant, el BMW Serie 3 Touring, el Mercedes-Benz Clase C Estate, el Ford Mondeo Wagon y el Opel Vectra Caravan. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el Passat destacaba por su equilibrio entre confort, espacio, calidad de construcción y la seguridad añadida de la tracción 4Motion, lo que lo convertía en una opción muy atractiva para un público exigente.

Conclusión

El Volkswagen Passat Variant Trendline 2.3 V5 4Motion de 1996 es un coche que, incluso hoy, mantiene su atractivo para aquellos que valoran la robustez, la funcionalidad y la seguridad. Su diseño atemporal, su motor fiable y su tracción integral lo convierten en un clásico moderno, capaz de ofrecer una experiencia de conducción placentera y segura. Es un testimonio de la ingeniería alemana, un vehículo que fue diseñado para durar y para satisfacer las necesidades de una familia, y que aún hoy puede seguir cumpliendo su cometido con dignidad y eficiencia.