Volkswagen Passat Variant Trendline 2.3 V5 170 CV Tiptronic (2001-2003)

2001
Gasolina
FWD
Automático 5v
Volkswagen Passat - Vista 1
Volkswagen Passat - Vista 2
Volkswagen Passat - Vista 3
Volkswagen Passat - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen Passat

Potencia

170CV

Par

220Nm

Consumo

10l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11.1s

Vel. Máx.

217km/h

Peso

1542kg

Precio

31,300

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

495 L

Depósito

62 L

Potencia

125 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima170 CV / 125 kW
Par máximo220 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero495 L

Análisis detallado del Volkswagen Passat Variant Trendline 2.3 V5 170 CV Tiptronic (2001-2003)

Descripción general

El Volkswagen Passat Variant Trendline 2.3 V5 de 2001 es un coche que evoca una época de solidez y funcionalidad. Con su motor de cinco cilindros y 170 CV, y una transmisión Tiptronic de 5 velocidades, este familiar ofrecía una combinación de confort y un rendimiento adecuado para la época. Su diseño, aunque discreto, prometía la fiabilidad y la calidad de construcción que se esperaban de Volkswagen.

Experiencia de conducción

Al volante, el Passat Variant 2.3 V5 Tiptronic ofrecía una experiencia de conducción suave y predecible. El motor V5, con su sonido característico, entregaba la potencia de forma lineal, aunque los 11.1 segundos para alcanzar los 100 km/h no lo convertían en un coche deportivo. La suspensión, orientada al confort, absorbía bien las irregularidades del camino, haciendo de los viajes largos una experiencia placentera. La dirección, de cremallera, proporcionaba una buena sensación de control, y los frenos de disco ventilados delanteros ofrecían una detención segura. Era un coche para disfrutar del camino sin prisas, con la tranquilidad de saber que se viajaba en un vehículo robusto y bien construido.

Diseño y estética

El diseño del Passat Variant de 2001 es un reflejo de la filosofía de Volkswagen de la época: funcional, sobrio y atemporal. Sus líneas limpias y su silueta familiar le otorgaban una presencia discreta pero elegante. El frontal, con sus faros alargados y la parrilla característica, transmitía una sensación de solidez. En el interior, la ergonomía era excelente, con todos los controles al alcance de la mano y materiales de buena calidad que resistían bien el paso del tiempo. Aunque no era un coche que buscara llamar la atención, su diseño transmitía confianza y practicidad, valores muy apreciados por sus compradores.

Tecnología y características

En 2001, el Passat Variant 2.3 V5 Tiptronic incorporaba una tecnología que, si bien no era vanguardista, sí era efectiva y fiable. El motor 2.3 V5 con inyección indirecta y 4 válvulas por cilindro ofrecía una buena combinación de potencia y suavidad. La transmisión automática Tiptronic de 5 velocidades permitía un manejo cómodo en el tráfico y en carretera. En cuanto a seguridad, contaba con frenos ABS y airbags, elementos esenciales para la época. Aunque carecía de las pantallas táctiles y los sistemas de asistencia a la conducción modernos, su tecnología se centraba en la funcionalidad y la durabilidad, características que lo hacían un compañero de viaje fiable.

Competencia

En su segmento, el Volkswagen Passat Variant 2.3 V5 Tiptronic competía con modelos como el Audi A4 Avant, el BMW Serie 3 Touring, el Mercedes-Benz Clase C Estate y el Ford Mondeo Wagon. Frente a ellos, el Passat ofrecía una excelente relación calidad-precio, un espacio interior generoso y la reputación de fiabilidad de Volkswagen. Si bien algunos rivales podían ofrecer un mayor dinamismo o un equipamiento más lujoso, el Passat se destacaba por su equilibrio y su enfoque en la practicidad y el confort para el día a día.

Conclusión

El Volkswagen Passat Variant Trendline 2.3 V5 Tiptronic de 2001 es un coche que representa la esencia de la ingeniería alemana: robustez, fiabilidad y funcionalidad. Aunque sus prestaciones no eran las más emocionantes, su confort, su espacio y su calidad de construcción lo convertían en un compañero ideal para la familia y los viajes largos. Es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo un testimonio de la durabilidad y el buen hacer de Volkswagen, un clásico que aún hoy puede ofrecer muchas satisfacciones a sus propietarios.