Especificaciones y análisis del Volkswagen Passat
Potencia
116CV
Par
172Nm
Consumo
8.5l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.5s
Vel. Máx.
194km/h
Peso
1396kg
Precio
24,910€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
495 L
62 L
85 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Passat Variant Comfortline 2.0 115 CV (2001-2003)
Descripción general
El Volkswagen Passat Variant Comfortline 2.0 de 115 CV, lanzado en 2001, se presenta como una opción familiar robusta y fiable. Este modelo, con su carrocería familiar, buscaba ofrecer un equilibrio entre funcionalidad, confort y la reconocida calidad de construcción de Volkswagen. Con un motor de gasolina de 2.0 litros y 115 CV, prometía un rendimiento adecuado para el día a día y viajes largos, manteniendo un consumo de combustible razonable para su época.
Experiencia de conducción
Al volante, el Passat Variant Comfortline 2.0 ofrecía una experiencia de conducción serena y predecible. La suspensión tipo McPherson delantera y de rueda tirada con elemento torsional trasera, junto con las barras estabilizadoras en ambos ejes, proporcionaban una pisada firme y confortable, absorbiendo bien las irregularidades del camino. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, transmitía una sensación de control adecuada. El motor de 115 CV, con su par de 172 Nm a 3500 rpm, permitía una aceleración de 0 a 100 km/h en 11.5 segundos y una velocidad máxima de 194 km/h, cifras que, sin ser deportivas, eran suficientes para un uso familiar. La caja de cambios manual de 5 velocidades se caracterizaba por su suavidad y precisión en los cambios. En general, la sensación era de solidez y seguridad, ideal para largos trayectos.
Diseño y estética
El diseño del Passat Variant de 2001 se caracterizaba por sus líneas sobrias y elegantes, típicas de Volkswagen. La carrocería familiar, o Variant, se integraba armoniosamente con el frontal y la zaga, ofreciendo una estética atemporal y funcional. Los faros delanteros y traseros, de diseño sencillo pero efectivo, contribuían a una imagen de coche bien plantado en la carretera. El interior, con su diseño funcional y materiales de buena calidad, reflejaba la filosofía de la marca de ofrecer un habitáculo práctico y duradero. La amplitud era una de sus grandes bazas, con un maletero de 495 litros que lo convertía en un compañero ideal para familias.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Passat Variant Comfortline 2.0 de 2001 incorporaba soluciones probadas y fiables. El motor de gasolina de 1984 cc, con inyección indirecta y 2 válvulas por cilindro, ofrecía una buena eficiencia para su tiempo. La construcción del motor, con bloque de hierro y culata de aluminio, garantizaba durabilidad. Aunque no contaba con las últimas innovaciones en conectividad o sistemas de asistencia a la conducción que vemos hoy, sí ofrecía un equipamiento de confort y seguridad estándar para su segmento, como frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y un sistema de dirección asistida. Su consumo combinado de 8.5 l/100km era competitivo para un vehículo de su tamaño y potencia en aquella época.
Competencia
En el mercado de 2001, el Volkswagen Passat Variant Comfortline 2.0 se enfrentaba a duros competidores en el segmento de las berlinas familiares. Entre sus principales rivales se encontraban modelos como el Ford Mondeo Wagon, el Opel Vectra Caravan, el Peugeot 406 Break y el Renault Laguna Grand Tour. Todos ellos ofrecían propuestas similares en cuanto a espacio, confort y motorizaciones, pero el Passat destacaba por su reputación de calidad de construcción, fiabilidad y un valor residual generalmente superior.
Conclusión
El Volkswagen Passat Variant Comfortline 2.0 de 2001 fue un coche que cumplió con creces las expectativas de su público. Ofrecía un equilibrio casi perfecto entre espacio, confort, calidad de rodadura y una mecánica probada y fiable. Su diseño atemporal y su interior funcional lo convertían en una opción muy atractiva para familias que buscaban un vehículo versátil y duradero. Aunque no era el más potente ni el más deportivo, su solidez y su capacidad para afrontar largos viajes con comodidad lo consolidaron como una de las referencias en su segmento. Un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un ejemplo de la ingeniería alemana orientada a la practicidad y la durabilidad.




