Especificaciones y análisis del Volkswagen Polo
Potencia
75CV
Par
195Nm
Consumo
4.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.9s
Vel. Máx.
170km/h
Peso
1034kg
Precio
13,048€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
245 L
45 L
55 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Polo 3p Trendline 1.4 TDI · 75 CV (1999-2002)
Descripción general
El Volkswagen Polo 3p Trendline 1.4 TDI de 2000 es un coche que, a pesar de sus años, sigue siendo un referente en el segmento de los utilitarios. Con su motor diésel de 75 CV, ofrece una combinación de eficiencia y rendimiento que lo hacía muy atractivo en su época y aún hoy puede sorprender. Su diseño compacto y su enfoque práctico lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un vehículo fiable y económico para el día a día.
Experiencia de conducción
Al volante del Polo 1.4 TDI, la sensación es de solidez y control. El motor diésel, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 75 CV de forma lineal y con un par motor de 195 Nm a 2200 rpm que permite una buena respuesta en ciudad y en carretera. La aceleración de 0 a 100 km/h en 12.9 segundos es adecuada para su segmento, y la velocidad máxima de 170 km/h es suficiente para viajes. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, ofrece un buen equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la sensación de aplomo. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, es precisa y transmite confianza. En general, es un coche que se siente ágil y fácil de manejar, ideal para el tráfico urbano y escapadas ocasionales.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Polo de tres puertas de 2000 es un ejemplo de la filosofía de la marca: líneas limpias, funcionales y atemporales. Su carrocería compacta, con 3743 mm de largo, 1632 mm de ancho y 1418 mm de alto, le confiere una presencia discreta pero elegante. Las tres puertas le otorgan un aspecto más deportivo y juvenil, aunque sacrifican algo de practicidad en el acceso a las plazas traseras. El interior, aunque sobrio, está bien rematado y los materiales utilizados son de buena calidad, lo que contribuye a la sensación de durabilidad. El maletero, con 245 litros, es suficiente para el uso diario y pequeñas compras. Es un diseño que, a pesar de los años, no ha envejecido mal y sigue siendo reconocible como un Volkswagen.
Tecnología y características
En el año 2000, el Volkswagen Polo 1.4 TDI incorporaba una tecnología mecánica avanzada para su segmento. Su motor diésel de 1422 cc, con tres cilindros y dos válvulas por cilindro, destacaba por su inyección directa por bomba inyector, turbo e intercooler, lo que le permitía ofrecer una buena eficiencia y un rendimiento notable para su tamaño. La caja de cambios manual de cinco velocidades era la opción estándar, ofreciendo un manejo suave y preciso. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 239 mm en la parte delantera y discos de 200 mm en la trasera, lo que garantizaba una frenada eficaz. Aunque no disponía de las ayudas electrónicas a la conducción que son comunes hoy en día, su chasis bien ajustado y su dirección precisa contribuían a una conducción segura.
Competencia
En su momento, el Volkswagen Polo 3p Trendline 1.4 TDI se enfrentaba a una dura competencia en el segmento de los utilitarios diésel. Entre sus principales rivales se encontraban modelos como el Opel Corsa, el Ford Fiesta, el Renault Clio y el Peugeot 206. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el Polo destacaba por su calidad de construcción, su eficiencia de combustible y la solidez de su mecánica. Su motor 1.4 TDI, con su buen equilibrio entre prestaciones y consumo, lo posicionaba como una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un coche pequeño pero capaz de afrontar largos recorridos con un coste de uso reducido.
Conclusión
El Volkswagen Polo 3p Trendline 1.4 TDI de 2000 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un testimonio de la ingeniería alemana. Su combinación de un motor diésel eficiente, un diseño atemporal y una construcción robusta lo convierten en un vehículo práctico y económico. Es un coche que ofrece una experiencia de conducción agradable y fiable, ideal para quienes valoran la durabilidad y el bajo consumo. Aunque carece de las últimas tecnologías, su esencia de coche bien hecho y funcional perdura, haciendo de él una opción interesante en el mercado de segunda mano para aquellos que buscan un utilitario con carácter y un coste de mantenimiento contenido.




