Especificaciones y análisis del Volkswagen Polo
Potencia
54CV
Par
106Nm
Consumo
5.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
17.5s
Vel. Máx.
152km/h
Peso
980kg
Precio
10,770€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
270 L
45 L
40 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Polo 3p 1.2 55 CV Conceptline (2002-2004)
Descripción general
El Volkswagen Polo de 2002, en su versión de 3 puertas 1.2 55 CV Conceptline, se presenta como una opción compacta y funcional. Con un precio de 10.770 euros en su lanzamiento, este modelo buscaba ofrecer la calidad y el diseño sobrio característicos de Volkswagen en un formato más accesible. Su motor de gasolina de 1.2 litros y 54 CV, combinado con una transmisión manual de 5 velocidades, lo posicionaba como un vehículo ideal para la ciudad y trayectos cortos, destacando por su eficiencia y facilidad de manejo.
Experiencia de conducción
Al volante del Polo 1.2 de 2002, la sensación predominante es la de un coche honesto y predecible. No busca emociones fuertes, sino una conducción suave y controlada. La dirección, aunque no es la más comunicativa, cumple su función en el entorno urbano, donde su tamaño compacto facilita las maniobras. El motor de 54 CV, si bien no es un derroche de potencia, se muestra suficiente para el día a día, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 17.5 segundos que invita a una conducción relajada. El consumo combinado de 5.8 l/100km es un punto a favor para quienes buscan economía. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, ofrece un buen equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del asfalto sin transmitir excesivas vibraciones al habitáculo. En general, es un coche que transmite confianza y solidez, sin grandes alardes pero con una sensación de durabilidad.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Polo de 2002 es un reflejo de la filosofía de la marca en esa época: líneas limpias, funcionales y atemporales. La carrocería de 3 puertas le confiere un aspecto juvenil y dinámico, aunque sin caer en estridencias. Los faros delanteros, de formas suaves y redondeadas, se integran armoniosamente con la parrilla frontal, mientras que la zaga mantiene la sobriedad característica. En el interior, la disposición de los elementos es ergonómica y sencilla, con materiales que, sin ser lujosos, transmiten una buena sensación de calidad y durabilidad. La habitabilidad es correcta para un coche de su segmento, con 5 plazas y un maletero de 270 litros, suficiente para el uso diario. Es un diseño que, a pesar de los años, sigue manteniendo una cierta frescura y no pasa de moda fácilmente.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Polo de 2002 se presenta con lo esencial para la época. Su motor de gasolina de 1.2 litros y 3 cilindros, con inyección indirecta, es un ejemplo de ingeniería eficiente para su tiempo, buscando un equilibrio entre rendimiento y consumo. La transmisión manual de 5 velocidades es robusta y precisa. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados delante y tambor detrás, una configuración estándar para el segmento. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrece una respuesta adecuada. No esperemos grandes pantallas táctiles o sistemas de asistencia a la conducción avanzados, ya que este modelo se enfoca en la fiabilidad y la funcionalidad básica, ofreciendo lo necesario para una conducción segura y cómoda sin complicaciones innecesarias.
Competencia
En el competitivo segmento de los utilitarios de 2002, el Volkswagen Polo se enfrentaba a duros rivales. Modelos como el Ford Fiesta, el Opel Corsa, el Renault Clio o el Peugeot 206 ofrecían alternativas con diferentes enfoques en diseño, equipamiento y motorizaciones. El Polo se distinguía por su imagen de calidad, su sobriedad y su reputación de fiabilidad, aunque quizás no era el más emocionante de conducir ni el más equipado en sus versiones básicas. Su precio, ligeramente superior al de algunos de sus competidores, se justificaba por la percepción de un mayor valor residual y una construcción más sólida. Cada uno de estos rivales tenía sus puntos fuertes, pero el Polo siempre se mantuvo como una opción muy respetada en el mercado.
Conclusión
El Volkswagen Polo 3p 1.2 55 CV Conceptline de 2002 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo un testimonio de la filosofía de Volkswagen: ofrecer vehículos bien construidos, fiables y funcionales. No es un coche que busque impresionar con prestaciones deportivas o un diseño vanguardista, sino que se centra en la practicidad y la economía de uso. Su motor de 54 CV es modesto pero suficiente, su consumo es contenido y su diseño atemporal. Es una opción ideal para quienes buscan un coche urbano o para un segundo vehículo, que ofrezca una conducción sencilla y sin sorpresas. Su durabilidad y la calidad de sus acabados, incluso en esta versión básica, lo convierten en una compra sensata y duradera, un compañero fiel para el día a día.




